Migrante

Views: 1571

A propósito de los festejos decembrinos y del regreso de nuestros paisanos radicados en ciudades del norte, muchos de ellos habiendo pasado las vicisitudes que todo migrante conoce al trasladarse y pernoctar en lugares fronterizos, arriesgando su vida al intentar pasar a través de aguas peligrosas, como las del Río Bravo, generalmente sin dinero; en otras, acompañado sólo por la sed, mientras transitaba por las zonas áridas del desierto anhelando encontrar una forma para mejorar sus condiciones de vida y regresar con los hijos o los padres, quienes en la nostalgia y preocupación de verlo partir, no perderán día para mirar la ventana o  imaginar correr hacia la puerta para abrazar a quien estuvo dispuesto a darlo todo por ellos; pero sin duda, ponerse en las fauces de un “Coyote” (o pollero) con el riesgo de ser abandonado a su suerte, aumenta la probabilidad de llevar flores a una tumba vacía en el camposanto del pueblo.

En fin, la imperiosa necesidad de mirar escenarios distintos para nuestros migrantes es tema de preocupación actual y generalizada. No sé si sea motivo de  echar campanas al vuelo por la reciente realización de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el pasado 10 y 11 de diciembre, en la cual, se celebró la  Conferencia Intergubernamental acordando el Primer Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular (Marrakech, Marruecos) –con el objetivo de cubrir todas las dimensiones de la migración internacional de una manera completa y holística–, o estallar en comentarios de mayor preocupación,  toda vez que, adivinen, Estados Unidos no participa, nada de que sorprenderse.

Llama la atención el pronunciamiento del presidente de Chile, argumentando que el pacto contradice algunos de los principios y objetivos de su política de migración, ordenada, segura y regular que ya están aplicando; tampoco participan.

Me pregunto, ¿Cómo es qué el país cuna de grandes poetas, ante un acto inédito de concepción de la migración, decide ausentarse?

¿Cuál sería, si viviera, la postura de Pablo Neruda, quien en su poema Exilio muestra el dolor de estar fuera de la tierra donde se nace y se crece, bien sea por necesidades económicas, sociales o políticas?, (Cito fragmento a continuación)

Exilio

 

El destierro es redondo:
un círculo, un anillo:
le dan vuelta tus pies, cruzas la tierra,
no es tu tierra,
te despierta la luz, y no es tu luz,
la noche llega: faltan tus estrellas,
hallas hermanos: pero no es tu sangre.
Eres como un fantasma avergonzado
de no amar más que a los que tanto te aman,
y aún es tan extraño que te falten
las hostiles espinas de tu patria,
el ronco desamparo de tu pueblo,
los asuntos amargos que te esperan
y que te ladrarán desde la puerta.

Pues bien, independientemente de lo que conlleve asumir una cultura migratoria distinta a partir de las políticas internacionales y de los procesos de extranjerización implicados en la búsqueda de bienestar de nuestros hermanos mexicanos en el país vecino, hagamos votos por su retorno seguro hasta el lugar donde la esperanza nació y creció desde su éxodo, el tiempo, en su momento, dispondrá de un recuento.