Estar motivado no basta

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Estar motivado no basta; la motivación es suficiente para iniciar el camino pero pronto nos daremos cuenta de que no es suficiente para llegar a nuestro destino.

Reza un dicho popular que la motivación sirve, tan solo para salir del hoyo en el que estamos metidos, pero acto seguido, necesitamos de algo más fuerte que nos impulse y nos ayude a llegar a donde anhelamos.

Cuando tomamos la decisión de hacer una dieta para iniciar bien el año, la motivación será útil tan solo para comer espinacas y verduras las primeras dos semanas, después de eso será necesario algo que refuerce la idea original de lo contrario, seguramente ocurrirá lo que tradicionalmente ocurre al llegar el dos de febrero, ¡los tamales nos vencerán!

«Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.» Aristóteles

Lo que verdaderamente nos ayudará a llegar y cumplir nuestros propósitos de año nuevo, evitando así repetir el modelo de los años pasados es la determinación. Pero ¿qué es la Determinación?

Según la RAE; determinación es:

  1. Valor, firmeza o resolución en la manera de actuar.

Ejemplo: “su determinación ha sido decisiva para salvar al niño”

  1. Osadía y valor.

Diccionario panhispánico de dudas 2005. Real Academia Española, define la determinación cómo:

  1. Decidir algo, despejar la incertidumbre sobre ello. Ejemplo: “Han determinado ir a Bogotá.”
  2. Decidirse a hacer algo. Ejemplo: “Nos determinamos A salir.”

La determinación no deja lugar a dudas, es decir; con arrojo da el siguiente paso, sin temor y sin vacilación, con la seguridad de que a pesar de los obstáculos que se presenten en el camino, o la inclemencia del clima, o la premura del tiempo, llegaremos a la meta deseada.

Lejos de sermones motivacionales que no nos llevarán más allá de la emoción; actuar con determinación es un tiro en el blanco.

Job decía que: “Determinarás asimismo una cosa, y te será firme,

Y sobre tus caminos resplandecerá luz.”

¿Acaso no es raro, querer algo y no esforzarse por obtenerlo? Probablemente sea entonces, tan sólo un capricho, más que un verdadero anhelo del corazón, la cuestión aquí es la siguiente: ¿Cuánto tiempo de vida y cuanto esfuerzo y trabajo, estamos realmente dispuestos a seguir desperdiciando, con falsos anhelos y despliegues emocionales?

El sabio Salomón dijo en sus escritos acerca de la vida:

 

Hay un tiempo para todo

“Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:

un tiempo para nacer,

y un tiempo para morir;

un tiempo para plantar,

y un tiempo para cosechar;

un tiempo para matar,

y un tiempo para sanar;

un tiempo para destruir,

y un tiempo para construir;

un tiempo para llorar,

y un tiempo para reír;

un tiempo para estar de luto,

y un tiempo para saltar de gusto;

un tiempo para esparcir piedras,

y un tiempo para recogerlas;

un tiempo para abrazarse,

y un tiempo para despedirse;

un tiempo para intentar,

y un tiempo para desistir;

un tiempo para guardar,

y un tiempo para desechar;

un tiempo para rasgar,

y un tiempo para coser;

un tiempo para callar,

y un tiempo para hablar;

un tiempo para amar,

y un tiempo para odiar;

un tiempo para la guerra,

y un tiempo para la paz.

Yo sé que nada hay mejor para el hombre que alegrarse y hacer el bien mientras viva.”

Determinar algo en nuestro corazón es exactamente la bendición esperada, es el camino correcto, es actuar con claridad y permitirnos ver cumplidos cada uno de nuestros sueños y anhelos.

Estar motivado no basta, si verdaderamente quieres llegar, determínalo en tu corazón, sin temor, sin vacilación y con esperanza verdadera.