MÉXICO GENERA TURISMO, PERO TAMBIÉN DESECHOS SIN CONTROL POR FALTA DE REGULACIÓN AMBIENTAL
Modificación y destrucción del hábitat de flora y fauna terrestre y acuática; cambios notables en los usos del suelo; la deconstrucción del espacio, la generación de residuos tóxicos; la contaminación del agua por desechos tóxicos y una constante imposición de actividades en la naturaleza para fines turísticos, son solamente algunos de los puntos que consternan al sector del turismo en el Día Mundial del Turismo.
De acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (OMT), México es actualmente el sexto país más visitado del mundo, aunque durante los años de la pandemia Covid-19, se ubicó como el tercer país con más afluencia turística a nivel mundial, debido principalmente a la falta de restricciones de ingreso a la República.
Según la académica e investigadora de la Facultad de Turismo de la UAEMéx, Rebeca Mejia, el turismo en México depende en su mayoría, de los destinos de sol y playa, a través de los cuales se genera la mayor cantidad de desechos tanto de parte de turistas, como de las empresas que al no tener una regulación ambiental, los mares, las áreas verdes y las zonas habitacionales se afectan de manera preocupante.
En el Estado de México la afectación se refleja en diversos espacios, particularmente en las zonas boscosas y sobre todo, hizo mención de dos destinos: Valle de Bravo e Ixtapan de la Sal, en los que la contaminación o el calentamiento global, ha repercutido en la escasez de lluvia, en aguas negras y en la acumulación de residuos que contaminan a la flora y fauna de ambos destinos.
Declaró que como ejemplo particular, Valle de Bravo, registró a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), resultados históricos de bacterias fecales de enero a junio del 2022 a causa del drenaje que desemboca en la presa, lo cual contiene una carga excesiva de toxicidad. Hecho que afecta directamente a la actividad turística.

Carlos Hernández, quien es lanchero desde hace más de diez años en la presa de Valle de Bravo, compartió al medio que uno de los elementos que más han afectado al turismo en el municipio ha sido la pandemia y el aumento de contaminación, dado que los turistas ya no encuentran el mismo atractivo en el destino, pues el agua de la presa cada día se torna de un color verde oscuro que afecta la imagen del lugar.
«Para nosotros, la verdad, cada día se ve más contaminada la presa y mucho se debe a las empresas o los residenciales que aquí desemboca parte del drenaje y nos cae todo lo malo», dijo.
Ante ello enfatizó que es necesario que las autoridades eviten que la problemática crezca, en tanto que es uno de los destinos más visitados de la entidad.
«Nos gustaría que las autoridades hagan algo porque nosotros no podemos hacer nada en sí, sí podemos decirles a los turistas o visitantes que no dejen basura o nosotros como comunidad evitamos hacerlo, pero no podemos meternos a la presa para sacar los desechos ni mucho menos podemos hacer que no caigan aquí esos desechos. Es importante que se tomen cartas en el asunto porque es el destino más visitado del Estado de México hasta donde sé», aclaró.
Mejia abordó, como reflexión en un día especial para el sector, que se deben de considerar dichos puntos para que se integren en las agendas tanto de planeación turística, así como al plan de estudios de escuelas y universidades con preparación profesional en el turismo, pues los futuros profesionales tienen una tarea importante para mitigar los daños ambientales que cada día se agravan no solamente en la entidad mexiquense, sino en el país y el mundo.

