Los secretos como cadenas y candados de mitos, creencias y tradiciones

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De acuerdo con el diccionario, encontramos tres acepciones de la palabra secreto. Las tres forman parte de un complejo sistema en la creación de realidad. Las personas vamos generando nuestra propia historia de acuerdo a cómo nos contamos vivencias. Así es que somos arquitectos de nuestros propios destinos. A veces ponemos poca atención a todo aquello que interpretamos como algo que no estamos dispuestos a volver a vivenciar y erróneamente pretendemos ocultarlo como si esto desapareciera de forma mágica; sin embargo, aquel cuento que nos contamos alrededor del evento interpretado y que no estamos dispuestos a revivir continúa siendo creador de realidad porque se ha convertido en habitante oculto de nuestras creencias. Entonces las tres acepciones del secreto se refieren a ocultar de manera intencionada a aquello que se desconoce, y lo que aún está por descubrirse. Estos tres tipos de secretos influyen en un primer momento en nuestra familia, pero no se quedan ahí, tienen un impacto en todo lo que se presenta en la vida de una persona.

 

Ahora bien, el contenido del secreto puede ser prácticamente cualquier cosa. Puede tratarse de un hecho, un sentimiento o una conducta. Otro importante aspecto del secreto es su ubicación, quién lo sabe, los secretos otorgan a otra persona poder sobre quien lo comparte. Una razón más para ocultarlo. Sin embargo, la persona depositaria del secreto tiene dos opciones: juzgar a quien le confío el secreto o puede servir de canal de liberación. Es muy común que las personas al sentirse dueñas de un secreto se sientan con poder. Es por ello que se complica el que una persona elija liberarse de una historia al contar un secreto. Sin embargo, es necesario, pues cada secreto no rebelado continuará creando la realidad de la persona y estaremos condenados a repetir aquello que no estamos dispuestos a volver a vivenciar. Es entonces muy común que los secretos no se compartan con nadie generando desgastes psicológicos importantes, inclusive en las siguientes generaciones. La gravedad reside en la importancia del secreto, pero también en el desgaste emocional y en la constancia por preservarlo. Por ejemplo, en un inicio, en todas las familias puede haber elementos mantenidos en secreto, pero que no          provocan demasiadas emociones, que preocupan poco. La intensidad de la participación emocional de los padres en el secreto es lo que         marca el nivel de gravedad. Pero más importante y determinante aún es la intensidad de la vivencia que nos llevó a contarnos un cuento que cabalga por nuestras elecciones de vida aun cuando en apariencia fue creada para parchar un dolor creado por un evento de la verdadera historia de la persona.

 

Ahora bien hay terrenos más propicios que otros para desarrollar secretos nocivos. Los más propicios giran en torno a los orígenes, la muerte y lo sagrado. En cuanto a los orígenes se pueden considerar elementos como la adopción, el parentesco falso, los fallecimientos tempranos de niños, abortos, matrimonios anteriores, casarse embarazada, la orfandad, la infertilidad, la sexualidad, la vergüenza étnica y racial, la fecundación in vitro. Respecto a la muerte, podemos señalar situaciones como un duelo no realizado, la locura y la enfermedad, el alcoholismo, la drogadicción, las sobredosis, los suicidios, los asesinatos, muerte violenta, la mutilación, los, ingresos en psiquiátricos, dolores y sufrimientos intensos. Finalmente respecto a lo sagrado, la moralidad, la hipocresía, todo lo que se considere pecaminoso, pertenecer a la religión y, todo lo que profana lo sagrado. ¡Que fuerte! Y así es de donde se generan los secretos, pero se trata entonces de que todas estas son situaciones y eventos que suceden en las vidas de las personas y generan un impacto emocional y un cuento alrededor de ella por su propia dureza. Son eventos que de acuerdo a mitos, creencias y tradiciones nos pueden llevar al dolor, inclusive a la vergüenza y en consecuencia a forzarnos a encapsular la situación y con ella el dolor o la emoción, pero estos continúan ahí, pero con una buena justificación.

 

Es por ello vital el considerar aquel sabio dicho que señala que todos los eventos son neutros, no hay buenos ni malos, todos son consecuencias de las elecciones de cada persona. Sin embargo, lo trascendente está en la interpretación del evento y sobre todo en cómo se cuente  o justifique permitiendo el seguir encadenado, no al evento, sino al dolor de la vivencia del mismo. Queriendo liberar el dolor el poder se trasmuta a las cadenas de la misma libertad y la única manera de romperlas es reviviendo el dolor, pero esta vez para perdonar y contar una historia creadora, por ejemplo, de valentía trasmutando a ella el poder.

 

Así es que el origen de muchos problemas psicológicos está en los secretos de familia, o inclusive privados que pareciera sólo implican a la persona. La experiencia demuestra que una patología grave suele ir acompañada de un secreto. Como hemos señalado todo lo que se sale de la norma social se presta al secreto. Por lo tanto los secretos también se han transformado, de acuerdo con el tiempo y la evolución de los mitos, costumbres y tradiciones que pueden adueñarse de nuestras interpretaciones. Ahora bien los secretos giran en torno a historias que tienen un principio, un desarrollo y un final. Me parece interesante entonces a manera de una metáfora en tanto generación de historias y de posibles secretos. Así es que me basaré, para ser todavía más gráfico en un autor que dibuja historias completas. Esto es porque las litografías no explican historias, sólo ofrecen instantáneas aisladas. Así es que venimos a parar a los cómics. Estamos ya en Las aventuras de Tintín, esto es por mis propios recuerdos, así es que rememorando podemos señalar de manera trascendente que había un secreto de familia solapado en toda la obra.

 

Hergé, el creador de Tintín, era nieto de una madre soltera y todos le habían dibujado una imagen de su abuelo, cuya identidad siempre se mantuvo en secreto, como de alguien muy prestigioso. Por lo tanto, en su vida había un peso muy grande por intermediación de su padre, que siempre estuvo resentido con su madre por ocultarle el nombre de su progenitor. Además, los biógrafos del famoso dibujante confirmaron esta información. Así pues, Hergé el dibujante belga, autor de este personaje, expresó en imágenes el secreto que, de pequeño, no pudo expresar con palabras. Sin embargo, expresarse con imágenes no es una técnica nueva. Se puede establecer entonces que el niño, y en ocasiones el adulto también, dibujan lo que les está prohibido decir con palabras, sencillamente porque debe obedecer una norma familiar o social. El dibujo no siempre expresa los deseos prohibidos, excepto el de entender y conocer lo que puede suceder en una familia alrededor de un acontecimiento. A partir de esto el autor señaló que nació Tintín en et les secrets de famille en donde nos expresa que se ha transformado su necesidad que nos lleva a definirla.

 

Antes, la familia existía, nadie la ponía en duda y, por lo tanto, no había ninguna necesidad de definirla. Se cultivaba el recuerdo de los antepasados y, alrededor de padres e hijos, se juntaban hermanos, tíos y abuelos. Hoy en día, las nuevas formas de vida han puesto patas arriba todo esto y lo más habitual son las familias de divorciados casados en segundas nupcias, parejas de hecho o monoparentales. Además, cada vez nacen más niños por fecundación in Vitro, con un donante anónimo o no, y el número de adopciones también ha crecido. En fin, es importante señalar que la familia es el núcleo de los secretos, pero no es la culpable de las elecciones de la persona. Tampoco es la única fuente de historias generadoras de cuentos. También hay que considerar que gran cantidad de estas situaciones generadoras de secretos apenas hace veinte años, seguían siendo tabú mientras que hoy todos hablamos de ellos con toda libertad: los hijos concebidos antes del matrimonio o adoptados; también se ha avanzado en el atrevimiento a hablar de las enfermedades mentales, depresiones, tóxico manías, alcoholismo. Los medios de comunicación dirigidos al gran público han tratado todos estos temas, les ha vuelto a dar su dimensión social y no sólo         una dimensión individual. Por lo tanto, el sentimiento de vergüenza que se desprendía de estos fenómenos ha desaparecido. Sin embargo van apareciendo otros nuevos como la fecundación in vitro o el SIDA, también había cierta tendencia a mantener el desempleo en secreto. Ahora bien aún esto que se acaba de señalar es producto de una interpretación que necesariamente coincidirá con los mitos, creencias y tradiciones del lector. Así es que hay que decir que el secreto ofrece un poder esencial, la capacidad de protección.

 

La incapacidad de tener secretos implica ser completamente vulnerable a la forma en que nos ven los demás. El secreto me protege del enjuiciamiento de los demás. Entonces es momento de generar un contexto vulnerable en el que no esté invitado el juicio, es decir, generar un espacio en el que se tenga la confianza de soltar, donde la persona que podría juzgar sea empática con la persona que así lo requiera, convirtiéndose en un medio de liberación, donde el secreto se vivencia y se esfuma.