En otro momento

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Escuchar a C.Tangana, el té bien cargado, el olor a perfume, indican que aún es temprano, que aún no inicia el día para todos, te invitaste solo a la fiesta, llegaste sin regalo pero con ganas de divertirte…

¿Les ha sucedido el episodio en la vida en el que no hay explicaciones por la felicidad, simplemente amaneces bien? Y es raro, porque normalmente amaneces, y ya, la pantalla del celular está gris, con 2% de batería y cero de propósito.

Les recomiendo cambiarse, comenzar despacio, platicar con alguien, pero de verdad hablar y escuchar, dar los buenos días, prender la regadera y estirarse mientras nos damos el valor para entrar, mirar el cuerpo del espejo, rascarse la espalda estirando los brazos como torciéndonos, mirarse a los ojos y darle una palmada a la buena noche que tuvimos, ¿qué tiene nuestras miradas de raro?

Algunas veces me pasa que me reconozco diferente que el día anterior, hoy amanecí empoderada por la actuación de Rosamund Pike en I CARE A LOT, esa mujer que da miedo, que estabiliza el cuerpo de manera mágica, amanecí pensando en ella, amanecí con las manos frías, pero en camino me calenté.

No haría nada diferente, pensé  ayer mientras lavaba los trastes después del postre y el café, mientras Emanuel guardaba las copas, en ese cálido movimiento se estallaron dos caballitos de tequila en el suelo, –dos shots menos– pensamos, no  pasa nada, el vidrio así de hermoso y especial también es reemplazable, también tiene altas y bajas, decidí ser menos vidrio y más piel, resistir, complicarnos, modificarnos, después del accidente platicábamos de la etapa de nuestra relación en la que estamos, el crecimiento que tenemos y lo que dejamos atrás.

Cuando no teníamos carro para ir a pasear y nos alcanzaba para medio-llenar el refri, y cómo hemos llegado hasta donde estamos, ahora podemos recuperar el gozo de aquellos días, en los que además de los 10 años menos que teníamos no nos alcanzaba el tiempo para amarnos, y ahora coincidimos en que el tiempo no nos preocupa, de cómo hemos construido una familia divertida, en el eje que trazamos cuando dejamos de preocuparnos por lo que debemos hacer y mejor hacemos, ensuciamos las paredes de lodo porque no sabemos usar la karcher, en donde pagamos Disney plus, pero no tenemos el Apple TV compatible, entonces podemos adaptarnos y jubilar esas cosas que nos costaron mucho, y darle la bienvenida a nuevos juegos, en donde no calculamos el tamaño de la pantalla y el mueble nos quedó pequeño, y en donde nos quedamos dormidos con los lentes puestos, gracias a esos días de erres y de decir –nooooo, ya valió madres– cambia el sabor del día.

Y porque cualquier pretexto es bueno para evocar ORGULLO Y PREJUICIO, les dejo el desayuno en casa de las hermanas Bennet, con Rosamund Pike como Jane Bennet

Cecilia