EL VALOR Y EL PODER DEL SILENCIO EN LA FELICIDAD

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Colaboradora invitada:

Lesvia Vargaa

 

“Cuanto más tranquilo haga las cosas el hombre, mayor será su éxito, su influencia, su energía. La tranquilidad de la mente es una de las joyas hermosas de la sabiduría”

James Allen

Vivimos en un mundo lleno de ruido, falto de silencio, la contaminación acústica en la que estamos inmersos ha mermado nuestra atención y, en medio de este entorno, nuestra mente tampoco está en completa quietud.

Diversas investigaciones han demostrado la importancia de la calma mental para la felicidad. En un artículo publicado por la revista Science en el 2010, de la Universidad de Harvard, llamado “Una mente errante es una mente infeliz” llegaron a la conclusión de que la capacidad de pensar en lo que no está pasando, acarrea un costo emocional. El 47% del tiempo que estamos despiertos estamos en algo, pero nuestra mente está en otra parte. El mejor estado es estar en el aquí y el ahora, significa que nuestra mente tiene que parar. La divagación mental, el ajetreo, la falta de paz interior, pensar en cosas del pasado y del futuro, son de las principales causas de sufrimiento, estrés y ansiedad.

Otro estudio realizado por la Universidad de la Laguna, España acerca del silencio mental en meditación Sahaja Yoga (método sencillo para convertir en fuente de paz y bienestar al que medita) mostraron beneficios, disminuyendo el estrés, la depresión y la ansiedad, entre otros. Observaron cómo la ínsula anterior derecha se activaba, esta área del cerebro tiene que ver con la interocepción (estímulos o sensaciones que provienen de los órganos internos del cuerpo humano), la ínsula nos da información de cómo me encuentro, quién soy yo, y nos permite darnos cuenta y volver al estado de armonía y gozo del estado silencioso mental de la meditación.

El cerebro nunca descansa, el neurocientífico Marcus Raichle en 1990 descubrió que, aún se esté en reposo y no haciendo nada, cuando soñamos o la mente divaga, “la red neuronal por defecto” (piloto automático) asume el control. Siempre está discretamente activa. Cuando dejamos de divagar y nos centramos en una tarea y a nuestra realidad perceptiva, entran en acción las áreas de la atención. Por tanto, si queremos focalizar la atención en la calma mental, es importante darle la oportunidad a la ínsula de activarse a través de la meditación o de alguna otra técnica como el Chi kung.

“La verdadera felicidad estriba en el libre ejercicio de la mente”

Aristóteles

En otro estudio de la Universidad de Harvard le pidieron a un grupo de personas estar consigo mismos en una sala donde no había nada, aguantaron de media seis minutos. El 75% definía que estar con su propio estado mental era casi imposible. El silencio genera un cierto vértigo. Timothy Wilson y sus colegas, por parte de las Universidades de Harvard y Virginia, realizaron un experimento donde se les pidió a los participantes quedarse sin hacer nada por un lapso de quince minutos, la única distracción a la que podían optar era presionar un botón para recibir pequeñas descargas (que ellos previamente habían valorado como desagradables), el 67% de los hombres y el 25% de las mujeres eligió la descarga.

La actividad mental sin control está correlacionada con la rumiación, con el sentido de calidad de vida. Cuanta más actividad, mayor insatisfacción, mayor sensación de infelicidad. Tenemos la capacidad de entrar y frenarlo, un cerebro en silencio contribuye a mayor estado de bienestar.

“Hay un silencio exterior, que es la ausencia de ruido, y un silencio interior: esos momentos en que logramos reducir el ruido de fondo de nuestros pensamientos, ambos son esenciales para nuestra salud”

Michel Le Van Quyen

El silencio ayuda a combatir la tendencia de la mente a los pensamientos negativos, ningún científico lo cuestiona. Ya lo dijo Pascal: “toda la desgracia de los hombres viene de no saber permanecer en reposo en una habitación”. La conciencia en la respiración es un camino hacia el silencio. En una situación de calma, el corazón produce un ritmo especial capaz de sincronizar otros sistemas fisiológicos como las ondas cerebrales, la presión sanguínea, la digestión y el sistema inmunitario.

Quien lleva una vida silenciosa alcanza mejor salud y mayor edad. El resultado de la conquista de uno mismo se da a medida que conseguimos vivir con propósito, que aprendemos a estar en silencio y que podemos observarnos. No hay que tener miedo a quedarnos solos, el silencio es poderoso.

“El silencio interior es parte del camino a la felicidad, pero para conseguirlo hay que vencer el síndrome del pájaro enjaulado, al que cuando se le abren las puertas de su jaula no puede hacer nada más que acabar regresando. El silencio interior es una conquista”

Matthieu Ricard

Para cerrar el artículo comparto un poema de Octavio Paz…

Así como del fondo de la música 
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.