+Los sepultureros del ISSEMyM no son sólo los actuales diputados Morenistas; habría que buscar entre los que se enriquecieron del Instituto; ¿Qué se rompió en Tecámac? Los días de tribulación de Mariela Gutiérrez Escalante y su “chalana” Rosa Yolanda Wong Romero

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La frase:

Me gusta cuando callas porque estás como ausente.

PABLO NERUDA

A ISSEMyM lo vi nacer, ¿Acaso lo veré morir?

Las señoras y señores diputados del Estado de México han expuesto un plan de rescate para el Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), el cual poco tiene de rescate y sí mucho de medida política para alargar al máximo la agonía de una institución que, reconocido está, está quebrada y no tiene viabilidad económica para sobrevivir más allá del cambio de administración estatal.

El modelo de rescate que hoy plantea la mayoría de Morena en el Congreso mexiquense es una copia al carbón de un documento que circuló intensamente hace unos diez años, pero que, entonces, se frenó pues los promoventes se dieron cuenta que fuera como fuera habría costos políticos porque no hay que olvidar que el ISSEMyM supuestamente brinda atención a unos 800 mil derechohabientes, quienes seguramente se expresarían en las urnas su malestar con la medida.

Las cosas de ese entonces a hoy no han cambiado mucho. Hasta el primer trimestre de este año, la población derechohabiente del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios es de 815 mil 485 personas, de los cuales 371 mil 210 son servidores públicos357 mil 172, dependientes económicos y 87 mil 103 pensionados y pensionistas, lo cual muestra diferencia con las cifras del tercer trimestre del 2023, con 831 mil derechohabientes, de los cuales 376 mil 158 estaban en activo y la cifra de pensionistas era de 75 mil 726.

¿Sabe usted cuántos votos en contra significan esas cifras para quien se atreva a obligar a los trabajadores a prolongar su permanencia en activo antes de poderse jubilar con todas las prestaciones de ley? Sí, son muchos.

El ISSEMyM se desmorona.

Y seguramente ocurrirá, pues lo único que hicieron los gobiernos entonces priistas y hoy morenistas fue aplazar la agonía de ese esquema de seguridad social que fue ejemplo en América Latina de lo que era posible hacer a favor de los trabajadores cuando se tenía voluntad y había dinero.

Porque eso fue el ISSEMyM en su momento, una fuente casi inagotable de recursos económicos con los que se ayudó directamente a miles de trabajadores gubernamentales, a maestros, a médicos, enfermeras y todos los que tenían la fortuna de contar con ese esquema de seguridad social.

Gracias al ISSEMyM hay miles de familias en este Estado de México que lograron alguna vez tener casa propia, a costa de descuentos directos en sus percepciones, pero bajo un esquema confiable y muy cómodo del cual dependieron muchas personas para hacerse de algo propio, como una vivienda.

También el ISSEMyM permitió a muchos adquirir un vehículo de trabajo, porque en su oportunidad se otorgaron créditos para adquirir automóviles, la mayoría de éstos fueron aprovechados por profesores estatales quienes gracias a ese esquema pudieron ir a laborar todos los días de sus casas a las escuelas para ser partícipes en el milagro educativo.

Tal vez ya sean muy pocos los que recuerden la tienda del ISSEMyM, ubicada en la colonia Morelos, de Toluca, donde también los burócratas podían tramitar créditos para electrodomésticos y otras cosas, gracias a las cuales se equiparon muchos hogares de recién casados. Hubo dos tiendas más en otros municipios, eran negocio patra no ir a la quiebra y sin embargo… eso ya no existe.

Incluso, gracias a esos créditos, muchas familias tuvieron acceso a temporadas vacacionales, pues ahí se podían tramitar periodos en los centros recreativos adheridos al Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México y así poder estar unos días, en familia, pasándola a cuerpo de rey, pues la atención, dentro de ese nivel económico, era bastante aceptable.

Pero de todo eso prácticamente ya nada queda, y nada queda por una bola de delincuentes de cuello blanco que se robaron hasta lo que no había en el ISSEMyM para brindar atención a sus derechohabientes, pues el esquema estaba perfectamente pensado y diseñado para que funcionara, para que sirviera a una clase social media y media baja que requería una compensación por su trabajo, siempre esmerado, en beneficio del Estado de México y sus municipios.

De ser la mejor institución, está en el fondo del abismo.

Las arcas del ISSEMyM se vaciaron por la ambición desmedida de unas cuantas personas que vieron ahí un botín para su propio beneficio, los cuales olvidaron que ese instituto fue creado para beneficio de los trabajadores.
Por eso ahora dizque se propone un plan de rescateque no lo es, pero así lo quieren hacer pasar, para que algunos se los crea que es en beneficio de los mismos trabajadores, aunque está muy distante de en realidad tener ese propósito.

Las brillantes ideas de nuestras y nuestros legisladores no van más allá de lo planteado una década antesaumentar los años de servicio necesarios para jubilarse y, por supuesto, elevar el monto de las cuotas que se les descuenta de su salario a los trabajadores para meter más dinero fresco, el cual, seguramente, seguirán jineteando unos cuantos años más los recursos antes de declarar finalmente muerto, acabado, ese modelo de seguridad social para los trabajadores del Estado de México y Municipios.

No es nada inteligente esa medida. Si alguien pretendiera en realidad garantizar la sobrevivencia del instituto estaría pensando en cómo dejar de desaparecer las medicinas de sus farmacias, o cómo hacer que los médicos, sobre todo los especialistas, cumplan en realidad con los días laborales que la ley les obliga.

Porque en el ISSEMyM hay muchas formas de procurar su saneamiento. Bastaría con elegir con certeza y transparencia a los proveedores de equipos y servicios que han sido en los últimos años una fuente inagotable para amasar fortunas para unas cuantas personas.

Los niveles de eficiencia, calidad en el servicio, y, sobre todo, la calidez con que se prestan las atencionesserían asuntos que en verdad se tendrían que mejorar, que revisar y procurar su mejora, para de esa manera estar en condición de lograr que el ISSEMyM eleve su productividad y fuera capaz de superarse. No es solo la ingeniería financiera la que debe sacar adelante a esa institución, está la honestidad y transparencia de todos los que se han enriquecido con él.

¿Qué se rompió en Tecámac?

En las últimas semanas parece que le están estallando en las manos una bola de explosivos a la presidenta municipal de TecámacRosa Yolanda Wong Romero, quien, como se ha dicho hasta el cansancio, nunca ha gobernado, es una mala representante de otra persona, de otro grupo político que encabeza la senadora Mariela Gutiérrez Escalante.

Hace apenas un par de días, un grupo de al menos 100 trabajadores instaló un plantón en la explanada del palacio municipal de Tecámac, Estado de México, para denunciar presuntos despidos injustificados y exigir una audiencia con la alcaldesa Rosa Yolanda Wong Romero.

Con pancartas y consignas como ¡No más despidos injustificados!, los manifestantes afirmaron ser ex trabajadores del ayuntamiento y aseguraron que a más de 200 empleados se les separó de sus puestos sin explicación clara.

Rosa Wong no da la cara.

Los inconformes montaron un campamento de resistencia civil pacífica desde primeras horas de este lunes y narraron que fueron retirados de sus puestos de manera abrupta, algunos sin notificación escrita ni proceso administrativo.

Señalaron que la situación afecta a distintas áreas del gobierno municipal y que la autoridad no ha dado respuestas formales pese a las solicitudes entregadas.

Durante la protesta, los manifestantes reiteraron que buscan ser atendidos directamente por la alcaldesa morenista para exponer su pliego petitorio y solicitar su reinstalación laboral o, en su caso, una indemnización conforme a la ley. Pero ella no está, nunca está, es más nunca ha estado.

Aseguraron que permanecerán en el lugar hasta obtener una respuesta clara de la administración, pero en realidad se cansaron de seguir esperando a quien nunca ha tenido intenciones de servir al pueblo de Tecámac.

Los participantes compartieron testimonios sobre antigüedad laboral, supuestas represalias políticas y presuntos recortes que calificaron como arbitrarios. Algunos señalaron que estas acciones han generado incertidumbre entre empleados actuales, quienes temen que continúen más despidos sin previo aviso.

La manifestación provocó la presencia de elementos de seguridad municipal, quienes resguardaron los accesos al edificio sin intervenir directamente con los inconformes. Pese a ello, hubo momentos de tensión cuando trabajadores activos buscaban ingresar al inmueble, aunque la situación se mantuvo bajo control.

Tecámac se le está desmoronando a la presidenta municipal morenista, quien solo prestó su nombre para que Mariela Gutiérrez Escalante intentará perpetuarse en el poder, pero ahora es claro que no lo logró ni lo lograráa pesar del padrino político que pretende ser el senador con licencia Higinio Martínez Miranda, quien también anda dando muestra de debilidad política y de que el ocaso está cada vez más cercano.