MEXICANOS AL GRITO DEL VOTO
Tenemos una clase política cínica, irresponsable y envenenada por el poder. Hemos tocado fondo. Javier Cercas.
De cara a las elecciones del 2024, los mexicanos tenemos un dilema: Frenar el deterioro de nuestro país, que lo están llevando a pasos agigantados al nuevo Cuba o Venezuela de América, para acabar siendo el Ucrania de América; o bien, dar un golpe de timón, que nos permita sortear el temporal y retomar la ruta de un país democrático, libre, unido, sin rencores, viviendo el presente sobre bases sólidas fincadas en un modelo republicano de respeto y de pesos y contrapesos.
Ya sabemos que va a salir que tiene otros datos el standopero matutino, entendido este término como: Los comediantes de stand-up, o standoperos, son artistas que realizan actuaciones en vivo donde presentan monólogos humorísticos frente a una audiencia. Estos monólogos suelen abordar temas cotidianos, experiencias personales o situaciones cómicas para hacer reír a la audiencia. ¿Ya adivinó de a quién me estoy refiriedo?

Y es que más allá de lo que hemos visto y que nos tiene apanicados, no hay que perder de vista que vivimos en un mundo globalizado, en donde México, por su ubicación territorial, sus recursos naturales y sus más de diez mil kilómetros de costas, es parte del bufet mundial de las grandes potencias socialiastas, o que al menos, presumen de serlo: China y Rusia.
Lo que esta viviendo Ecuador, no es gratuito, la razón, Guayaquil, que es un puerto marítimo que se utiliza tanto para el cabotaje como para recibir grandes embarcaciones. Funciona como un puerto de aguas profundas, permitiendo el tráfico de barcos de gran calado. Esto facilita la importación y exportación de mercancías a nivel nacional e internacional.

O sea que, al igual que Mazatlán, Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Acapulco y Salina Cruz; resultan apetitosos para China y Rusia, por su conexión a través del Oceano Pacifico. Y asi llegamos a uno de los grandes riesgos que de acuerdo a la consultora INTEGRALIA, enfrentará nuestro país en el 2024, el tráfico de fentanilo.
Dicen estos expertos que la evolución del riesgo país en México de 2018-2023, ubica a cuatro factores de riesgo en semáforo rojo: Concentración de poder, Ineficacia gubernamental, Incertidumbre jurídica e Inseguridad pública y los dos restantes, en semáforo amarillo: Conflictividad social y Deterioro económico.

Puesto que en 2024 se celebran elecciones presidenciales, legislativas y locales en México, la mayoría de los riesgos que vislumbramos se relacionan, de algún modo u otro, con el proceso electoral. El asedio del presidente López Obrador contra los árbitros electorales, el hecho de que el crimen organizado aprovecha las elecciones para ampliar sus redes de impunidad, el clima de polarización política, la coincidencia de elecciones en México y Estados Unidos, y las acciones que López Obrador emprenderá para consolidar su proyecto político y asegurar su legado hacen de 2024 un año de riesgo político alto.
Aquí les presentamos los principales diez riesgos que prevemos para el año que comienza:
- En caso de una victoria electoral del partido en el poder, se consolida la captura de la Suprema Corte;
- Si la coalición gobernante obtiene la mayoría calificada en el Congreso, se aprueban las reformas constitucionales que afectan significativamente el entorno de negocios y el sistema de pesos y contrapesos;
- Grupos criminales aprovechan la coyuntura electoral para ampliar su control sobre los gobiernos y los mercados locales;
- Se acentúa el proceso de militarización;
- Un triunfo electoral de Donald Trump;
- El Congreso aprueba reformas y leyes sorpresivas que afectan el clima de negocios;
- Se gestan conflictos postelectorales;
- El primer presupuesto del nuevo gobierno incumple con las metas fiscales previstas;
- Aumentan la corrupción, los manejos administrativos opacos e inusuales con fines electorales y la falta de sanción a estos casos;
- Crecen las divisiones y las tensiones en los partidos de oposición.
Todo lo anterior, envuelto para regalo, en un papel que dice: En 2024, el gobierno estima gastar poco más de nueve billones de pesos, de los cuales casi 20% provendrán de deuda (el mayor nivel de déficit en 30 años). No obstante, las autoridades hacendarias han recalcado que la deuda total como proporción del PIB seguirá sin superar el 50% y han señalado que para 2025 los niveles de gasto y déficit regresarán a sus niveles previos, ya que en 2024 se contemplan gastos “de una sola vez” por la conclusión de las principales obras insignia de López Obrador.

Un verdadero desastre a pesar de que el Standopero matutino apenas declaró: El principal problema de México es la corrupción… era la corrupción. Ahora, aunque sigue habiendo, ya no impera.
Goza burlándose de los mexicanos. ¿Cuántas veces lo hemos escuchado blasfemar que en su gobierno ya no había corrupción?
Los mexicanos, tienen la palabra.

