+Ni los ve ni los oye la secretaria de Salud a los trabajadores de Regulación Sanitaria del Estado de México, La carga administrativa resta horas de calidad educativa

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La frase:

La carga administrativa de los maestros no se ha reducido, al contrario sus autoridades superiores les siguen encargando cosas innecesarias.

UNA VERDAD

La Secretaría de Salud, y su titular, Macarena Montoya Olveraviven hoy uno de los peores momentos de su historia reciente. Sumado a los recortes financieros que la aplicó la Federación para dar vida al sistema IMSS-Bienestary a la idea de finiquitar el Instituto de Salud del Estado de México (ISEM)por inoperante, ahora el Sector vive momentos álgidos de luchas internas entre sus trabajadores, directivos y funcionarios que ocupan las principales carteras.

Este martes se llevó a cabo la enésima manifestación frente a las instalaciones de la Secretaría de Salud, en la calle de Independencia, en la ciudad de Toluca. Ahí trabajadores encabezados por Rubén Garduño Santana, quien se identificó como representante de la Coordinación de Regulación Sanitaria y Secretario de Acción Política del Sindicato de Salud, Sección 22, Valle de Toluca, salieron a las calles para denunciar una serie de irregularidades administrativas y operativas que ocurren en la Coordinación de Regulación Sanitaria y la pasividad con la que esta problemática ha sido enfrentada por la secretaria de SaludMacarena Montoya Olvera.

Rubén Garduño Santana de la sección 22 sigue en protesta pero no le hacen caso.

De acuerdo con la denuncia, Gerardo Valdez, fue recientemente removido de la Coordinación de Regulación Sanitaria, pero sigue mangonenado esa dependencia a su antojo. Junto con él fueron removidas distintas personas, quienes ya sin tener una función clara en la institución, siguen presentándose a laborar y realizan actividades que fueron calificadas de extrañas, como asignar plazas a personas que no cumplen con el perfil profesional para el desempeño de esas responsabilidades.

Total, se supone que hay una veintena de ex funcionarios públicos que oficialmente ya fueron dados de baja, pero siguen ejerciendo funciones directivas ante la mirada solo como espectadora de Macarena Montoya Olvera.

Por supuesto que la situación a nivel directivo en la Coordinación de Regulación Sanitaria se ha vuelto insoportable, porque personas que ya no tienen cargo siguen utilizando identificaciones oficiales para hacer inspecciones a negocios en los que se llevan a cabo prácticas de extorsión y se cobran supuestas multas, en efectivo y sin recibo oficial de por medioya que, según la denuncia, están autorizados por la titular de Salud del Estado de México.

Expusieron el trato grosero, prepotente y déspota del ex coordinador de Regulación SanitariaGerardo Valdez, de quien no se explican su presencia en la dependencia a pesar de que ya fue oficialmente dado de baja, pero hasta el momento no ha sido relevado por ninguna persona del equipo de trabajo de la gobernadora Delfina Gómez y siguen actuando como si tuvieran el cargo en perjuicio de esa institución.

Por más denuncias que han interpuesto ante la Dirección General del Instituto de Salud del Estado de México, aseguran que nadie les hace caso, desde la Contraloría Interna, hasta la Dirección de Recursos Humanos y por supuesto la misma Macarena Montoya Olvera a quien poco le ha interesado sentarse a la mesa con los trabajadores del área para exponer su situación y exigir su intervención y evitar que se siga saqueando al ISEM por este tipo de personas.

De acuerdo con Rubén Garduño Santanasecretario de Acción Política del Sindicato de Salud, Sección 22, Valle de Toluca, en la última evaluación que realizó la Comisión para la Protección de Riesgos Sanitarios (COPRISEM) calificó en último lugar nacional a la Coordinación de Regulación Sanitaria del Estado de México por su deficiente desempeño y, sobre todo, por las irregularidades operativas y financieras que registra.

Señalaron que el principal problema de Regulación Sanitaria en el Estado de México es precisamente el alto grado de corrupción que enfrenta, pues ahí todos los directivos trabajan con un solo objetivo: llevar a sus casas el mayor dinero que se pueda obtener producto de las verificaciones comerciales, las cuales realmente se han convertido en una fuente inagotable de hacer fortunas particulares al amparo de la institución encargada de normar el desempeño sanitario de los negocios del Estado de México.

Para no variar, no se apareció en la manifestación ningún representante de Macarena Montoya Olvera ni de ninguna área de la Dirección General del Instituto de Salud del Estado de México, por lo que los inconformes adelantaron que el próximo viernes volverán a obstaculizar la circulación de la esquina de la avenida Independencia en su cruce con Isabel la Católica, justo donde se ubican las oficinas del Instituto de Salud del Estado de México.

Parece mentira que, a la fecha, no exista una persona o institución capaz de dar la cara a los trabajadores del Sindicato de Salud, quienes desde hace más de medio año han denunciado este tipo de irregularidades y que siguen sin que nadie en la administración mueva un dedo para atender sus demandas.

La carga administrativa resta horas de calidad educativa   

Luego de los múltiples supuestos ajustes que se han hecho al Sistema Educativo Nacional, sobre todo en la era de la Cuarta Transformación, éste continúa con inconsistencias fundamentales desde su planeación y hasta su desarrollo, la mayoría propiciadas por un común denominador: la excesiva carga administrativa a la que son sometidos los profesores, lo que los aleja de lo que debería ser su objetivo fundamental, que sería hacerse responsables de la educación de los niños y jóvenes que asisten a las instituciones educativas del país.

Y es que los profesionales de la educación arrastran un sinfín de tareas administrativas irrelevantes que les quitan horas y horas de su vida, que les alejan de la preparación de sus actividades al interior de las aulas, y que complican su existencia más allá de lo necesario para el desempeño de sus actividades fundamentales.

Desde la integración de las listas de asistencia, el pase de lista diario, el vaciado de las calificaciones a los Kardex que se llevan mensualmente y su asistencia a los congresos que cada viernes último de mes se llevan a cabo, la verdad es que son actividades que aportan muy poco al proceso educativo, y si a eso se suma actividades agregadas como la preparación de bailables para los festivales que normalmente se realizan en las escuelas con la asistencia de los padres de familia la verdad es que los profesores agotan horas y horas de su función primaria, que debería ser educar a los alumnos.

Son muchas horas las que los maestros y maestras del sistema educativo nacional dedican a llenar expedientes que finalmente se van a empolvar en algún área de las direcciones de los planteles, sin que nadie más los vuelva a utilizar, pero, mientras, ya se invirtieron muchas horas-hombre en el llenado de todos esos elementos administrativos que no son más que pérdidas de tiempo.

La carga administrativa de los maestros.

Cada año la autoridad federal y estatal que están al frente de las escuelas asentadas en el territorio del Estado de México aseguran que harán todo lo posible por adelgazar esa carga administrativa, mucha de la cual podría resolverse fácilmente con algún sistema administrativo computarizado de fácil acceso, pero que, por el momento, se prefiere ir llenando a mano sin optar por una solución más apegada al siglo XXI.

La carga administrativa se transfiere de la autoridad escolar a la supervisión y de ahí a la coordinación escolar de zona, y de ésta a la propia Secretaría de Educación del Estado de México, donde, insisto, simplemente se queda arrumbada en algún rincón de las oficinas públicas sin uso ni beneficio.

Quienes hayamos estado cerca de un profesor o profesora, por razones familiares, somos testigos fieles de todo el tiempo que se inviertey realmente se desperdicia, en ese tipo de actividades improductivas de carácter administrativo que tienen muy poco qué ver con la función educativaEl día que se aminore esa carga o que se evite al cien por cientotendremos profesoras y profesores más productivos, y, por supuesto, mejores alumnos plenamente dedicados a aprender y ser mejores en las aulas.