+Inmortalizan hoy a Vicente Pereda en el Salón de la Fama del Futbol Mexicano
La frase:
Seguramente muchos seguidores sueñan en que, en el momento actual el Deportivo Toluca tenga como centro delantero a un goleador nato como…
VICENTE PEREDA MIER
Yo, lo rojo lo traigo por dentro, con esa contundente frase, definió Vicente Pereda Mier su amor por el Deportivo Toluca Futbol Club, institución a la que se unió en 1959 como parte de las Reservas, para debutar en 1961 y retirarse el 23 de octubre de 1977, con 38 años de edad, con tres títulos y nada menos que 119 goles, convertido ya en el mítico Diablo Mayor. Ya tiene un lugar indiscutible en la historia del equipo mexiquense, y del futbol mexicano. Por eso, los reconocimientos siguen llegando en pleno 2022; el más reciente es que al lado de figuras como Ronaldinho, Fabio Cannavaro, Raúl González y Maribel Domínguez, por mencionar algunos, forma parte de la 10ª generación de investidos al Salón de la Fama del Futbol Mexicano, este martes 15 en Pachuca, Hidalgo.
Pereda, tres veces campeón con Toluca y segundo goleador histórico con 119 anotaciones, fue campeón de goleo con 20 tantos en la temporada 1969-70. Destacó el papel fundamental que ha tenido la familia Diez para que el club sea lo que es hoy: uno de los equipos más importante del futbol mexicano. Con dos grandes empresarios que han hecho mucho por el club: uno de ellos, que ya nos dejó, Don Nemesio Diez Riega, una persona muy sencilla que quería al equipo como a su novia, y su hijo, Valentín Diez Morodo, reconoció Pereda Mier.
Lo anterior lo señaló Vicente al ser denominado con su nombre, un pasillo de las instalaciones del Deportivo Toluca, el pasado 8 de febrero de 2021.
ENTREVISTA A VICENTE PEREDA

El siguiente texto fue publicado en junio de 1998, en mi libro Toluca 81, historia de un campeón, luego de que el Toluca se coronó campeón el 10 de mayo de ese año.
Después del campeonato 74-75, hubo gran fiesta, todo nos había salido bien, se fue De León y vino Carlito Peters, fue horrible, no tenía sistema, nos empezaba a relegar, a mí, porque ya no servía, porque era un líder, porque aconsejaba a los demás jugadores para que no le hicieran caso, me metía a jugar, no sé si porque quería que lo hiciera mal, como para decir ahí está su Pereda, no que muy bueno, me imagino que para eso lo hacía, para decirles a los directivos que ya no servía.
Es Vicente Pereda Mier, el extraordinario centro delantero del Toluca que revela en la historia reciente del equipo, el porqué de su retiro y sobre una de las tres opciones que le presentaron directivos, como: Fernando Corona, Germán Sánchez y Jesús Fernández, que al venir José Gomes Nogueira, lo llamaron para firmar contrato, siempre estaba a gusto en el Toluca, llevo el rojo en mi corazón, expuse mis razones y ellos, los directivos, no decían nada, sólo se miraban hasta que Jesús Fernández, que se puso rojo, rojo, me dijo ya no nos interesas como jugador, tenemos tres opciones para ti: una, regalarte tu carta; dos, una beca para un curso en Europa como técnico, el tiempo que estés fuera tu familia va a recibir 10 mil pesos mensuales; tres, un partido de beneficio y todas las entradas son para ti, les pedí que me dejaran pensarlo, analicé que tenía 35 años que la carta no la quería porque no iba a jugar con otro equipo, además no iba a exponer los estudios de mis hijos, no iba a rentar mi casa, no iba a traspasar mi negocio, así mi esposa Rosita y yo, acordamos eso; luego deseché el viaje a Europa que me podría repercutir 50 ó 60 mil pesos, pero nada más y opté por el partido a beneficio.
¿Nunca se enfrentó a Carlito como jugador?
Sí, pero cuando jugó en El Oro y después en el Universidad, era un defensa tronquito, con cintura de barril; era de los extranjeros que llegaron a México del montón.
¿Se acordaría de los desbordes que le hacía y por eso lo relegó?
Yo creo que sí, lo hubieras visto cuando se despidió, se fue llorando porque aquí no se podía trabajar, decía que había jugadores negativos para el equipo, entre ellos yo. Pienso que le faltó capacidad, nada más, él no quería entender al jugador, después regresó Vela y nunca tuve diferencias con él, sin embargo también me relegó. Gómez Nogueira vino después y creo que es sólo un buen preparador físico.
Otros de los recuerdos.
Este también es malo, porque estaba entusiasmadísimo de jugar contra Pelé, resultó que cuando vino aquí con el Santos, yo no pude ni siquiera saludarlo, porque previamente en el torneo de Copa, que estábamos jugando me fracturaron por primera vez una rodilla, me dio mucha tristeza eso, porque empezaba a despuntar. El peor recuerdo, es uno que se me olvidó gracias a la ayuda de mi esposa, que me hizo comprender que así como me elogiaban al meter un gol, así me criticaban en 1968 por no haber anotado ante Japón. Pero tú crees que en realidad no haya yo querido anotar, pero si hasta la yerbita le escarbé al balón para poderle pegar mejor, lo que pasa es que tenía muchos nervios y por ello di un mal paso y le pegué mal al balón, muy quedito y el portero paró el penalty.
Yo me quería morir, quería hacer un túnel en el Azteca, salirme y olvidarme del futbol, me quería retirar, me fui de vacaciones y todo el mundo me recordaba el hecho, pero al año siguiente me repuse tanto que fui campeón goleador.
¿Y por qué ya no regresó a la Selección?
Estuve con Raúl Cárdenas dos meses y medio en 1970, pero el 4 de enero de ese año, nació mi hija. La Selección tenía que ir a varios partidos de preparación en Perú, le expliqué mi situación y se molestó, no me incluyó en la lista de viajeros porque así se lo pedí, yo quería estar al lado de mi señora; sin embargo, tiempo después ya no me llamó. Luego aparecieron unas declaraciones en una revista, en el sentido de que ya no me interesaba la Selección y creo que lo tomaron muy a pecho y desde entonces, ya no jugué.
Mucha gente que se sustenta como conocedora de Pereda, de haber jugado con él y otras cosas más, ha inventado una serie de historias con el equipo, o los equipos con que jugó antes de vestir la casaca choricera; sin embargo, poco de ello es verdad, porque la historia auténtica de Vicente, contada por él, es ésta:
Nací el 18 de junio de 1941, mis padres fueron Lamberto Pereda y María de los Ángeles Mier, nacieron en El Oro, somos ocho hermanos, yo soy el séptimo, mi madre murió a temprana hora, nos fuimos con mi padre al Distrito Federal, yo nací en Toluca, vivimos con una tía, fui a la escuela, ella me enseñó a vivir
honradamente.
El gusanito del futbol nació por medio de mi primo y mis hermanos, Roberto, Raúl y Juan. Mi papá no fue futbolista, además le iba al América, mis hermanos me vestían de todo a todo para jugar en Xotepingo, en los campos en donde ahora está la alberca olímpica, había dos campos uno del River Plate y otro del Sevilla, ahí me inicié.
Empecé con un equipo juvenil que se llamaba Deportivo Portales, comprábamos pelotitas de goma de 70 centavos o de 1.50 y mandábamos hacer unos marquitos para poder jugar en las banquetas, eran las famosas coladeritas y no te miento, empezábamos a jugar a las dos de la tarde y terminábamos a las 11 ó 12 de la noche, hasta que pasaban los patrulleros y salíamos con la respectiva multa de 10 ó 15 pesos.
Después pasé al equipo juvenil especial de la regional del sur de Coyoacán, ingresé al River Plate de esa liga, tenía 13 ó 14 años y quería que se fijaran en mí, en ese tiempo mi padre murió aquí, en Toluca, en un accidente, me salí de la secundaria, me vine con mi hermano Roberto quien me regañó y entré de aprendiz de mecánica en el taller de Don Jesús Salgado, ahí estaba mucha gente conocida como Pepe Acra, Mariano Salgado, José Luis Zavalla y varios más que tenían un equipo denominado Deportivo Mexicano, que anteriormente se llamó Iberomexicano, lo patrocinaba Pepe. Antes de esto comencé con el equipo Arsenal de la liga mayor, estuve medio año con mi hermano Roberto.
En el Deportivo Mexicano permanecí 4 años, fuimos 4 años consecutivos campeones de la Liga Municipal. El entrenador era José Luis Zavalla, en ese tiempo jugaban Pepe Acra, Mariano Salgado, Tranquilino Velázquez, Víctor Carrasco, Enrique Castañeda, Pedro Castillo, Jaime Torres, El Canchola; El Toluco Martínez, Beto Castro, Pica Reyes, Aurelio Cuevas, Taco Hernández,
Roberto Pereda, tuvimos todo hasta el campeón goleador que casi siempre era El Toluco Martínez, ese equipo fue la selección amateur B, pero nunca pudimos pasar al grupo A, cuando desapareció, pasamos directo a las reservas del Toluca y luego muchos se fueron a Veracruz y a otros equipos, sólo yo me quedé.
La Directiva me ayudó bastante, empecé a jugar con el Toluca en el campeonato 57-58, nunca me desesperé cuando me estaban probando, porque me sentía grande al lado de gente como, Carús, Sesma, Machi Vázquez y Wedell; Mariano Salgado me ayudó bastante, trabajé con él en su fábrica de jabón, no me interesaba el dinero sólo quería jugar.
Firmé mi primer contrato por 300 pesos mensuales y eso fue porque me di cuenta de que pagaban por jugar, estaba José María Martín y él me hizo debutar contra el Tampico en el Puerto, ganamos 2 por 1, íbamos perdiendo 1-0, me apretaba todo, los zapatos, el calzoncillo, te juro que no sabía dónde estaba, mis compañeros me ayudaron y anoté el gol del empate, después ya más controlado, hice el pase para el gol del gane que anotó el argentino Falcón, el que vino con Malazzo, a la siguiente semana la gente me pedía y jugué contra el Universidad, perdimos 1-0 y me chiflaron y así supe cómo era el futbol.
Puede contarnos cómo fueron aquellos 4 goles al América.
Sí, mira hubo un juego de despedida de la Selección Nacional, al frente de la cual estaba Nacho Trelles y nosotros no sabíamos que iba a venir al Toluca porque estaba Moncebáez, la Selección jugó en el Azteca contra el Tottenham y nosotros jugamos contra el América después, ante la Selección en una semifinal de Copa, me llenó de satisfacción el partido, porque jugué muy bien, le ganamos al América 4-2 y yo anoté los cuatro goles; al día siguiente salió en los periódicos que yo podía ser seleccionado aún para el Mundial de Londres, pero eso fue ilusión porque no sucedió. Ya había estado una selección nacional con Fekete. Luego vino Nacho Trelles al Toluca, tenía muchas fallas de técnica individual, me estaba recuperando de la rodilla y le agradezco mucho a él que, para mí, es el mejor técnico de México, todo me lo enseñó, con él aprendí a jugar realmente, porque antes lo hacía muy atropelladamente, sentí madurez, experiencia, condición física, me llevó a los Panamericanos de Canadá, en Winnipeg, salimos campeones con medallas de oro y yo, campeón goleador, fuimos a Europa y Rusia en una gira muy mala.
Nunca olvido lo de la Olimpiada en el 68 porque me trae buenos recuerdos, pese a lo que dice la gente que no conoce de futbol y que me culpó mucho; lo que pasa es que teníamos gran tensión después de haber perdido aquel juego contra Bulgaria en Guadalajara, que nos hubiera dado el pase a la final por la medalla de oro, ganamos aquellos dos campeonatos con Trelles porque fue una amalgama de jugadores, técnico y directivo, la confianza de éstos, fue todo, no que ahora a últimas fechas sólo hay amenazas de ponerlos a medio sueldo, el jugador necesita confianza, nada más.
¿Se acuerda cuando se casó y metió dos goles a El Oro?

Sí, es una buena anécdota, yo había pedido permiso, pero Nacho Trelles tenía el problema de que Pancho Linares estaba lesionado y Amaury suspendido, entonces me preguntó que si podía jugar, sin obligarme y le dije que sí; me casaba el sábado a las 7 de la noche, luego atendería a los invitados, fui a dejar a mi esposa con sus padres y regresé a la concentración a las 23:30 horas; al otro día los jugadores me vieron extrañados, hablaban de mí, que si me habían dejado plantado, en fin. Salí a jugar metí dos goles en 20 minutos, entonces Nacho me cambió y cuando salí de la cancha lo hice corriendo, pero un aficionado me gritó Pereda, a ver si te casas cada ocho días, yo me reí, pero luego até cabos y pensé, lo que quiere ese aficionado es que meta goles cada ocho días.
¿Y su problema con Gustavo Peña?
No había nada, lo que pasa es que los dos entrábamos fuerte y la gente iba a vernos por eso, esto sólo era en la cancha, afuera nos hablábamos bien.
Don Vicente nos puede recordar esa anécdota y si fue cierta o no, se habló mucho de que Gustavo El Halcón Peña le dijo pinche indio y que cuando le anotó usted le recalcó tú serás francés.
Sí, fue en el mismo campeonato, cuando obtuve la corona de goleo, contra Cruz Azul; sucedieron cosas antes, en el transcurso de la semana y en el mismo partido, antes del partido, él era capitán de Cruz Azul y yo era el capitán de Toluca, entonces en la media cancha con los árbitros, el volado, el cambio de cancha, a ver quién la escogía o quién sacaba inicialmente; se acerca, nos saludamos, enfrente de los árbitros, y me dice ¿qué?, nos vamos a dar. Yo como quieras, pero al mismo tiempo le contesté pero no llores, siempre estás alegando con los árbitros que yo te pego. No, no, no, nos pegamos, entonces se acerca el árbitro y nos dice: tranquilos, voy a estar al pendiente de los dos, ya sé todo.
Empieza el juego, y en el transcurso del partido molestó mucho, realizaba los tiros de castigo, de todo, entonces se me acercaba El Kalimán, se me acercaba él, no, eres un pendejo, aquí no vas a meter goles, ya estamos de acuerdo nosotros de que no vas a meter tú el gol. Como ya Horacio López Salgado había jugado su último partido y no había anotado, habíamos llegado a 19 goles los dos, entonces tenía que anotar para coronarme; no tenía la idea de estar realizando los tiros de castigo, ni nada para poder hacer el gol, sino que estaba tratando de que mis compañeros colaboraran conmigo para realizarlo, en el segundo tiempo era 0-0 y una jugada casual pero elaborada con Romero Reyes, de media cancha al frente, agarré una pelota y dije voy a apoyarme con Romero Reyes, pero nunca pensé que Romero Reyes la retuviera también y que yo siguiera corriendo; seguí corriendo y Romero Reyes la metió entre dos jugadores, entonces fue una pared larga en la que sin pensarlo salió el gol, entonces agarré la pelota en medio de los dos jugadores, chocaron, fue Arévalo, él estuvo en Toluca y posteriormente se fue con el Cruz Azul, Arévalo y El Kalimán, chocaron y yo proseguí con la pelota, entré al área, casi en la esquina del área chica, del lado derecho, ahí le pegué cruzado, ya no pensé ni centrar ni nada yo pegué a gol y salió; El Cacho Alatorre, quien era el portero en ese momento, salió casi tirándose ya, tratando de taparme la pelota, él pensó que la pelota iba al ras del pasto cruzada, y se tiró antes de tiempo, entonces le pegué, tan bien, que salió de abajo hacia arriba y entró casi a media altura, entonces se acerca Peña y me dice pinche indio, y le dije te dije cabrón que sí lo iba a anotar, yo sí le dije tú has de ser francés cabrón, si los dos nacimos en México, los dos somos indios.
Pero normalmente dentro de la cancha verbalmente te quieren acabar, pero hay que tener la cabeza fría para ello. Al término de juego todavía sucedió otro problemita, con un compadre, eso ya lo declaré en una ocasión, mi compadre estaba con mi comadre en palcos, terminó el juego ese mismo día, y se baja mi compadre, -chaparrito, moreno, calvito- y le dice a Peña ¿cómo te quedó el ojo?, y Peña lo vio, iba enojado, ¿cómo te quedó el ojo a ti…?, y que lo descuenta, le puso el ojo así… Ya ves como caminaba Peña muy… entonces yo iba a entrar, la entrada de palcos estaba ahí, más o menos a la mitad, iba a entrar Peña al vestidor y mi comadre lo agarró a bolsazos, hasta que se la quitaron. Pero si fue una anécdota muy chusca, ¿no?, el que le haya dado Peña un golpe a mi compadre por el enojo.
¿Siempre jugó de centro delantero?
No, comencé como defensa, luego fui medio y aquí en el Toluca inicié como interior, toda vez que antes había derecho, izquierdo. Dos veces jugué como defensa central, una con Trelles en contra del Guadalajara en la Perla y otra con De León en Ciudad Madero.
¿Por qué nunca reclamaba al árbitro?
Porque no tenía caso, los defensas contrarios me entraban fuerte para tratar de impedir que penetrara en el área; cuando me entraban fuerte sólo veía el número y a la siguiente me desquitaba, aunque no con mala intención y así nunca dejaba a mi equipo en desventaja numérica, porque el árbitro sólo podía amonestarme.
¿Quiénes fueron los defensas más agresivos?
Guillermo Sepúlveda, Juan Bosco, El Perro Fernando Ernesto Cuenca Friederichsen, pero el que se llevaba las palmas era el peruano Guillermo Popi Correa, un negro con cara de gorila, que vino al Torreón así como Héctor Sanabria y Miguel Mejía Barón, a los que les decían los Kleenex, por suavecitos.
¿Quién fue su mejor pareja, Amaury o Lara
Indudablemente con Amaury Epaminondas aprendí mucho, sobre todo las paredes que tantos goles nos dieron y es que teníamos dos extremos que nos daban medios goles como Albino Morales y Manuel Cerda Canela.
¿El partido clave del Toluca con De León fue contra Curtidores?
Sí, en ese campeonato casi no había jugado, porque tenía un menisco roto, me operó el doctor Victorino de la Fuente, quien me dejó mal, y tuve que operarme nuevamente; luego De León se interesó mucho en mi recuperación y pude jugar cuatro partidos antes de terminar el campeonato, pero no me dijo que me necesitaba para las semifinales y me hizo jugar con el Curtidores y ganamos 3-0. Esa vez actuamos sin centro delantero y yo como quinto defensa por mi experiencia, anotó dos goles Figueroa y uno Cárdenas; al siguiente juego aquí ante Curtidores nos sentó a mí, porque me quería para el juego contra León, que predijo que nos íbamos a coronar, y a Moisés porque el público le iba a pedir que anotara 4 ó 5 goles todo nos salió redondo.
Y así con el recuerdo del último campeonato en donde todavía se vislumbró su categoría dejamos a Vicente Pereda. Gracias por brindarme la oportunidad de acercarme a la gente de nueva cuenta, dijo.


