ENTREVISTA A MARTHA LUJANO VALENZUELA (Marlú V)
Ella, hecha de palabras conectadas, desafiando la vida y el instante de efecto derramado en sus voces poéticas y correspondidas.
Universo de letras, causa sencilla y conocedora, Martha, con los oídos abiertos y el alma expansiva, acentúa la propia voz sobre la línea, concede sus recuerdos de la infancia nos hace ver sonido, ritmo y evolución de una lengua que se asoma por la abertura circular de una puerta.
¿Cuál es la palabra favorita de Martha Lujano?
Alegría, aunque a últimas fechas aprendí una muy interesante: desasosiego, creo que las palabras van presentándose en nuestra vida como las etapas.
¿Cómo te describes en dos adjetivos?
Valiente y libre. Podría ser el título de una novela o de un curso de motivación.
¿Cuál es tu tema de conversación predilecto?
La poesía, aunque es un tema que puede producir divergencias, me gusta indagar en los gustos poéticos de las personas. Dicen que cada cabeza es un mundo creo que el dicho debería ser reelaborado y sustituido por: cada cabeza es un libro de poesía.
¿Prefieres leer ficción o no ficción?
No ficción, los mundos imaginarios son especialmente atractivos. Por formación profesional he tenido que leer artículos científicos que bien podrían ser considerados ciencia ficción. Es lo mejor de vivir en este siglo.
¿Qué sobra o qué hace falta en el mundo?
Sobra egoísmo, falta humildad.
Actualmente hay un semillero de escritores, jóvenes creadores, escritores de amplias semblanzas y/o reconocimientos, importa que los lectores hablen de su poesía ¿Cómo lograrlo?
La actualidad ofrece muchas variantes de difusión para la poesía: están las publicaciones institucionales, independientes, virtuales, en coedición, auspiciadas, por concurso, on line, casi cualquiera puede publicar ahora. Considero que esto no es algo negativo, al contrario, es una gran ventaja, pero, de entre todo ese material poético circulante, siempre se destacará la obra con pasión, aquella poesía que es casi imposible no escuchar o leer. Esa obra llega al lector o al escucha por un mecanismo de sincronía universal, por lo tanto, basta con abrir los sentidos y esperar.
¿Qué les dirías a los adultos lectores? ¿Y a los no lectores?
A los adultos lectores les preguntaría si se han perdido un diálogo directo con las mejores mentes de su generación, pues en los libros tenemos la oportunidad de conocer de primera fuente las ideologías. Muchos responderán que no es de su interés la lectura y es triste reconocer en amigos y desconocidos que se vive un analfabetismo funcional. Por eso la importancia de sembrar en las nuevas generaciones el ejercicio de la lectura, para que compensen tal deficiencia generacional, sin lectura no hay elaboración de pensamiento, novedoso o crítico.
¿Cómo viviste tu infancia?
Ésta es la primera vez que me entrevistan, por lo que agradezco mucho esta pregunta, es como entrar al territorio de lo nunca antes revelado. Familia de sólo cinco: padre, madre y tres hijos; de los cuales soy la menor, la más chiquita (así lo expresaban los demás integrantes del grupo condicionando de manera Pavloviana mi estatura). Mis hermanos varones, hábiles en la matemática y el raciocinio, rápidamente elevaron el estándar en cuestión de estudios y me vi obligada a superar sus calificaciones para no desentonar, motivo por el cual, el juego y sus beneficios constituyen un misterio para mí.
Cuéntanos ¿Cómo aprendiste a leer a escribir y cómo te descubres como autora?
Recuerdo que pedía (con un año de anticipación a la edad requerida), que me inscribieran en el preescolar. Lo conseguí. El objetivo era aprender a leer como mi mamá, una lectora avasallante, pues leía gran cantidad de libros en periodos relativamente cortos. Como en casa sólo se compraban libros de diversos temas para adultos, un familiar lejano, muy lejano, fingió que abandonaba en casa un cofre con la Colección Club Bruguera de Literatura infantil y Juvenil. Por supuesto se trataba de un obsequio, pero nunca fui informada de ello, así, leía esos libros con el afán preadolescente de memorizarlos por si el pariente distraído regresaba a reclamar lo que era suyo (treinta años después se los llevó). Ya en secundaria, por la necesidad de socializar, realizaba crónicas de la vida estudiantil adaptándola a los clásicos, eran modestos fanzines que tenían cierta popularidad. También adapté obras de teatro y pastorelas.
¿Cómo es tu manera de ser y de vivir?
Soy esencialmente una observadora de los eventos, personas y cosas a mi alrededor, comparto con muchos el gusto por la literatura, es un componente indispensable en mi realización, por eso, cursé estudios de Letras Latinoamericanas, luego la Maestría en Estudios Literarios en la Facultad de Humanidades de UAEMéx. Actualmente me intereso en los temas que nacen de la interacción entre literatura y género, una visión totalmente necesaria para comprender el lugar preponderante de las mujeres en esta sociedad, en la que desafortunadamente, todavía no se logra la igualdad de oportunidades.
Comparte una experiencia en tu trayectoria como escritora qué haya transformado tu vida y como lo resuelves ahora?
Tuve la oportunidad de estudiar cursos de Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid, ahí conocí el rigor necesario para la labor filológica y lo importante que es dejar documentado nuestro proceso creativo como escritores. Toda obra es un legado, por eso, me intereso en la obra de autores que emergen o que no han recibido atención crítica, porque es preciso detallar esa literatura para que no se pierda en el tiempo.
¿Por qué razones escribes?
A los doce años me encontré con un libro: El Perseguidor y Otros Relatos de Julio Cortázar. Abrí el libro, comencé a leer en voz alta y no entendí absolutamente nada, pero lo que leí sonaba tan bello que tuve la revelación de mi vocación: la del escritor poético, hacer que el lenguaje aspire a la belleza, a la perfección, que conmueva. Por supuesto que terminé aquel cuento buscando palabra por palabra en el diccionario. Así me enamoré de Julio Cortázar (además).
¿Qué ha sido tu éxito y como llegas a él?
Pienso que el éxito radica en enumerar una lista de logros alcanzados, no por la magnitud de los mismos, sino porque fueron primero una lista de propósitos. Así que si la lista es muy amplia, el éxito todavía no se ha alcanzado, o tal vez ya, pero siempre estamos construyendo nuevas listas de propósitos; uno de ellos es estar siendo entrevistada en esta ocasión en Lenguajes del Arte para este medio digital que me ha dado la oportunidad de expresarme y al que tengo especial cariño.
Actualmente, ¿Qué lees y qué escribes?
Leo los libros que llegan a mí a través de sus autores, he tenido la fortuna de conocer esta literatura próxima, local, viva. Realizo reseñas o análisis literario de la literatura que impacta en mi vida. Es un privilegio. Este trabajo se recoge en Mirilla columna semanal de Poderedomex.com
Además escribo poesía, un género al que he dado en llamar Poesía Inútil, que en realidad es una mera reducción al absurdo mezclado con cierta ironía, he recibido comentarios a favor y en contra de esta invención. Considero que el sol sale para todos y que cuando el amor a la literatura es verdadero no cabe en ningún título, párrafo o verso, la maldad de aquél que quiera dañar a la diosa Poesía.
Algo más que deseas agregar:
La literatura es una forma de vivir.

