Los principios de igualdad, libertad y justicia en “Los Sentimientos de la Nación”

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Con motivo de las celebraciones patrias es oportuno recordar a uno de los personajes que marcaron la historia mexicana por su ímpetu y lucha constante para erradicar la esclavitud, los abusos, las injusticias y las limitaciones a las libertades fundamentales. Hoy, a propósito del aniversario de los Sentimientos de la nación, evoco al “Siervo de la nación”, José María Morelos y Pavón.

 

Morelos convocó, el 14 de septiembre de 1813, el Congreso de Anáhuac, que fue el primer congreso independiente; su creación se debió a la necesidad de contar con un documento que destacara la importancia de los derechos humanos y de la libertad. Como ferviente impulsor de la segunda etapa de la independencia, el “Siervo de la nación” seguía los mismos ideales de Hidalgo, y fue gracias a la elaboración y la lectura del documento conocido como Sentimientos de la nación —legado que nos heredó— que el Congreso finalmente abolió la esclavitud; estableció los derechos del pueblo, sin distinción de clases ni castas; ordenó el reparto de los latifundios y declaró la independencia.

 

Si bien es cierto que, al analizar este documento, podemos detectar la restricción de algunas libertades como la exigencia de profesar únicamente la religión católica, lo cierto es que permitió abrir la brecha para el reconocimiento futuro de distintos derechos fundamentales que, en aquel momento, parecían imposibles de alcanzar. La libertad y la independencia de América; la soberanía dimanada del pueblo; la división del gobierno en tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial; la generación de empleos exclusivos para los americanos con el fin de protegerlos; la abolición de la esclavitud y la distinción de castas para siempre y la proclamación de la igualdad entre las personas son sólo algunos de los criterios establecidos en tan importante documento.

 

Se puede decir que los Sentimientos de la nación son una carta que constituye el primer antecedente de nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos pues, después de su creación, el 22 de octubre de 1814 se promulgó la Constitución de Apatzingán.

 

Los Sentimientos de la nación constituyen un elemento indispensable para la comprensión del principio de igualdad, de libertad y de justicia, por ello, considero importante que todas las personas conozcamos su contenido; de esta manera, asumo una de las responsabilidades que me fue conferida como ombudsman mexiquense, la de fomentar la cultura de protección de los derechos humanos.

 

Incluso es posible verificar como los postulados del texto de Morelos abordan temas que han sido materia del debate legislativo contemporáneo, tales como topes a salarios de los servidores públicos, el combate a la pobreza (que las leyes “moderen la opulencia y la indigencia”) y el salario mínimo (“que se aumente el jornal del pobre”).

 

Al respecto, el filósofo, historiador e investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México, Miguel León Portilla, publicó en la revista Este País (1999), un docuemento que trata sobre “Los sentimientos de la Nación”, del cual hizo atinados comentarios sobre su trascendencia de este documento, y si bien, reconoció que algunos de los artículos que integran el documento han sido integrados a las posteriores leyes que han regido el actuar de la nación mexicana hasta la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que hoy nos tutela; no obstante, también refirió que hay muchos otros puntos abordados en el documento del Siervo de la Nación que aún hoy son letra muerta, tales como “¿qué decir de las leyes que según lo expresó el mismo siervo de la Nación ‘moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre que mejore sus costumbres, alejando la rapiña y el hurto?’ ¿Habrá alguien que se atreva a decir que en México se han abatido los contrastes entre la opulencia de unos pocos y la indigencia de la mayoría? ¿Se han elevado los salarios de modo que pueda hablarse de una auténtica mejoría resultado de una verdadera justicia distributiva? ¿Han desaparecido la rapiña y el hurto, a los que se suma la inseguridad pública? Morelos señaló la meta. Sigue siendo en esto un faro. ¿Cuándo nos acercaremos realmente a lo que él y todos deseamos?”.

Asimismo, recurrir a los documentos forjadores de nuestras leyes y de la nación mexicana como tal nos permiten entender cómo se forjaron los principios que ahora sostienen los postulados éticos y jurídicos de nuestra Constitución, de tal modo que recurrir a documentos como Los Sentimientos de la Nación seguirá siendo un tema insoslayable para lograr una adecuada formación de las nuevas generaciones de mexicanos.

 

En este contexto son de fundamental importancia las palabras de los “Sentimientos de la Nación”, pues no sólo son mensaje perdurable, sino un legado que nos invita a renovar  nuestro proyecto nación soberana, sin dejar de lado los derechos humanos a través de los cuales será posible atender las exigencias más elementales de cada momento histórico, es decir, todas aquellas indispensables para el aseguramiento de la dignidad humana; bajo esta tesitura, y atendiendo al contexto de aquella época, podemos decir que los Sentimientos del nación establecieron un avance importantísimo en esta materia; aun hoy en día podemos rastrear sus contenidos en nuestro texto constitucional.

 

Referencias

Léon-Portilla, Miguel (1999), “El perdurable significado de los ‘sentimientos de la nacion’”, Este País, disponible en https://archivo.estepais.com/inicio/historicos/104/18_cultura_perdurable_leon.pdf