LA CARTA
Dudé mucho en escribir esta carta…
no sabía cómo enlazar tantas letras
Y palabras.
se iban acumulando, hojas, hijas,
y más hojas, que mis manos
estrujaban.
Fueron horas… muchas horas para
decir lo que siento,
no fue fácil, te aseguro,
lo que el alma iba sintiendo.
¿Recuerdas? Las noches de luna,
los días soleados, las largas
caminatas, mientras tomados de
la mano, teníamos nuestros sueños,
los silencios, los enamorados
arrebatos.
caminamos y bailamos bajo la
lluvia, con la luz del amanecer.
Detalles y detalles, no terminaría de
escribir: ¿qué era yo para ti?
¿Qué eras tú para mí?
Para mí, lo eras todo, después
preferí quedarme con mis alegrías,
con los abrazos, los besos,
Todo serán recuerdos,
y no seré yo la que romperá en
llanto, esta vez, ni se abrazará a tu
cuerpo para no dejarte ir, o la que
apelará a recuerdos, a silencios,
a nostalgias.
Creo que a estas horas, ya no estarás
allí, habrás partido,
y serás tú quien se lleve la carga de
recuerdos, felices, no felices… los
sueños que no se cumplieron, y tantas
promesas que quedaron por ahí, que
se archivaron con el tiempo que no me
diste, con los largos silencios, con las
horas vacías,
con las noches solitarias sin dormir, sin
soñar, sin abrazar.
Será mejor así, mis manos quedaron
vacías, si,
pero recuperé todo lo que era mío y que
había depositado en tus manos… mi vida,
mis sueños, mis angustias, mis alegrías,
mis silencios y mi despertar sin ti.
Qué sorpresa, ¿verdad? Y te pregunto
ahora… ¿serás feliz?
Estoy cerrando el sobre, es una sola hoja,
que doblé firmemente, para olvidarme de
ti.
@laura

