NO ME CANSARÍA
No preguntarte nada fue el
nuevo final para vivir
hecho incertidumbre
de pies a cabeza
como un cuento infantil para niños y para viejos
donde a los cuatro vientos se les considera
se les toma en cuenta
para vivir
solo
así
por lo menos alguien te sopla
como Eolo que sonríe triste en un rincón de la casa
y que recomienda
no salir o salir solamente
para comprar lo necesario
no más alla de cinco manzanas a la redonda
no ir a fiestas
a ningún evento social
o estar en la calle
con hora de retorno garantizada
y volver y meterse
a la cama y dormir sin luz
y al día siguiente
empezar a usar los ahorros
para hablar lo necesario,
es decir,
hablar sentado y mirando a los ojos, nada más
sin remedio
porque ya no estás en mi sangre,
porque no te diste cuenta
porque te atrapó la moda
ésa que es callada.
Di que no es verdad.

