OLE (2da parte, final)

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Y Fernando lanzó sus verbos:

– A ver Tacho como seguro ya sabes es un negociazo que involucra a ricos empresarios, ganaderos millonarios, apoderados, televisión, prensa escrita, para que sigo… y además en este tiempo de primero los pobres, simplemente pensar que un toro de lidia en sus ubérrimos pastos tiene más tierra que algunos campesinos.

Tacho interrumpió:

El  error de ustedes es ver la superficie material, pues seguro saben que no hay feria al santo patrón que se respete que no cierre con un Festejo Taurino, ah y escribir la historia del toreo no me alcanzaría un libro para glosar a tantas figuras de este arte…

– Momento, momento… –interrumpió Ceballos– para mí que es algo así como deporte y por cierto no mundial, cuenten a España, México, un poco menos Francia y en Sudamérica, Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador… y creo nomás.

Fernando acotó:

No nos salgamos del tema es el sufrimiento y muerte del toro…

Por el frenesí verbal no habían reparado en que Carmelita, en silencio para no interrumpir, dejó el café que se enfriaba y que de la mesa vecina dos damas no aguataron y les dijeron: bajen el volumen ¿Si?

Tacho les dijo.

– Bajemos tres rayitas y oportunista, aprovechó para preguntar: ¿Hablamos de muerte?, bien, los conflictos de Ucrania y la Franja de Gaza, miles de muertos y son seres humanos ¡no frieguen! ¿Qué hace la ONU? Y mejor pregunto ¿Qué hacemos los demás seres humanos para parar estas masacres? y aquí en México el crimen organizado, la matanza en Texcaltitlán…

– Que listo eres –habló Ceballos – nos  la cambiaste bien bonito y se me ocurre: díganme si no estuvo bien que los animales del circo dejaran de sufrir…

– Discúlpame, dijo Fernando, pero ahí no estoy de acuerdo porque pasaron del circo al descuido y a la muerte.

El restaurante se había llenado. Atanasio contraatacó:

Y se me olvidaban los libros y las películas, les recomiendo como por ejemplo “Os llevaras luto por mi”, de Larry Collins y Dominique la Pierre, “Sangre y Arena” de Hemingway y aquí en México el documental sobre Luis Procuna, TORERO.

– ¿Y eso qué? Otra vez saliéndote por peteneras como dirías tú. Entiende son seres vivos…

– En ese caso las plantas también son seres vivos y visto así, ¿si corto la rama de un árbol mutilo a un ser vivo?

– Ya se salieron otra vez, eso no aplica –Ceballos interrumpió–. Ninguno de los tres reparó en Octavio otro amigo se había integrado, metiendo su cuchara preguntando:

– ¿Hablan  del “América” que le ganó a los “Tigres”?

– ¡Cálmate ! Primero escucha.

Las dos guapas damas se cambiaron de mesa. Los vidrios del restaurante empañados y el tonificante café se terminaba. Fer alzó la voz:

– ¡Carmelita! Más café, plis. Y Tacho sintiéndose falsamente triunfador se puso espléndido:

– Oigan es fin de año que les parece si les invito un tequilita; Gustosos los amigos asintieron y quedamente se oyó una palabrita: SALUD