+Los estudiantes ya no perciben confianza en la UAEMéx; El regreso de Carlos Eduardo Barrera Díaz, el detonante; el recorte de matrícula en Filosofía

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La frase:

Por un lado, los derechos laborales de Carlos Eduardo Barrera Díaz, año sabático, maestro de tiempo completo, pero del otro, el riesgo en el que puso a la UAEMéx, eso no tiene consecuencias para su persona.

¿ES PREGUNTA?

La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) vuelve a colocarse en el centro del debate público, no por un logro académico ni por un avance en materia de investigación, sino porque las heridas que dejó la crisis institucional de 2025 permanecen abiertas.

La reciente toma de las instalaciones de la Facultad de Economía evidencia que, para un sector de la comunidad universitaria, las demandas que dieron origen al movimiento estudiantil siguen sin encontrar respuestas satisfactorias. Apenas regresaron de vacaciones e iniciaron nuevos cursos y los problemas siguen.

Los estudiantes sostienen que las autoridades han incumplido los compromisos relacionados con el caso de las certificaciones apócrifas denunciado hace dos años y además negligencia para esclarecer los hechos y sancionar a los responsables.

A ello se suma un ambiente de desconfianza que, lejos de disiparse, se ha fortalecido por la percepción de que los problemas estructurales no fueron resueltos, sino administrados mientras la institución intentaba recuperar la normalidad.

La toma de la Facultad de Economía.

 

El malestar también se intensificó tras conocerse el regreso del ex rector Carlos Eduardo Barrera Díaz a sus actividades académicas como profesor de tiempo completo en la Facultad de Química.

Su reincorporación al semestre 2026, iniciado el 4 de agosto, fue interpretada por parte del alumnado como una señal de que la universidad decidió cerrar uno de los capítulos más complejos de su historia reciente sin que existiera, desde su perspectiva, un proceso claro de rendición de cuentas.

No se trata únicamente del retorno de un académico. Se trata del ex rector que presentó su renuncia el 13 de mayo de 2025, luego de semanas de presión estudiantil derivadas de la difusión de un audio en el que presuntamente hacía referencia al uso de recursos universitarios para influir en el proceso de sucesión de la Rectoría.

Aquellos acontecimientos detonaron la toma del Edificio Histórico de Rectoría y el paro en prácticamente todos los espacios académicos bajo exigencias de transparencia, democratización y combate a la corrupción.

Después de su renuncia, Barrera Díaz solicitó un año sabático que concluyó en junio de 2026. Actualmente conserva su estatus como profesor de tiempo completo categoría F en la Facultad de Química con un sueldo superior a los 55 mil pesos.

De acuerdo con versiones difundidas por integrantes del movimiento estudiantil, incluso ya le habría sido asignada una oficina y una línea telefónica para retomar sus funciones, situación que consideran un acto de impunidad al no existir, según su postura, auditorías o procedimientos públicos que esclarezcan los señalamientos que marcaron el cierre de su administración.

El comunicado difundido por la Asamblea Universitaria resume ese sentimiento: para quienes mantienen la protesta, la reincorporación de una figura cuestionada representa una burla hacia quienes durante meses ocuparon espacios universitarios para exigir una transformación profunda de la institución.

La Consejera Jurídica y su explicación a estudiantes de Economía.

Más allá de la existencia o no de responsabilidades jurídicas, el problema central es político e institucional: la confianza. Cuando una comunidad deja de creer en sus autoridades, cualquier decisión administrativa adquiere una dimensión mucho mayor.

Como si ello no fuera suficiente, el movimiento estudiantil volvió a denunciar un presunto recorte de matrícula en la licenciatura en Filosofía que oferta la Facultad de Humanidades.

A través de una publicación difundida por la Asamblea Universitaria UAEMéx, los estudiantes cuestionaron además una aparente reducción en la oferta de las ciencias sociales en otros planteles, situación que consideran contraria al compromiso de una universidad pública, con la formación integral y el pensamiento crítico.

 

Las inconformidades comienzan a converger en un mismo punto. Las exigencias por el caso de las certificaciones apócrifas, el rechazo al regreso del ex rector y ahora las denuncias sobre la disminución de espacios para disciplinas humanísticas reflejan una comunidad que considera que las decisiones institucionales siguen tomándose sin la apertura ni el diálogo que reclamó durante la movilización de 2025.

 

La toma de la Facultad de Economía confirma que el conflicto universitario nunca desapareció; simplemente cambió de escenario. La reapertura de edificios, el regreso a clases y la normalización administrativa no son suficientes cuando persiste la percepción de que los asuntos de fondo continúan pendientes.

 

Las universidades públicas no sólo forman profesionistas; también construyen ciudadanía y confianza en las instituciones. Por ello, recuperar la credibilidad exige mucho más que resolver conflictos operativos.

Requiere procesos transparentes, explicaciones claras y decisiones capaces de convencer a la propia comunidad de que la legalidad, la ética y la rendición de cuentas no son discursos, sino principios que guían la vida universitaria. Mientras esa percepción no se fortalezca, cada nueva protesta recordará que, para una parte importante del alumnado, las cuentas pendientes con la UAEMéx siguen sin saldarse.

Consejería Jurídica da seguimiento a denuncias por certificaciones falsas

La Consejería Jurídica de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), a cargo de Evangelina Sales Sánchez, mantiene abierta la indagatoria penal sobre las certificaciones falsas identificadas en 2024. Aunque los detalles se reservan por el secreto de la investigación, la dependencia abrió sus puertas para brindar asesoría y respaldo legal a quienes se sientan afectados.

 

Para dar cumplimiento a los acuerdos pactados con el alumnado de la Facultad de Economía, la institución implementó mesas de atención temporales en dicho plantel con el fin de recabar nuevos testimonios y datos sobre el fraude.

Asimismo, los funcionarios de la Consejería Jurídica, Óscar Mateo González, Claudia San Juan y Elizabeth Ramos fueron designados como responsables del seguimiento institucional de la carpeta de investigación.

 

Como parte de la rendición de cuentas, la Consejería emitirá informes cada quince días a la asamblea estudiantil a partir de este viernes 7 de agosto, comprometiéndose a notificar cualquier hallazgo importante de forma inmediata sin esperar al corte quincenal.

 

Señaló que la Universidad ya inició procedimientos internos en ejercicio de su autonomía y facultades disciplinarias, lo que derivó en la inhabilitación definitiva de un ex integrante del personal académico.

 

Un segundo procedimiento por presunta falta administrativa se encuentra en su etapa final y deberá concluir conforme a los plazos legales para que la sanción pueda quedar firme.

 

Agregó que las investigaciones que realiza la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) son independientes de las atribuciones de la UAEMéx, por lo que la universidad únicamente brinda acompañamiento institucional a las personas afectadas, sin asumir su representación legal.

Por último, subrayó que la universidad garantizó que no habrá represalias, directas o indirectas, contra estudiantes que participen en los procesos de diálogo, expresen sus inquietudes o ejerzan sus derechos universitarios.