La otra, la misma de dios
Una poesía profundamente visual, que cabalga en el enjambre cotidiano, con las crudezas y bellezas de un erotismo en progreso, un erotismo que destapa sobre sí lo onírico, la complicidad de un cielo agitado al tacto.
— Giselle Lucía Navarro
Podemos evidenciar en la poesía de Aleyda Quevedo el uso de símbolos relacionados con el erotismo, lo sensual y carnal, instintos naturales que se escriben desde esa imagen voluptuosa para llevarnos por el camino de entrega sin condiciones.
— Ale Pastore
Durante los meses de febrero y marzo de 2022, la poeta, editora, ensayista, gestora cultural y periodista ecuatoriana, Aleyda Quevedo Rojas, realizó una gira literaria por la ciudad de La Habana, Cuba, con motivo de la presentación de la segunda edición de su libro: “La otra, la misma de dios”, publicado por la editorial cubana Arte y Literatura. Aprovechamos esta ocasión para hacerle una pequeña entrevista donde nos cuenta un poco más sobre su experiencia.
➡️ Entrevista de Ale Pastore
Ale Pastore — ¿Por lo que veo tu viaje a La Habana ha sido muy productivo, has presentado la reedición de tu libro “La otra, la misma de dios” con un tiraje de nada menos que 3,000 ejemplares. ¿Qué podrías contarme al respecto?
Aleyda Quevedo — La otra, la misma de dios es un libro vital y esencial para mi proceso de escritura. Tiene cuatro partes y un subtítulo: Tratado de erotismo. Es un libro que me exigió mucho trabajo con el lenguaje y con el pensamiento que emocione. Ya sabes, la intuición y el deseo piensan, y el placer sucede en el cerebro. Creo que mi libro logra abordar esa galaxia infinita que es el erotismo desde la cuerda del deseo, pasando por todos los estadios: la fiebre del enamoramiento inicial, la pasión desbordada, el diálogo sagrado de los cuerpos y la contemplación que es un acto de amor. El erotismo del cuerpo; el erotismo de los corazones; el erotismo sagrado y el erotismo de la contemplación, serían para mí, los diversos estados o capas de esta galaxia que es EROS, y esas son las secciones o partes del libro. Es un libro que lo escribí en 2010 y se publicó en Quito en 2011 y fue presentado en varias ciudades de mi país. Cuando la edición se agotó en Ecuador, pensé que debía tener una segunda vida. Luego surgieron varias lecturas en revistas especializadas y así fue como junté cinco comentarios críticos de cinco escritores que admiro y respeto. Así que hace tres años la editorial cubana Arte y Literatura me solicitó este libro y aproveché para colocar esos comentarios críticos que aportan mucho a la comprensión del gran tema del amor, el erotismo y el cuerpo en la escritura. Los ojos críticos y lecturas de los poetas españoles Yolanda Castaño y Juan Carlos Abril; así como la mirada de la dominicana premio nacional de poesía, la ensayista y poeta Soledad Álvarez; junto a los comentarios del maestro uruguayo Rafael Coutoisie y el del historiador y poeta ecuatoriano Ángel Emilio Hidalgo, hacen que esta nueva edición sea realmente especial. Por si fuera poco, la portada y dibujos interiores del libro son obras de arte del pintor cubano Eduardo Guerra Hernández. Es por lo tanto, una edición de lujo y nada menos, que con un tiraje impensable en nuestros países para libros de poesía, 3 mil ejemplares que están distribuidos en decenas de librerías de Cuba.
En febrero y marzo estuve en La Habana y realizamos seis presentaciones del libro en diversos espacios culturales de la ciudad, así como una amplia agenda de prensa e intercambio con poetas habaneros. Fue un verdadero privilegio compartir con tanta gente creativa de las artes literarias y también del teatro y la televisión, así como de las artes plásticas. Hace un par de semanas atrás, el libro se presentó en Quito con una hermosa noche de lectura de poemas y charla, dentro del proyecto Mujeres al Oído, que es una iniciativa excelente que gestiona la poeta, traductora y lexicógrafa, Valeria Guzmán. Pienso que La otra, la misma de dios me ha permitido trabajar sobre aquello que anotaba Octavio Paz en La llama doble: la relación de la poesía con el lenguaje, es semejante a la relación del erotismo con la sexualidad.
AP — ¿Cómo ves la producción editorial de poesía en la Cuba actual?
AQ — Es bastante productiva y creativa, a pesar de las limitaciones que existen por la escasez de papel. Editoriales como Arte y Literatura, Editorial Oriente y Letras Cubanas continúan publicando poesía cubana y además, universal; en los días que estuve en La Habana, pude comprar varios libros, entre ellos una hermosa antología del poeta español Jaime Siles publicada por Arte y Literatura, a un precio muy accesible, que en mi país sería imposible de adquirir; pero también me hice de varios libros de poetas cubanos. También hay esfuerzos editoriales independientes de bellísima factura como Ediciones Vigía que se hace en Matanzas y Ediciones Aurelia, que acaba de publicar un libro de poesía muy interesante escrito por una joven actriz, Desnuda en proscenio se llama el libro de Patricia Rodda. Adicionalmente, está el portal de libros digitales Cubaliteraria que está publicando libros digitales para descarga gratuita y allí puedes descargarte libros de grandes autores cubanos de diversas generaciones y potentes autores internacionales. Los premios literarios siguen manteniéndose y convocando; y creo que a pesar del golpe de la pandemia, la vida literaria y cultural habanera sigue muy movida y mantiene calidad.
AP — ¿Cómo así te animaste a sacar una segunda edición de tu libro “La otra, la misma de dios”, me imagino que añades a él poemas inéditos o por el contrario has preferido mantener su estructura inicial?
AQ — La otra, la misma de dios en su segunda edición publicada en Cuba, es esencialmente el mismo libro que apareció en 2011 en Ecuador; pero claro, tiene variantes: es una edición revisada y mejor cuidada; contiene cinco ensayos críticos; se cruza con la plástica; y su tiraje es altísimo, por tanto se podría decir, que es una nueva oportunidad de vida para este libro. En mi país el tiraje en 2011 fue de apenas 500 ejemplares.
AP — ¿Cuáles son los poetas cubanos más sobresalientes –según tu criterio–que residen en la isla?
AQ — Empiezo por decirte que Cuba es un país al que he ido por 16 veces durante 14 años, y desde que comencé a conocerla a fondo, también descubrí que desde esa gran tradición literaria tanto en la lírica, la narrativa y el ensayo, así como en la traducción, se fue edificando una serie de generaciones de autores excelentes. Antes de visitar Cuba por primera vez ya había leído maravillada a Dulce María Loynaz, Fina García Marruz, Cintio Vitier, José Lezama Lima, Fayad Jamis, Nicolás Guillén, Ángel Escobar, Guillermo Cabrera Infante, Alejo Carpentier y Leonardo Padura. Y luego, cuando llegué en 2008 tuve la suerte de conocer y entrevistar a la gran poeta Carilda Oliver Labra; en 2009 entrevisté al poeta Roberto Fernández Retamar, y volví a descubrir y conocer a poetas maravillosos como Reina María Rodríguez, Carlos Augusto Alfonso, Sigfredo Ariel, Álex Fleites que fue el primer amigo escritor cubano que tuve; y en cada viaje fui conociendo, leyendo y conversando con autores notables: Jesús David Curbelo, Nancy Morejón, Jamila Medina, Soleida Ríos, Manuel García Verdecia, Delfín Prats, Teresa Melo, Omar Pérez, Giselle Lucía Navarro, entre otros. También mantengo comunicación con varios poetas que viven fuera de Cuba y son amigos y extraordinarios escritores como: Damaris Calderón, Antonio José Ponte, Nara Mansur, Odette Alonso y Legna Rodríguez.
Tuve la fortuna de realizar la curaduría de una de las antologías más potentes que se han publicado hasta la fecha, se trata del libro que hicimos a cuatro manos con Jesús David Curbelo. La antología se llama: Insular corazón en mitad del mundo, 30 poetas cubanos nacidos desde 1960 hasta 1984 que se publicó en Ecuador en 2016, año que Cuba fue el país invitado de Honor a la Feria Internacional del Libro de Quito.
AP — Ahora que has podido pasar un buen tiempo por allá y ver la realidad de forma directa. Me gustaría nos cuentes ¿cómo sobrevive un poeta cubano residiendo en la isla en la actualidad, considerando que un poeta o escritor no tiene libertad de expresión sobre asuntos políticos de su gobierno?
AQ — Es muy delicado para mí opinar sobre el Gobierno de Cuba. Creo que los gobiernos son los gobiernos y los poetas somos siempre otra cosa muy diferente. Actualmente yo no soy una escritora que simpatice o sintonice con el gobierno de derecha de Guillermo Laso que gobierna mi país. Esto lo anoto para dejar claro que los poetas somos seres inconformes y siempre estamos cuestionando, somos los que menos nos acomodamos en una zona de confort. Sobrevivir, pues todos los que escribimos poesía tenemos que sobrevivir, como debes saber, nadie vive de escribir poesía.
Soy extranjera en Cuba y por ello me resulta delicado opinar sobre el proceso político cubano, pero puedo decirte que no me consta que exista represión o que los escritores, que es el círculo que más conozco, vivan situaciones de falta de libertad o cárcel por expresarse. La creación está muy encendida y la poesía goza de buen estado de salud.
AP — Y por último, ¿qué te deja esta experiencia?
AQ — Este reciente viaje de febrero y marzo 2022 a la isla me deja muchos nuevos libros por leer; muchos nuevos proyectos por seguir tejiendo y gestionando; y muchos nuevos poetas por conocer a profundidad. Tengo varios libros en mi mesa de noche esperando… Tengo además, varios poetas y narradores cubanos para alimentar el catálogo digital literario Alfabeto del Mundo, que ya ha publicado hasta ahora, a cuatro estupendos poetas cubanos de primer nivel, y que seguirá haciéndolo porque la literatura cubana es realmente, de las más poderosas que se escriben en castellano; tan potente como la música y la plástica que se crea allí en esa isla y en esa Habana tan real y surreal, tan añosa y ruinosa, pero a la vez espléndida, subyugante, dolorosa y bellísima. Siempre voy a regresar a Cuba porque soy hija de Yemanyá y ese mar es mi cura.

SELECCIÓN DE CUATRO POEMAS
“La otra, la misma de dios”
TRAS UN LARGO PERÍODO DE LLUVIAS
tengo docenas de versos de amor y deseo.
Escribí obsesivamente de mi amor,
y del amor de los otros.
Temblando,
tan tenaz como una adolescente,
dueña de las palabras, escribí.
Pasado un tiempo,
el ruido,
la gente,
vientos extraños en la piel,
y esos versos, de te tuve,
empezaron a ser aún más ajenos.
Aquí, en la región del olvido,
ni uno solo de esos versos
conmueve una pizca
de esa mujer que fui.
EN ESTA CIUDAD A NADIE LE HABLO DE TI.
Bien sé que debo cuidarme de los enemigos:
No decir mi verdad.
No soñarme muerta.
No cantar maldiciones.
En esta ciudad que siempre quiero dejar
soy impostora y finjo mi estampa.
No te conozco.
No te quiero.
A nadie le hablo que existes.
Y habiendo mentido tanto
aquí estoy verdadera,
a solas, hablándome a Mí,
de Ti.
LAS OLAS HABLAN CONSIGO MISMAS,
autosuficientes. Ellas en blanco y en silencio.
Las escucho entre dos almohadas frías,
estridente diálogo de espuma.
Te pierdo.
Me hablo.
No me encuentro
en el vacío brillante de alta mar.
Trato de reinventarme,
desde la cal y las heridas que se cierran.
Todo se ondula, todo baila, todo es agilidad y triunfo.
No te encuentro
aunque te canto.
Medusas me reclaman.
Yo, mujer de mar abierto,
autosuficiente pido, la soledad sin dolores de amor,
y dejarme arrastrar por las olas, medusa tornasolada.
ARRANCO TODAS LAS FLORES DE MI CUERPO
para ofrecértelas, Señor.
Allá voy, más desnuda sin las diminutas flores del torso,
más desvestida que nunca sin las dalias
que crecían en mi espalda.
Voy saltando las piedras ciegas de la desdicha
y el viento me ayuda a alcanzar la arena.
Señor de las Angustias, todopoderoso mío,
me despojo incluso de la flor pasionaria
y de la corona de heliconias que adorna mi pubis.
Desnudísima, para entregarme a ti,
sin los lirios de la nuca o los girasoles de las nalgas,
pulcra, tal vez insondable isla de misterios
Y no más rosas, ni margaritas, ni violetas encandiladas en mis senos. Limpia estoy, vuelta promesa.
Brillante y sola para entregarme a ti
sin las astromelias del sexo,
sin la flor azul del corazón.
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Aleyda Quevedo Rojas (Quito, Ecuador, 1972). Poeta, comunicadora, editora, ensayista literaria, curadora artística y gestora cultural. Ha publicado 10 libros de poesía dentro y fuera del país. Su poesía reunida apareció bajo el título: Cierta manera de la luz sobre el cuerpo, en 2017. Es Premio Nacional de Poesía Jorge Carrera Andrade con su libro: Algunas rosas verdes. Sus libros Soy mi Cuerpo y Jardín de Dagas han sido traducidos al francés y este último publicado en Francia. Ha representado a su país en los más importantes encuentros, ferias del libro y festivales internacionales de escritores en Canadá, España, México, Argentina, Colombia, Nicaragua, Puerto Rico, Perú, República Dominicana, Venezuela, Francia, Cuba, Chile, Uruguay y Brasil. Ha sido traducida parcialmente al inglés, hebreo, sueco, portugués, italiano y ucraniano. Durante los últimos 19 años ha sido curadora, editora y coordinadora editorial de una docena de antologías de poesía y de libros de ensayo literario; así como curadora y productora de diversos proyectos literarios de impacto como los Coloquios Davilianos, dedicados a la obra literaria del escritor César Dávila Andrade. Colabora con la revista digital de cultura y literatura: www.vallejoandcompany.com
Es coeditora del catálogo digital de literatura Alfabeto del Mundo, donde aparece su libro Ejercicios en aguas profundas. Para descargarlo, visite http://lacastalia.com.ve/

