No te voy a soltar
Recuerdo
muchas cosas
de ti.
Antes y
después de
crear un mutuo
acuerdo de querer
el uno al otro, que
con el tiempo
se ha convertido
en amor.
Parezco
grabadora
descompuesta
que repite una y
otra vez los detalles
de esta historia que
escribimos sin límites
temporales.
Coincidencia
de robo,
de manifestaciones
de parada.
Ahí estuviste tú,
mi homúnculo
financiero
de gran belleza.
Esa fue de las
últimas
clases que
no asistí
y menuda
repetición
que terminó
en el encuentro
de la primera cita.
Habitamos
una línea paralela
de espacios
en su mayoría
virtuales,
a pesar de
ello aquí estoy
y no me voy
a ir. Compartimos
ambos nuestros
cuartos y los
pequeños
de cuatro patas.
Creo que ya
es seriedad
y aquí
te lo digo
no te voy
a soltar.
Sé que
tengo que
pelar cada capa
al final todos
somos ogros
y por ti
yo quiero
cambiar.
Estoy aquí
y voy a ser
lo voz de
cada mañana
y el último
mensaje
antes de dormir.
Así que
querida
mía
te externo
no te voy
a soltar.

