MARCO ANTONIO FERNÁNDEZ O EL CULTO A SU A FAMILIA Y A MÉXICO A TRAVÉS DE LA CARPINTERÍA

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Como una vuelta al pasado y aferrado a que no llegue la extinción, único en la calle Benito Juárez del pueblo metepequense San Salvador Tizatlalli, Marco Antonio Fernández es el encargado de que el olor a madera abrace cada una de las casas que le circundan, pues conserva desde hace más de 53 años, un amor peculiar por uno de los oficios más antiguos del mundo, la carpintería.

Marco Antonio Fernández tiene un legado que le heredó su bisabuelo, su abuelo y su padre, por lo que para él, la carpintería es un culto al amor por sus ancestros pero también por su país, pues para él, el trabajo de un carpintero debe reflejar lo bueno de una nación como México: honradez, seriedad y responsabilidad.

A pesar de que el presente ha instaurado empresas trasnacionales que se dedican a la producción de materiales a base de madera, los cuales están realizados con maquinaria para generar grandes cantidades, Fernández resalta que la artesanía de un carpintero es imposible de ser reemplazada, por lo que es un oficio que no será difuminado.

“Pueden existir máquinas que ya te hagan lo que quieras, por ejemplo una puerta, hacen unas puertas muy bonitas pero las puertas que hago yo, no son iguales, porque tienen acabados distintos, muy detallados que una máquina no va a poder igualar”, recalcó al respecto.

En términos económicos, un carpintero tiene la fortuna aún, de vivir dignamente de su trabajo, pues determina que en una fecha con alta demanda pueden llegar a obtener de 4 mil a 6 mil pesos semanales, no obstante, en una semana con baja demanda, obtiene poco más de 2 mil pesos a la semana.

“De aquí estudiaron mis hijos, uno ya tiene su profesión, aunque también se dedica a la carpintería, porque en donde trabaja, gana menos que en el taller y además, dice que le gusta”, señaló el aserrín dibujado en sus manos.

Aunque el trabajo de un carpintero no es sencillo, menciona que cualquier persona puede aprender en un lapso aproximado de seis meses, siempre y cuando tenga amor por el oficio, pues puntualiza que existen personas que no cuentan con una formación debida y realizan trabajos sin compromiso, hecho que ha generado una reputación negativa del oficio.

“Hay de todo, hay quienes se hacen carpinteros en una semana y no hacen bien su trabajo, no digo que esté mal que puedan hacer rápido las cosas o aprender las técnicas pero la verdad son los que menos compromiso tienen o no hacen bien su trabajo, porque les molesta que les corrijas”, comentó.

Así que su labor, que desde niño aprendió, está respaldada no solamente por clientes frecuentes, sino también por trabajos que elaboró para personajes como Silvia Pinal o políticos de renombre, por lo que se enorgullece de su esfuerzo cotidiano.

Actualmente, la Carpintería Fernández, cuenta ya con la quinta generación de carpinteros, que representan más de 80 años de historia, hecho que los ha llevado a colocarse como uno de los sitios preferidos del Valle de Toluca, tan es así que cuenta con una página de Facebook, ubicada con el mismo nombre del negocio y se registra con una calificación alta en el buscador más grande del mundo: Google.

Mientras el tiempo pasa, Marco Antonio y su hijo, quien también lo acompaña en la labor, se preparan para una de las temporadas del año con mayor demanda y enfatizan en la importancia de resaltar la labor del carpintero que, si bien es cierto, permite la creación de elementos esenciales para la sociedad.