Paola Espinosa y los mejores clavadistas mexicanos a nivel mundial

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Entre las mujeres que más satisfacciones han dado al deporte de los clavados en México, sin duda, Paola Espinosa es la gran representante nacional, internacional y mundial. Mucho se ha publicado sobre ella: su niñez hiperactiva;  el miedo al agua al ser infante; su adaptación a trabajar de manera profesional en la Ciudad de México, especialmente con la entrenadora  china  Ma Jin, hasta 2017;  el noviazgo de años de Paola y Rommel Pacheco;  el cambio de pareja de la deportista norteña y su matrimonio con Iván García; la maternidad de Paola que la alejó de los clavados poco más de un año; su regreso al deporte de alto rendimiento y la  obtención de dos medallas de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Barranquilla 2018, ya con cambio de entrenador: Iván Bautista;  lo cerca que estuvo Paola de lograr tres medallas consecutivas en juegos olímpicos, pero no pudo en Río de Janeiro 2016 (ganó bronce en Pekín,  2008 y plata en Londres,  2012).

 

 

Paola Espinosa mostró en entrevistas su intención de lograr la tercera medalla olímpica, como sí lo realizó Joaquín Capilla al obtener medallas consecutivas en Juegos Olímpicos: bronce en Londres, 1948; plata en Helsinki, 1952; oro y bronce en Melbourne, 1956, es decir 4 medallas en Juegos Olímpicos para Capilla. Al no lograr esa meta, Paola manifestó su tristeza a los medios, debido a que no han existido clavadistas, ni hombres ni mujeres, que consoliden esa meta. En cambio, esto ya ocurrió en el taekwondo con María del Rosario Espinosa, al ganar oro en  Pekín, 2008; bronce en Londres, 2012; plata en Río de Janeiro, 2016.

 

 

La clavadista bajacaliforniana ha ganado más de 30 preseas (oro, plata y bronce) integradas en Universiadas de Verano, Juegos Centroamericanos y del Caribe, Juegos Panamericanos, Campeonatos Mundiales, Copa del Mundo de Clavados, y Juegos Olímpicos. Su mirada está puesta en los próximos juegos panamericanos de Lima 2019. Si logra medalla de oro o plata en la competencia en Perú, entonces obtendrá su pase para participar en Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

 

Si consideramos el medallero mexicano en clavados en Juegos Olímpicos, los resultados son los siguientes:

 

Joaquín Capilla:   bronce   Plataforma 10 metros   Londres 1948
Joaquín Capilla:   plata   Plataforma 10 metros   Helsinki 1952
Joaquín Capilla:   bronce   Trampolín 3 metros   Melbourne 1956
Joaquín Capilla:   oro   Plataforma 10 metros   Melbourne 1956
Juan Botella:   bronce   Trampolín 3 metros   Roma 1960
Álvaro Gaxiola:   plata   Plataforma 10 metros   México 1968
Carlos Girón:   plata   Trampolín 3 metros   Moscú 1980
Jesús Mena:   bronce   Plataforma 10 metros   Seúl 1988
Fernando Platas:   plata   Trampolín 3 metros   Sidney 2000
Paola Espinosa/Tatiana Ortiz:   bronce   Sincronizados   Beijing 2008
Paola Espinosa/Alejandra Orozco:   plata   Sincronizados   Londres 2012
Laura Sánchez   bronce:   Trampolín 3 metros   Londres 2012
Germán Sánchez/Iván García:   plata   Sincronizados   Londres 2012
Germán Sánchez:   plata   Plataforma 10 metros   Río 2016

 

 

Si observamos resultados nacionales, internacionales y mundiales en la disciplina de clavados en México de 10 años a la fecha, es decir, de 2008 a 2018, obtenemos que las mejores representantes en nuestro país son Paola Espinosa, Tatiana Ortiz, Alejandra Orozco, Laura Sánchez, Dolores Hernández, Melanie Hernández y Carolina Mendoza; mientras que en hombres sobresalen los mexicanos Germán Sánchez, Iván García, Rommel Pacheco, Yael Castillo, Jair Ocampo,  Rodrigo Diego López y Andrés Villarreal, entre otros. Algunos de ellos han destacado en plataforma de l0 metros, con clavados de más de 3 grados de dificultad, hasta 4 grados (Iván García y Germán Sánchez), con tres y media vueltas, posición C. Otros clavadistas lucen en trampolín de 3 metros, posición B.

 

 

Lo anterior implica un gran dominio en la concentración, flexibilidad y elasticidad, potencia, equilibrio y estética; es decir, la elegancia al realizar una adecuada entrada, desarrollo y buscar la vertical en el cierre. Para lograrlo, los mexicanos realizan ejercicios diversos por secciones corporales para obtener, además de esto, la fuerza, precisión y estilo en la postura de cabeza, brazos, piernas;  delicadeza y profundidad a un tiempo en manos, pies y giros en la cintura.

 

 

Detrás del trabajo de los artistas del clavado, se encuentra una gran labor encabezada por dos importantes entrenadoras: Ma Jin  e Iván Bautista; ambos exigentes, comprometidos, muy conocedores de la técnica, virtudes y aspectos a mejorar, especialmente en clavadistas como Rommel Pacheco, Iván García, Alejandra Orozco y, por supuesto,  Paola Espinosa, de quien la entrenadora Ma Jin ha referido  que Paola posee un liderazgo especial para guiar a clavadistas más jóvenes, sobre todo cuando hay que competir en clavados sincronizados. La experiencia de Paola la hace manejar el ritmo, decir palabras para tranquilizar a y equilibrar en los sincronizados. Por ello, las dos medallas olímpicas que ha obtenido han sido en esta modalidad.

 

 

Recientemente, al ganar en Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, Paola Espinosa expresó: “Valoro las dos platas que me llevé de Barranquilla, me costaron mucho trabajo, es el inicio de un ciclo importantísimo, prometedor y lleno de esperanzas con la familia nueva; estas medallas me hicieron creer que estoy dentro de lo mejor y puedo seguir adelante”. Reconoce que después de su embarazo, bajó de peso y perdió masa muscular. Sabe que su fuerte es la plataforma; pero, en sus actuales circunstancias, debe adaptarse cada vez más al trampolín de 3 metros.

 

 

Ella está consciente de que tiene pocos años más como clavadista de alto rendimiento, pero eso no la desconcentra ni tampoco que algunos medios cuestionen quién será la posible sucesora de esta gran clavadista. Quizá no falta mucho para el retiro de Paola Espinosa; no obstante, es pronto pensar en una sucesora, una mujer que tenga logros constantes basados en una técnica sólida como la de la clavadista bajacaliforniana.

 

En hombres, es clarísimo el ascenso de Iván García. Fue sorprendente mirarlo en Juegos Panamericanos 2011, con 18 años  de edad, ganar el oro al realizar clavados espectaculares de cuatro y media vueltas hacia el frente, en poción C; un parado de manos, con dos y media vueltas, en posición D; 4.1 de grado de dificultad: cuatro y media vueltas hacia adentro, en posición C; dos y media vueltas  hacia el frente con tres giros, en posición B. En adelante, ha sumado bastantes triunfos, incluidos Juegos Olímpicos de Londres 2012 y el oro obtenido en Barranquilla 2018, como solista y oro en sincronizados con Andrés Villarreal. Su mayor bendición ser un hombre religioso y tener como esposa y guía precisamente a Paola Espinosa. Sin embargo, en el caso de las mujeres no existe una que sobresalga de manera excepcional al punto de poder llamarla sucesora de la gran Paola Espinosa.

 

 

La doble medallista olímpica  expresa: «Soy una mamá y una deportista feliz, tengo grandes expectativas de esta competencia, es mi regreso a las competencias internacionales, el comienzo del ciclo olímpico. El objetivo principal es Tokio, pero vamos paso a paso, éste es el primero. Muy emocionada, motivada, mi bebé estará en cada competencia. Físicamente me siento muy bien, ya me recuperé después del embarazo. Entrenando he mejorado muchísimo y ahora estoy en una prueba nueva que es el trampolín, espero que me vaya muy bien».

 

 

Paola Espinosa: siempre renovada, altamente disciplinada, estética en los clavados, decidida a trabajar en plataforma de 10 metros y ahora en trampolín de 3 metros; muestras que eres la mejor clavadista de México con más de 30 medallas en diversas competencias nacionales, internacionales  y mundiales. Tu tenacidad es impresionante como clavadista, madre y esposa que apoya a Iván García en su carrera profesional. Seguro habrá más éxitos deportivos para ambos. La luz de tu experiencia es y será gran fortaleza para él, motivo de aprendizaje para otros clavadistas y felicidad para nuestro país.