Entre la sabiduría popular y La ‘antisabiduría’ de lo habitual
A veces no hacemos nada o hacemos las cosas mal para quienes hacen mucho:
Ven llover y no se mojan.
Miran los toros desde la barrera.
Calladitos están más bonitos.
Hasta lo que no se comen les hace daño.
Son como cuchillitos de palo…
Avientan la piedra y esconden la mano.
Hasta que finalmente te clavan el cuchillo por la espalda.
Pero como dicen: Para el que es cobarde, el miedo es puritita prudencia. Ya les está llegando el tiempo de bailar con la más fea, de agarrar al toro por los cuernos, de saber que la mejor medicina es la buena comida, de entender que obras son amores y no buenas razones, de ponerle el cascabel al gato, porque de lengua me como un taco… a ver si como roncan, duermen señoras y señores; porque si no seguiré pensando que critican lo que nomás no han podido igualar, en fin mucho ruido y pocas nueces; porque del dicho al hecho hay mucho trecho.
