ENTRE BENGALAS MORADAS Y VERDES PIDEN ALTO A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MJUJERES

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Bengalas moradas y verdes colorearon el cielo azul de la ciudad capital del Estado de México, la razón se debió a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el cual tuvo una motivación clara: el alto a la violencia contra las mujeres.

Niños, niñas, mascotas, madres, mujeres embarazadas, universitarias, docentes, psicólogas, investigadoras, ciclistas, familiares de víctimas de feminicidio y desaparición forzada, así como aquellas que solo iban con la energía fulgurante de alzar la voz para decir: ¡señor, señora, esta es tu lucha!, salieron a las calles de Toluca.

El sol como cada año no cesó, sin embargo cada una llevaba una mochila que traía en su interior una botella de agua, una gorra, un paliacate y un cubre bocas, y algunas llevaron curitas, toallas sanitarias, pastillas para el dolor, entre otros elementos para brindar atención a aquellas que lo necesitaran.

Entre el rosa, morado y azul, hubo quienes desde lejos lanzaron flores, aplausos y hasta claxons para demostrar apoyo, aunque sea a la distancia, pues “somos mujeres todas y debemos de apoyar un movimiento tan importante, porque nos ha dado la oportunidad de muchas cosas, como poder trabajar y votar”, compartió Regina, quien decidió salir a la puerta de su hogar en la calle Hidalgo y saludar a las participantes.

Los tambores y los cantos no hicieron falta a mitad del recorrido, pues el Bloqueo Negro además de accionar con el cuerpo, también brinda música para amenizar, pues “estamos aquí para ayudar a la organización y a que todo esté bajo control. Nosotras preparamos todo para que nadie salga afectada”, dijo una de las integrantes.

Los edificios de la Secretaría de las Mujeres y la Cámara de Diputados fueron dos sitios intervenidos con pintura y consignas que declaraban el nombre de deudores de manutención de hijos e hijas, el nombre de desaparecidas y víctimas de feminicidio, así como leyendas que decían “ni una menos”, ya que la entidad mexiquense sigue dentro de los primeros tres estados con más casos de feminicidio, tan solo en el mes de marzo el Valle de Toluca ya ha registrado dos casos, el de Ana Karen y Jarim Virginia.

Lili, Isabel, Linda, Berenice, Marisa y Estefanía, fueron algunos de los nombres que resonaron a lo largo del camino de parte de familiares, en tanto que para ellos es fundamental el movimiento para alzar la voz y denunciar la desatención de parte de autoridades al no dar seguimiento a carpetas de investigación.

Aún en el fulgor, hubo quienes de sus ojos destellaron lágrimas, “porque solo nosotras sabemos lo que significa ser violentadas, vivir en un mundo que no nos respeta, tener miedo todo el tiempo por nosotras, nuestras amigas y nuestras hijas y sobrinas”, declaró Mariana, una de las participantes.

Al contingente también se unieron vendedoras de antojitos, raspados y vendedores de paliacates, gorras, banderas, así como helados, como Roberto Hernández quien fue incluído en la marcha al colocarle un paliacate morado en el brazo derecho, con la intención de anunciar que las participantes podían acudir a él para refrescarse un poco.

Según las palabras de Hernández, la inclusión “se siente bien, porque yo bajo todos los años para vender y sacar un buen ingreso”.

El punto de encuentro de los tres contingentes que salieron del Parque Vicente Guerrero, el Parque Simón Bolivar y la Alameda, fue en el centro de la ciudad, en el que se dieron cánticos, exposición de carteles e intervención en las vallas que cubrían Palacio de Gobierno, las cuales luego de unos minutos de fuerza de parte de algunas integrantes del Bloque Negro, fueron derribadas, prosiguiendo con pintura que voló por los aires para manchar algunos de los cascos y protección del cuerpo policíaco.

Dicha situación devino en la conclusión del recorrido con una euforia desbordada de parte de la mayoría de las asistentes, pues para ellas representa “demostrar que estamos presentes pero sobre todo hacer la protesta de que así como cuidan sus muros nos deben de cuidar a todas”.

Dos horas fueron las que duró el evento, hasta el momento ningún herido, aunque sí emoción y alegría de estar presentes.

“Para nosotras es muy importante movilizarnos, demostrar que no somos pocas las que queremos un cambio, que exigimos que nos den seguridad, que exigimos dejar de tener miedo”.