La empatía
Dicho de manera esquemática y sencilla, la empatía es comprender los sentimientos nuestros y de las demás personas, validando sus emociones, aunque quizás no hayamos vivido la misma situación.
Ser empáticos nos hará tener relaciones más fuertes, nos hará comprender mejor que nos pasa y el mundo que nos rodea. Además, la empatía tiene un componente muy positivo, y es que cuando cometamos un error no nos castigaremos tan fuerte, ya que la empatía hará que tengamos control para con nuestras emociones.
La empatía puede fomentar una mayor comprensión de nosotros mismos y los demás. Y esto es muy importante, ya que el crecimiento personal debe ir acompañado de crecimiento emocional. Por eso, la empatía nos ayudará a ganar músculo emocional, ya que sabremos ponernos en el lugar de la otra persona y entender sus emociones y pensamientos. Lo que facilitará tener relaciones de calidad con nuestros allegados.
Si queremos crecimiento personal tendremos que estar abierto a los cambios que nos facilite el factor de la empatía. Es decir, puedes hacer la guerra por tu cuenta y pensar solo en ti, pero esa alternativa ni será empática, ni mucho menos fomentará un crecimiento personal sólido, real y adaptado a nuestro alrededor. Como ves, empatía y crecimiento personal son dos patas de la misma mesa.
Cuando eres empático con las personas que te rodean se nos facilita tener una mayor comprensión acerca del mundo emocional de esas personas y además crea una conexión de alta calidad con ellas. Ser empático es preocuparse por los demás, es mostrar de manera genuina que nos importan y que queremos ayudarles en lo que podamos.
Sinceramente, será altamente complicado que llegues a tener conexión profunda con alguien si la empatía no está desarrollada. Una persona empática mostrará interés por cuidar a los demás, se pondrá en el lugar del otro cuando lo pase mal y se preocupará por cuidar la relación. Tranquilo, si no sabes, en consulta te podemos enseñar.
La empatía en cuanto a la resolución de conflictos nos permite llegar a entender el punto de vista de los demás y tratar de buscar soluciones que satisfagan a todas las partes.
Como bien habrás visto, en la vida es necesario ceder para llegar a acuerdos. Cuando una persona es empática, aunque no vea el problema de la misma manera que la otra persona, buscará llegar a un acuerdo, a un entendimiento siempre de manera civilizada y honesta. Por eso, ser empático te ayudará a qué cuando haya un conflicto no te alteres con facilidad, ni te achantes ante el problema, sino que buscarás un solución activa al suceso que ha ocurrido.
Escucha activa: Siempre se ha dicho que tenemos dos orejas y una boca por algo, es decir, para escuchar más que para hablar. La escucha activa es una herramienta que puede ser aprendida y consiste en mostrar interés por lo que comunica la otra persona. La escucha activa nos hace vernos más confiables y generaremos buena impresión a las demás personas, ya que estarán viendo que nos importa eso que nos estén diciendo.
La empatía es altamente importante para nuestra sociedad, ya que fomentará la cooperación y la comprensión mutua, además de construir relaciones duraderas con los demás. Cuando somos empáticos también validaremos emocionalmente a personas que aunque no sean conocidas nuestras, podemos compartir con ellas un momento de nuestra vida.
Ser empático a nivel social, es echar una mano a esas personas de nuestro alrededor qué lo necesiten, no solo a nuestros conocidos. Cuando desarrollamos en nosotros esa faceta de empatía para la sociedad nos volvemos más comprensivos y solidarios, ya que buscamos ayudar y validar a esas personas que puede que lo estén pasando mal.
Cómo nunca me cansaré de repetir, la empatía se puede aprender. Es decir, hay personas que, sí que tienen una tendencia a ser empáticas de manera natural, pero también puede haber personas que noten que tiene carencias en sus habilidades empáticas y pueden aprender a desarrollarla de mejor manera.

