+Murió Maradona, pero no su futbol; Maryvonne requiere con urgencia plaquetas o eferedis plaquetaria

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La frase

Adiós Barrilete Cósmico. Nunca te olvidaré, dijo a Diego Armando Maradona el gran músico

FITO PAEZ

 

EL DETALLE: Seguramente usted recuerda al matrimonio formado por Yvon y Maryvonne Dray, ambos de origen francés que vivieron en Toluca y causaron furor con el libro Karine o El vuelo de la mariposa de transcomunicación instrumental.

Maryvonne Gamot de Dray está internada en el Centro Médico de Toluca, en el cuarto 319, padece leucemia meloide aguda.

Por esta situación médica requiere con urgencia plaquetas o eferedis plaquetaria. Tiene 0 de plaquetas y sangra un poco, lo que es peligroso. Nadie en la clínica o en otra tienen plaquetas. Están dispuestos a pagar o dar recompensa a quien los ayude.

Ojalá usted pueda auxiliarlos, comunicarse a [email protected]. Gracias

CEBOLLITA, DIEGO, D10S, AHORA ERES INMORTAL

Esta vez el Diego de Todos, el Cara sucia, el hincha número uno del Papa Francisco, el apóstol de la gambeta, el líder de la iglesia Maradoniana, el de la Mano de Dios, el orgullo de Villa Fiorito, no pudo gambetear a la muerte, a la que tantas veces esquivó con quiebres magníficos. Esta vez la parca le ganó la partida, apenas pasados los 60 años de edad (los cumplió el pasado 30 de octubre). Murió Maradona, se mitificó el Diego.

Diego Armando Maradona Franco,  el que nació en Lanús y murió en Dique Lujan Tigre, en Buenos Aires, 60 años después.

Tuve la gran satisfacción de estar a un lado de él, en un juego entre Boca Juniors y Toluca, el 22 de marzo  el año 2007 en la cancha del Vélez Sarsfield, porque la Bombonera de Boca estaba suspendida. Era un juego por la Copa Libertadores.

Estábamos en el palco principal: Rafael Lebrija Guiot, Mauricio Macri, en ese entonces presidente de Boca, después lo fue del país, Maradona y yo.

El Toluca era dirigido por Américo Rubén Tolo Gallego. Boca por Carlos Bianchi. Ganó Boca 3-0, el primer gol lo anotó Jonatan Maidana, quien en ese entonces lucía el número 20 en los dorsales, el segundo lo anotó Riquelme y en Boca estaban también Bruno Marioni y Mauro Boselli quien después vino al León.

El estadio de los Triperos, el llamado Bosque, sede de su último equipo al que dirigió Gimnasia y Esgrima en La Plata, la tierra que vio nacer lo mismo a Hernán Cristante que a Lucas Lobos o la cantante y actriz Soledad Villamil (El secreto de sus ojos, ganadora del Oscar a la mejor película extranjera), la última cancha que pisó el Diego como técnico de dicho equipo, aunque de lo mal que se sentía ya no terminó de ver el juego.

La cancha de Gimnasia y Esgrima de La Plata

Villa Fiorito fue su lugar de inicio, la cancha de La Paternal, donde dio sus primeros pasos futbolísticos para el mundo, en el sur del llamado conurbano de Buenos Aires, donde las cosas siguen igual o peor que hace 55 años.

Lo mismo de “Cebollita” (así se llama uno de los libros biográficos en torno al Diego) por la categoría infantil (8 años de edad) que en Yo Soy el Diego de todos, o los cerca de 15 textos más que se escribieron en su nombre y por sus hazañas.

Hay otro que se llama D1OS miradas sobre el mito Maradona, del periodista Julio Ferrer, con prólogo de Fernando Signorini. Es el más reciente y más completo.

También está Conocer al Diego de Daniel Arcucci, El último MaradonaCuando a Diego le cortaron las piernas de Andrés Burgo y Alejandro Wall.

Otro más se llama México 86: Así ganamos la copa. Maradona la autobiografía. 10 Gracias Maradona. Maradona el homenaje. Te Diegum, Maradona, genio y transgresión. La mano de Dios de Jimmy Burns. Vivir en los mediosEl partido Argentina-Inglaterra de Andrés Burgo. Diego dijo de Marcelo Gantman. Mi Mundial mi verdad.

En canciones hay varias: Maradona de Andrés Calamaro. Maradona blues de Charly García. Me das cada día más de Valeria Lynch. Santa Maradona de Mano Negra. La mano de Dios de Jorge Alvarado. Marado de Los Piojos. Para verte gambetear de La Guardia Hereje. Para siempre de Los Ratones Paranoicos. La tómbola de Manu Chao y La mano de Dios de Rodrigo.

Contra lo que supone la canción de Nacha Guevara “No llores por mí Argentina”, hoy en el país sudamericano todos le lloran. Ya le extrañan y le lloran en Villa Fiorito, los Cebollitas, los de Argentinos Juniors su primer equipo profesional, los de Boca Juniors, los de Barcelona, los de Nápoles y la Camorra, los de Sevilla, los de Newell’s Old Boys a donde lo llevó en los estertores de su carrera Jorge “Indio” Solari, quien era el técnico de los leprosos, para regocijo de la afición, de la gente pobre a la que ayudó lo mismo con una operación quirúrgica costosa que con la alimentación del día a día. Él que supo lo que era la pobreza en la comida y la pobreza de vida.

Lo lloran los seguidores de Racing equipo al que dirigió, o los de Mandiyú de Corrientes a los que codirigió con Carlos Fren. Le lloran los seleccionados, lo mismo con los que jugó que aquellos a los que él dirigió, los del equipo Al Wasl, los de Al Fujairah o los del Dinamo de Brest, de los que fue presidente honorario, los de Dorados de Sinaloa.

Le lloran los que tuvieron la magnifica idea de presentarlo en TV en su propio programa “La Noche del Diez”, en donde invitó a Edson Arantes do Nascimento “Pelé” con el más alto rating de Argentina. Antes hizo TV en Italia.

Le llora Claudia Villafañe, con quien se casó en el Luna Park de Buenos Aires, las hijas Dalma y Giannina y los demás hijos a los que llevaba tatuados en su piel.

Le lloran los médicos que le pusieron el bye pass gástrico en Colombia, los del Sanatorio Cantegrill de Punta del Este en Uruguay o los del Sanatorio Macacha Güemes en Buenos Aires.

Le lloran sus representantes, Jorge Cyterszpiler, Guillermo Coppola y Matías Morla, con quienes transcurrió del amor fraterno al odio.

Le llora la FIFA que ya no podrá invitarlo a los Mundiales y otros eventos. Lloran los jeques de Dubai con quienes se llevaba de pellizco de ombligo. Le llora la falsa enfermera Sue Carpenter, quien lo sacó tomado de la mano del Mundial de EU 94, para que el mundo confirmara su drogadicción.

Hijo de Don Diego Maradona quien murió en el 2015 y de Dalma Salvadora “Tota” Franco, nació en el Policlínico Evita de Lanús. Fue el quinto de 8 hijos.

Su primera cancha era un potrero denominado “Las Siete Canchitas”. Cebollitas fue su primer equipo amateur y luego Argentinos Juniors en profesional.

Uno de sus ídolos era el uruguayo Héctor Hugo Eugui Simoncelli (quien jugó en el Toluca) por su fuerte pegada de zurda. Debutó el 20 de octubre de 1976. En el Barcelona tuvo su primera lesión fuerte, una fractura del maléolo externo de la pierna izquierda tras una fuerte entrada de Andoni Goikoetxea.

Hay varias películas sobre Diego:

Maradona By Kusturica, del cineasta y músico serbio Emir Kusturica, quizá la película más completa sobre la vida de Diego.

La segunda es del británico Asif Kapadia, largometraje basado en la vida de Maradona sobre todo en su estancia en Nápoles.

Otra del año 2005, realizada por Javier Vázquez con opiniones de hinchas de todo el mundo y reflexiones de Diego.

Otra se llama Camino a San Diego, es del año 2006 y realizada por Carlos Sorín, trata de un joven de Misiones muy parecido a Maradona.

La gran belleza de Paolo Sorrentino es otra película, en donde uno de los personajes evoca a Diego.

Una más se llama La mano de Dios, hecha por Marco Risi en 2007.

Otra es Maradonapoli del 2017, realizada por Alessio María Federici.

Maradona en Sinaloa, una docuserie de Netflix, donde se repasa el recorrido de Diego en la ciudad natal del “Chapo” Guzmán.

Otra que en realidad es la película oficial del Mundial de México 86 de Tony Maylam, que hace énfasis en la figura de Diego con intervenciones del actor Michael Caine.

El día en que Maradona conoció a Gardel, una ficción de Rodolfo Pagliere con la actuación del propio Diego en un pacto que hace el zorzal criollo para mantenerse en la inmortalidad.

Cosa curiosa, Diego muere el 25 de noviembre de 2020 y su amigo Fidel Castro Ruz, de quien el Pelusa se mandó tatuar su cara en la pierna izquierda, también murió en la misma fecha pero del año 2016, es decir cuatro años después.

Con Fidel Castro, murieron el mismo día pero con 4 años de diferencia.

Este miércoles, casi un millón de fans argentinos en torno al Obelisco de la avenida 9 de julio. A partir de este jueves, en que hay tres días de duelo, decretados por el presidente Alberto Fernández, será velado en la Casa Rosada, como sucedió con Néstor Kirchner.

HASTA SIEMPRE DIEGO, GRACIAS POR TU FUTBOL.