EL VUELO DE LA ROSA, DE MIGUEL MALDONADO ES TWITTERATURA QUE ABARCA 20 SIGLOS

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En un stand pequeño, localizo a Miguel Maldonado, autor de El Vuelo de la Rosa, entre cajas de letras movibles, a la manera de las impentas de los años 60 Ó 70, entre sus libros porque que al igual que las cajas hay contínua oferta de compra. Frente a los tipos de 120, de aquellos de madera, le pido: Platíqueme de El vuelo de la rosa.

Es un libro que tiene diversas aristas. En primer lugar desde la factura del libro, porque fue diseñado y editado en tipos móviles, es decir, con letras de metal, que es una forma que se hace desde la imprenta de Gutenberg a la fecha.

Por otro lado, es un libro que se escribió en twitter, en las redes sociales, en lo que llaman ahora twitteratura, por lo tanto es un libro que abarca muchos siglos, que va desde Gutenberg siglo XVI, a finales del siglo XV, hasta la literatura que se hace hoy en día en redes sociales, es un texto que contiene en sí mismo, cinco siglos de impresión.

Eso es hablando de la manufactura, de lo que le veo en esta elipsis que va de Gutenberg a nuestros días; por otro lado, al ser escrito en twitter cada uno de los poemas, mínimos, como diría Efraín Huerta, sólo son de 140 caracteres, que eran los que permitía esta red hasta antes que lo cambiaran a 280.

En cada poema sólo puedo escribir un escrito de 140 caracteres, entonces no hago ni más ni menos, cada texto tiene 140.

¿También es editor?

Sí, también me gusta la edición, dirijo la revista de Cultura de Pensamiento de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, tengo mis pininos en la edición, por eso es que me refiero a la manufactura del libro.

En este caso El vuelo de la rosa, es una metáfora sobre el deseo de las personas por conseguir sus sueños y lo que sucede al hacerlo o no conseguirlos.

En este caso es la rosa, es una alegoría de ésta, ese deseo de volar, lo que sucede una vez que vuela o cuando no lo consigue.

Hay un texto que dice, una vez que la rosa vuela, ahora tiene que saber dónde ir a comer, dónde resguardarse durante la noche y a dónde dirigirse, es decir, una vez que consigue lo que desea, las implicaciones que tiene la libertad.

¿Qué tiempo llevó la escritura?

Al ser escrito en redes sociales, me tomó alrededor de año y año y medio, después ya transcribirlo a un ordenador en un programa de Word, el tiempo de la edición.

 ¿Fue en linotipo, intertipo o cómo?

Sí, fue un intertipo que básicamente es un linotipo, sólo que así se le llama a ese tipo de máquina en Estados Unidos, lo que imprime son lingotes de metal.

¿En el tiempo actual es de mayor costo o menor?

Creo que es de menor costo, desafortunadamente el tipo de impresión artesanal se ha perdido, así que las máquinas y los accesorios se venden como fierro viejo, prácticamente.

Quiere decir que independientemente del contenido, lleva corazón por delante.

Claro! porque es una relación distinta con las ediciones actuales, porque cada página se piensa, se involucra de una forma distinta con el papel, la tinta, se ensucia las manos, no fui el impresor, fue Agustín, pero de alguna manera hay un diálogo constante sobre la hechura y manufactura del texto.

Hay una relación con las máquinas, no sé si la palabra sea más humana, pero sí más cercana, son máquinas mecánicas con las que tienes una relación constante.

 ¿Y diseñaste el término su portada, su contraportada?

 Fue un diálogo que se fue haciendo con los involucrados, el equipo de editores y de impresores, en ese diálogo se fue dando poco a poco el diseño final, este tipo de ediciones funcionan un poco en cuanto al material con el que cuentas.

Son tipografías difíciles de obtener, formatos que se tienen que ceñir a las medidas de la rama, que es el marco de la prensa vertical, es decir, la imaginación está un poco dispuesta a lo que se tiene.

¿Por qué Destrazas Ediciones?

La editorial de Destrazas Ediciones, se refiere al papel que utilizamos que es el que empleamos, el papel de estraza, el más común, es como una manera de decir que siendo una editorial artesanal, cuyos libros suelen ser caros, quisimos hacer una edición artesanal accesible a la gente, tan accesible como este tipo de papel de estraza.

A la hora de entrar al stand de la FIL de Guadalajara, regresas un poco al pasado reciente y al pasado pasado, y el piso también es de cajas de tipo móvil.

Son cajones tipográficos que es donde se guardan, en cada una de las celdas va una fuente, una familia de letras, quisimos dar este ambiente de una época que de alguna manera duró cerca de cinco siglos, estamos hablando de la gran revolución que hizo la prensa de Gutemberg.

Para mí es maravilloso encontrarme el tipo de 120 y más hecho en madera.

Estos tipos que tenemos en madera, los hemos ido encontrado con los viejos impresores que han sido desplazados un poco por las nuevas formas digitales de impresión.

No siempre encontramos familias completas, falta alguna letra o alguna viene dañada, cascada por el uso, pero la verdad la madera tiene una impresión, una huella distinta a la del metal, quienes ya estamos involucrados en este tipo de impresiones, puedes reconocer a simple vista cuando una letra es de plomo, de lingote, tipo móvil, de madera, un cliché, de fotograbado.

Te vas involucrando y vas diferenciando, vas entendiendo que hay una estética detrás de la madera o de los materiales.

Regresando al libro, está muy bien terminado, es decir el clásico libro, el estilo para comprarlo con alguien, aunque las comparaciones son malas, de Joaquín Mortiz, que marcó una época en la literatura.

Mortiz lo que hizo fue empezar a publicar a los autores mexicanos y divulgarlos en México de forma masiva, estaban las grandes letras de Juan José Arreola, Octavio Paz, mismo.

En este caso, se cuida la edición, de tal suerte que son libros que se hacen con pasión, amor y se cuecen a fuego lento.

Te preguntaré sobre otro de tus libros, hasta qué punto trataste de hacer un punto medio entre el relato y la poesía en el texto Los oficios tristes.

El de Los oficios tristes, se coció con muchos años, inicia cuando vivía en Montreal como estudiante, me metí a trabajar en distintos oficios, allí inicia la idea de forma vivencial, porque al tener diversos oficios, empieza la pregunta sobre la cuestión y división del trabajo.

Fue con los años que esta idea fue dando vueltas, configurándose poco a poco y crea una idea a un tiempo es una crítica del sistema de división del trabajo, pero por otro, también recobra una tradición clásica sobre la cuestión del lugar del hombre en la sociedad.

Lo difícil era hacerlo con imaginación y en verso, no caer en ciertas trampas que te impone, ya tan sólo la palabra tristeza es un reto, cómo le haces para no caer en una lágrima fácil, el lamento simplón, la sensiblería, implicó varios retos.

¿Qué significó obtener el premio Joaquín Xirau Icaza?

Ese premio a la importancia, lo que hace es darle divulgación y difusión a la obra, creo que uno de los rasgos más importantes de los premios en lo que más ayuda más allá del premio con remuneración, lo que hace es darle difusión y promover la obra y en este caso la poesía que es de los géneros que requieren mayor difusión ya que no hay los canales comerciales no son tan fluidos, como en otro tipo de género.

El libro de Los oficios tristes, va más allá del recuento de personales de la Historia olvidada.

Es un libro nostálgico porque hay oficios que ya casi no existen, como el reparador de calzado o los que reparan muñecas, oficios que han desaparecido, el telegrafista, desapareció el aparato.

Es un libro nostálgico en ese sentido y pone en cuestión el hecho de jugar una sociedad tan dinámica, va desapareciendo sus formas, sus tradiciones, sus usos y costumbres de vida.

Este taller mismo es una manera nostálgica, es recobrar un conocimiento, un amor, una pasión que de un día a otro desaparece.

¿Podemos llamarle un experimento poético?

Los oficios tristes, creo que en el sentido de que en un solo libro esté un catálogo de oficios ya le da un rostro peculiar en el universo de los de poesía que se escriben. Pocos son los estructurados, con un hilo conductor a lo largo de él, la mayoría de los que se publican son un poco una recopilación de los poemas, y no tanto un proyecto que se inicia como un texto completo, redondo.

Como ensayista, ¿cómo observa usted a la literatura mexicana en los últimos 20 años?

La literatura es una de las artes y al serlo se conduce como todas ellas, es decir, hay un ímpetu natural, intrínseco en el hombre que lo hace expresarse de diversas maneras y es por lo tanto que va a estar siempre viva a pesar de los cambios en gobierno, sociales, tipo de regímenes que surjan.

El arte se mueve en un vaso paralelo a las cosas públicas, de tal suerte que para mí, siempre ha habido buena literatura en México, en Latinoamérica en general, creo que es el arte, es intrínseca y siempre se va a estar moviendo.

Quizá habrá modas, corrientes como las ha habido siempre, pero siempre gozarán de buena salud, incluso en los regímenes más autoritarios o totalitarios, han surgido grandes artistas, me parece incontenible.