El que es fiel en lo poco…

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Hemos comentado en estas dos últimas entregas sobre la importancia de no gastar tanto o por lo menos, en no gastar en cosas de las cuales podamos prescindir. Mire, aquí entran en juego varias leyes tanto naturales como económicas e incluso sociales.

La respuesta sólo la tendrá usted, pero una vez que haya conocido, valorado e interpretado dichas leyes.

¿Cuáles son estas leyes o supuestos? Pues bien, aquí le muestro las más relevantes:

1.- La naturaleza humana nos hace tender a la comodidad y a siempre tener más.

2.- La teoría económica nos indica que, a mayor ingreso, mayor gasto.

3.- Las Sagradas Escrituras indican que, el que es fiel en lo poco, es fiel en lo mucho.

4.- La sociedad dice que, como te ven, te tratan.

5.- El Capitalismo dice que, el que tiene el oro, hace las reglas.

No quiero abrumarlo con tantas leyes y teoremas, estas primeras cinco serás suficientes para llenar sendos libros. Empecemos con la primera: el ser humano tiende a la comodidad, hoy en día, ya no es tan común que la casa esté llena de sirvientes como en los siglos pasados, cada vez es menos la gente que trabaja en una Hacienda, o para algún señor. También tiene que ver con cuestiones como que la esclavitud ya se abolió y otros temas que no corresponden al tema. Hoy, cada quien se rasca con sus propias uñas, los niños ya no tienen niñeras, las mamás ya no tienen chofer, el papá ya no tiene valet… en fin, además de que tener todo eso conlleva un gasto, ya que una persona tendría que pagar el sueldo de todos y cada uno de los sirvientes de la casa. El dinero ya no alcanza para esos lujos. Tengo entendido que, en algunos casos, hay casas que tienen a una trabajadora (la mayoría son mujeres) que se encarga de los quehaceres del hogar.

Todo eso, representa dinero.

Ahora, la teoría económica que indica que, a mayor ingreso, mayor gasto. La persona en cuestión tiene que trabajar más para conseguir más dinero y tener alguien que por lo menos acuda una vez por semana a lavarle, barrerle y trapearle. Porque ya no desea hacerlo o se ha dado cuenta que puede aprovechar mejor su tiempo en otras actividades que le generan mayor placer o mayor lucro. Se da cuenta que tiene que trabajar más porque quiere aprovechar las vacaciones e irse de viaje a un lugar que sale caro. Se da cuenta que tiene que trabajar más porque quiere salir a divertirse con amigos, o llevar a la pareja a cenar a lugares caros o hacer actividades que se encuentran fuera del alcance de su bolsillo. Quiere tener más dinero porque quiere comprarse los zapatos de moda, los tenis de diseñador, edición limitada o el bolso carísimo de marca.

Aquí entra la tercera regla o ley, el que es fiel en lo poco, es fiel en lo mucho.

Si una persona es un desastre financieramente hablando (ya vimos que el tema financiero va de la mano con la formación integral de la persona), ¿Qué nos hace pensar que ganando más dinero podrá poner orden a su vida?, ¿qué nos hace pensar que, si tiene deudas, por el simple hecho de que gane más éstas desaparecerán?

Mire, no es mi intención balconear a nadie, pero conozco varios casos, muy allegados, donde de la noche a la mañana, le suben el sueldo o le dejan una herencia y al poco tiempo, la persona está igual o peor de como estaba antes de recibir ese dinero.

Entonces la Sagrada Escritura no se equivoca cuando dice que, si uno no hace bien las cosas cuando tiene poquito, se va a hacer pelotas cuando tenga mucho.

¡Seguimos el próximo martes! si Dios quiere.