+ Gerentes de campañas UAEMéx, segunda parte: La marcha universitaria que alteró la vida de miles de toluqueños

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La frase:

Un gusto saludar a una de las hijas de un inolvidable amigo y compañero de trabajo, Alfredo Gómora Dávila. Con quien inicié labores en el periódico El Noticiero. Ella es Kyo Gómora Culberth, hermana de una gran periodista Doris Gómora. También hablamos de su mamá, doña Bertha Culberth.

UN GRAN RECUERDO Y SALUDO

 

 

Gerentes de campañas Uaemex

(II de VI)

Carlos Eduardo Barrera Díaz dispendioso para las arcas de la UAEMéx y ruinoso electoralmente para Fierro Moreno. El Rector cobra 149 mil 646 pesos al mes en la UAEMéx pero trabaja para Eréndira como Gerente de Campaña para la rectoría UAEMéx, él es el factótum y el hacedor de Fierro Moreno.


Este rector se embolsa prácticamente 150 mil pesos al mes. Durante los últimos cuatro años se despachó con la cuchara grande 6 mil 400 millones de pesos de presupuesto público federal y estatal cada año, además de 800 millones de ingresos propios cada año, libres de molestas auditorías. Eso es lo que Eréndira Fierro tuvo a su completa disposición para la campaña político electoral por la rectoría de la UAEMéx.

 

Durante cuatro años los usó por sí misma como secretaria de Administración y a través de Carlos Eduardo Barrera DíazGerente de Campaña, impulsor, promotor, representante, asesor jurídico, consultor político, responsable de manejo de crisis y coordinador de comunicación estratégicatodo concentrado en una súper fórmula química según los miembros del gabinete universitario, audios, videos, coberturas de prensa, testimonios de cercanos colaboradores y de las propias aspirantes.

 

Todos los universitarios vieron, escucharon y dan cuenta de cómo, durante los últimos cuatro años, Carlos Eduardo Barrera Díaz se dedicó a forjar a Fierro Moreno como su sucesora, su obsesión, su legado para la posteridad uaemita.

 

Carlos Eduardo Barrera Díaz, apodado desde adolescente como El Chupirul por aquella paleta en forma de cono alargado y hecha de caramelo, es descrito por sus pares de juventud como retraído, temeroso y antisocial, a pesar de ser nieto de un prominente político, Gustavo Barrera Graff, secretario General de Gobierno y presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México con el gobernador Juan Fernández Albarrán.

 

Volviendo a su desempeño como Gerente de Campaña, llegaron los días en que Barrera Díaz volcó toda la estructura institucional para placear a Eréndira en cuanto evento universitario se programara. Incluso, los eventos con Delfina Gómez Álvarez fueron intentos forzados de meterle a la gobernadora a Fierro Moreno. Eréndira era la oradora principal en representación de la UAEMéxEréndira era experta en agua, en perritos y en botánica, en suma, era el ajonjolí de todos los moles universitarios.

La marcha de estudiantes de Filosofía y Artes.

 

Para Carlos Eduardo todo parecía un mundo mágico, lleno de fantasías donde la administración era un hermoso cuento de hadas que se trasladó a las jornadas de promoción de Eréndira donde a cada fiesta infantil, llegaba la payasita, pero nunca la candidata a rectora, todo era un carnaval con máscaras, lobos, cohetones, mantas, carteles, una kermés con rifas, concursos, registro civil, cárcel con profesores convertidos en policías persecutores de alumnos disidentes y autoridades escolares opresoras de trabajadores y docentesBarrera Díaz estaba extasiado, embobado se veía como un bobo con los labubus de Eréndira, los lentes morados, los cuadros para retratos, el exceso de símbolos, adornos y señalesEventos de estilo barrocoNo hubo lugar para la sobriedad, la sencillez y la creación de un personaje ganador, una candidata creíble. La insensatez y la miopía de Barrera Díaz nunca lo dejaron ver la ola creciente de animadversión hacia él y hacia su quimera, Carlos Eduardo convirtió a Eréndira en un engendro a la manera del doctor Frankenstein.

 

Mientras Carlos Eduardo Barrera Díaz disfruta 149 mil 646 pesos al mes en la UAEMéx, la Secretaría de Administración retuvo de forma ilegal los salarios como profesoras de tiempo completo a algunas de las aspirantes por osar desafiarlo en el proceso de elección de rector(a) y las puso a recorrer la UAEMéx a jornada completa, pero sin pagarles ni un peso.

 

Estilo gerencial tiránico. Quienes tratan con Carlos Eduardo lo pintan a todo color como un junior insensible, petulante, ofensivo y coléricoBarrera Díaz se cree poseedor de la verdad absoluta. Terco como sólo él puede serlo. Sordo ante otras voces. Su expresión favorita para tratar de convencer a los interlocutores essí me entiendes ¿verdad? Y sobre cualquier tema o comentario suelta: no es así, estás mal, te explico cómo eslo debes hacer como yo digo.

 

Trascendió que él mismo intentó disuadir a las aspirantes ofreciéndoles cargos de directoras en su gabinete y les sugirió que aceptaran su destino y dejar para mejor momento sus aspiraciones de llegar a la Rectoría ya que en su experiencia a veces hasta el segundo, tercero o cuarto intento se puede ascender.

 

Sin embargo, desde el cuarto torreón de Rectoría, las evaluaciones confirman la tragedia en la que millones de pesos, un control totalitario de la Uaemex y una candidata que en otras manos era fácil de elevar a las alturas. Tuvieron todo para ganar, pero resumido en pocas palabras: el oro puro para el triunfo fue convertido en bisutería en las manos y fórmulas del alquimista electoral Carlos Eduardo Barrera Díaz.

 

Carlos Eduardo sólo sus fieles escuderos lo soportan y secundan. La comunidad universitaria, los medios de información aún los comprados con carretadas de dinero en nómina y millonarios contratos de publicidad, la Legislatura, la gobernadora del Estado y los miembros de su gabinete, los egresados, la sociedad medianamente informada de los sucesos uaemitas, lo señalan como el sepulturero del prestigio universitario y el peor gerente de campaña político-electoral de que se tenga memoria

 

La marcha universitaria que alteró la vida de miles de toluqueños 

La ciudad de Toluca vivió ayer un día muy complicado en materia de tráfico vehicular, a consecuencia de una manifestación de alumnos de la Universidad Autónoma del Estado de México que decidieron tomar las vialidades para hacer oír sus consignas por lo que consideran irregularidades en el proceso de elección de la próxima Rectora.

Solo una representación de alumnos y maestros de las facultades de Humanidades y de Artes fue suficiente para trastornar la vida de miles de personas que pretendían dirigirse a sus lugares de trabajo, a las escuelas de sus hijos o a realizar actividades cotidianas como ir al mandado para elaborar sus alimentos.

La mayoría de los ciudadanos respetamos lo que suceda en la Máxima Casa de Estudios, pero prácticamente nadie está de acuerdo en esas formas de expresión, pues existe coincidencia en que los problemas de los universitarios los deben de resolver los mismos universitarios, pues ya que ellos siempre han defendido su autonomía precisamente para hacerse cargo de su situación y sería injusto que ellos hicieran lo mismo con los ciudadanos. Es decir, que sus problemas y manifestaciones no se extralimiten y alteren la vida del resto de la población.

Se entiende que viven momentos importantes, que su proceso electoral está en una etapa definitoria, pero por lo mismo sería muy conveniente que sus causas y demandas –justas o no– fueran acompañadas de prudencia y de respeto al resto de la población.

Esperemos que las expresiones vividas este martes en Toluca tengan oídos en su propia institución, en sus autoridades, en esas instancias que ellos mismos han hecho valer como las únicas que pueden definir y resolver aspectos tan importantes como lo es y lo será quien encabece a la institución los próximos cuatro años.

Hay un deseo casi unánime de que ese proceso no se desvié para ningún lado, que por ningún motivo se llegue a politizar o contaminar de otras razones ajenas a los principios y valores que rigen la vida universitaria, donde el respeto a quienes piensan diferente es la columna vertebral de la universalidad, y donde la ciencia, la tecnología, la promoción cultural y el pensamiento crítico son aspectos comunes entre alumnos, docentes y trabajadores administrativos.

Esperemos que el reducido número de presuntos universitarios que participaron este martes en la marcha de protesta sea sinónimo de la realidad que vive esta casi sagrada institución, donde quienes se oponen a los procesos legales afortunadamente todavía representan una minoría de los casi 100 mil alumnos que integran la comunidad en esa casa de estudios.

Casi al mismo tiempo de que se llevaba a cabo la marcha y protestas de algunos alumnos, se puso en marcha la última etapa del proceso electoral universitario, con el inicio de la auscultación cualitativa que tienen a su cargo los integrantes del Consejo Universitario, que es el máximo órgano de gobierno de la institución, y en el cual están representados los sectores que integran a la institución.

Ahora las seis candidatas que hay para dirigir la Universidad Autónoma del Estado de México tendrán la oportunidad de demostrar sus capacidades, calidad y preparación académica y profesional, para convencer de que una de ellas es la mejor opción para representar los intereses de los universitarios, de los que actualmente están en las aulas y de quienes vendrán en las próximas generaciones.

Porque lo que es un hecho es que lo que suceda en la Máxima Casa de Estudios del Estado de México tendrá repercusiones en el futuro de todo el Estado de México. Hay que recordar que esa institución forma y forja a la mayoría de los recursos humanos que en el futuro serán los que hagan que esta entidad opere y siga rumbo al desarrollo.

Hay mucho futuro para la universidad, y hay mucho que los universitarios tienen qué hacer para que su institución no sólo se mantenga, sino que alcance niveles de excelencia, por lo que lo que menos debería importarles es quién, sino qué es lo que sigue y cómo ellos van a cargar la barca verde y otro rumbo a mejores puertos.