+La mañanera un bastión que despertó burlas y ahora genera preocupación; la jugada de la magistrada Piña con la controversia del PAN; las reacciones de EU y Canadá
La frase:
Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud en el que, gracias al consumo y el entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre.
ALDOUS HUXLEY, ESCRITO EN 1932
¿MÉXICO AL BORDE DEL PRECIPICIO?
Han pasado casi 2160 días, es decir prácticamente un sexenio y a poco menos de cumplir la cifra total de 2190 días, surge la preocupación en diversos medios acerca de que nuestro país se hunda en un gran precipicio, del que difícilmente se puede salir en los años siguientes.
La preocupación gira en torno al hacer y deshacer que ha hecho el presidente Andrés Manuel López Obrador a lo largo de su sexenio. Antes de llegar a la presidencia de la República, fracasó o lo hicieron fracasar en su intento de llegar a la presidencia, bien sea sumando mal los votos, o de plano haciéndolo a un lado por parte de lo que alguna vez llegó a ser la aplanadora tricolor.
Casi en su misma toma de posición habló de la transformación que quería para el país, incluyendo en la 4T y todos y cada uno de los pasos que ha dado para lograr ese cambio, mismo que algunos perciben como malo y otros, una mayoría por lo menos electoral, dicen que está bien y hasta le aplaude.
Algo extraño pasó sobre todo con el Partido Verde Ecologista, que se ha convertido en uno de sus principales aliados y que anteriormente lo fue del PRI, convirtiéndose así en el partido sobreviviente, más ganador de los últimos años, primero con el PRI y ahora con Morena.
El programa diario llamado la mañanera, sin duda alguna ha sido el gran bastión para poder lograr el cambio. Todo lo señala allí el presidente. Inicialmente le llamaron por ese estilo, el predicador de palacio, después vinieron otras críticas que no eran estructurales, sino de mera burla a que pudiera lograr lo que anunciaba.

BORDADO FINO DE LA TELARAÑA
De pronto el Ejército pasó a ser otro importante eje en el desempeño presidencial, lo mismo con mayores presupuestos que con designaciones de las obras más importantes, insignia del actual régimen. Así aseguró dos cosas: la lealtad del ejército y la seguridad de no caer en corrupción con empresas que están o estaban acostumbrados al moche y a otras prebendas.
En las elecciones intermedias, aguzó el ingenio, primero tratando de ganarlas vía sus propios candidatos, pero después aprovechando las múltiples fallas de los gobernantes en turno, para obligarlos a ceder la plaza y que no hubiese ningún problema electoral.
Fue así como surgieron las embajadas a la medida, hechas para los personajes que tenían cola que les pisen. Al mismo tiempo que sumaba nuevos adeptos y dejaba especialmente al PRI sin muchos de sus líderes de pacotilla.
Ganó bastiones inexpugnables, como el caso del Estado de México, que fue gobernado por el PRI durante más de 70 años. Los priistas, que aún los hay, no pesaron en hacer críticas, sobre todo a los chapulines políticos, a los funcionarios que les importó primero su pellejo y su patrimonio el partido y el Estado mismo.
LA OPOSICIÓN FUE DE MERO OROPEL
Los integrantes de la oposición, PRI, PAN y PRD, no supieron manejarse sin tener un jefe presidente, como ya habían sido los casos del PRI y del PAN y en el caso del PRD, sin tener ya en sus filas a los intelectuales que lo formaron y prueba de ello es que hasta el partido desapareció a nivel nacional, y lo que queda de él, está sujeto a las ambiciones de los caciques estatales o pueblerinos.
En la alianza opositora surgió una parte de la iniciativa privada que nos mostró luego de varias marchas, que está privada, pero de la razón, porque no logró nada efectivo, ni con las marchas ni con su oposición blandengue, sin imaginación y sobre todo sin liderazgo.
Los vecinos de México, Estados Unidos y Canadá, criticaron las acciones de López Obrador, pero no tan a fondo como lo han hecho en los últimos días, en que han hablado a través de sus respectivos embajadores, porque ven que los propósitos de López Obrador van en serio.
UNA JUGADA CLAVE EN EL PODER JUDICIAL
Sin que el Poder Judicial en nuestro país sea el ejemplo a seguir, porque tiene múltiples vicios tanto en su formación, como en su integración a base de nepotismo y otras formas de nombrar a sus integrantes, ha puesto por lo menos un freno provisional a los propósitos de la aplanadora morenista.
La jugada de precisión, hecha por la ministra Presidenta de la Suprema Corte, Norma Piña, al darle entrada a la controversia constitucional que presentó el Partido Acción Nacional, relacionada con la sobrerrepresentación de Morena en el congreso de La Unión.

Los expertos en Derecho Electoral, saben que lo hecho por la ministra Piña no entra en las funciones de la Suprema Corte, porque para eso existe el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; sin embargo, la Suprema Corte está obligada a atender a la parte que presenta la controversia.
Dicho en otras palabras, la controversia hecha por el PAN está en manos de la Suprema Corte, a petición del propio partido y la clave está en los tiempos, ya que en el momento actual, por el paro que tiene el poder judicial, no tiene disponibles ni a magistrados ni a jueces que puedan resolver y el no darle resolutivo, todos los acuerdos del Congreso de La Unión carecen de validez para modificar al Sistema Judicial.
La anterior, es una acción real, que no han hecho a lo largo del sexenio, ni siquiera imaginado, los integrantes de la oposición, que critican una y otra vez, pero que no han hecho nada efectivo para evitar lo que llaman la destrucción de México. Y mientras, habrá que ver qué suerte corren nuestras relaciones con Estados Unidos y Canadá y también que tanto puede caer el valor del peso mexicano ante los embates de los vecinos del norte.


