+Murió Simón Libién; Roma la película y series de narcos

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La frase

Hay abrazos en los que te quedarías a vivir.

Una verdad

PESAME: Seguramente en los últimos tiempos lo vio usted acompañado de su inseparable esposa Gloria Díaz González, me refiero a Simón Libién Kaui, quien falleció este sábado y su sepelio fue este domingo a las 13:00 horas en Mausoleo Toluca. Sin duda una entrañable persona. Vaya mi más sincero pésame a doña Gloria, que ella y su familia pronto encuentre cristiana resignación.

UN HITAZO: El que se anotó la Secretaría de Cultura, que proyectará en la recién inaugurada Cineteca de nuestra entidad, en Toluca, la cinta de Alfonso Cuarón “Roma”, aún antes de que se estrene en Netflix su productora.

Netflix decidió dar opción a las grandes cadenas exhibidoras de nuestro país y ahí radica el hitazo de la Secretaría de Cultura estatal, pues aprovecha para proyectar dicha cinta durante los días 30 de noviembre a las 20:15 horas, los días 1, 8, 9, 16, 22 y 23 de diciembre a las 17:45 horas y el 14 de diciembre a las 18:30 horas. Los boletos están a la venta desde este lunes 19 de noviembre y tienen un costo de 45 pesos.

Bienvenidas este tipo de películas.

UNA PREGUNTA: ¿Qué hacemos con las narcoseries? Pregunto el periódico Indigo, que además dijo: La crisis de seguridad que ha traído el fracaso del combate a los grupos del crimen organizado en el país ha sido aprovechada por la industria del entretenimiento para crear contenidos como canciones, serie y películas que fomentan una falsa percepción de quienes lideran los cárteles y hacen una clara apología a la violencia.

Alguien agregó por ahí: “Y después nos quejamos de la violencia, cuando nosotros mismos hicimos apología de la violencia, cuando al consumir sus productos la fomentamos”.

Y pudiera ser que tanto el periódico como el comentario, tengan razón, aunque no al cien por ciento y les explico por qué.

A lo largo de la historia, desde comienzos de la cinematografía y los de la radio y la televisión, ha habido cosas que son influibles para con los espectadores y no se siguen del todo.

Comenzamos con películas y series sobre la mafia, los tiempos de Al Capone, Babe Face Nelson, John Dillinger y otros. Pocos fueron los seguidores y la moda se extinguió como se extinguió la prohibición de vender bebidas embriagantes.

En México con las películas de charritos y de luchadores o las de ficheras. Pocos fueron los que querían ser charros o luchadores y las series duraron un buen tiempo, incluso hasta nuestros días.

Las comedias en radio y TV siguieron con mujeres abnegadas o bien con la casa chica y si han tenido predominancia, pero ahora no como casas chicas, sino como madres solteras a diestra y siniestra, con intermedio de la liberación de la mujer y de la ola feminista.

Desde hace unos años, efectivamente abundan las series de narcos. Unas chafas, otras con cierta creación, quizá el más interesante logro sea la serie de Netflix, Narcos, protagonizada por Diego Luna que señala los inicios de esa corriente en México, desde 1985 con Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca, con el caso de Kiki Camarena. Y no todos los que las vemos, somos influibles, porque de antemano se saben los riesgos.

Creo que las series en sí, no son las culpables, hay otros pero eso nos llevaría a realizar una serie de artículos al respecto.