+ Periodistas y Medios de Comunicación, Armas de Guerra Política

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La frase

Por desgracia aún no desaparecen esos toluqueños que el viernes te hablan como si fueras su gran amigo y el sábado por la tarde en un restaurante te ven y…

NI SALUDAN

 

CON EL TOLUCA: Los fracasos sigue sumando en el equipo choricero: 6 juegos sin ganar. 13 goles en contra. 7 golea a favor. 10 goles de Pedro Canelo. Los rojos suman 6 derrota en la temporada por 5 victorias y 4 empates. Están en el octavo lugar, superan por diferencia de goles a Tigres.

Están a tiro de pistola de Tigres, Gallos, Mazatlán y Pumas. Si ellos ganan en la próxima jornada y el Toluca pierde ante el América, los dirigidos por Cristante caerían al lugar número 13 sin posibilidad de calificar, ni siquiera de panzazo.

Toluca tuvo dos opciones de gol, pero las dos las perdió miserablemente Paolo Yrizar, en la segundos pudo hacer mucho, pero como no tiene ni técnica ni futbol, voló el tiro.

El primer gol de Santos fue un error de marcación, tanto que Torres Nilo y el portero García se estrellaron entre ellos mientras el “Mudo” Aguirre los remató a gusto.

En el segundo, la apatía de Estrada hizo que perdiera un balón, se hizo de él, Aguirre en la media cancha, avanzó sin que nadie lo marcara y mandó un zapatazo que superó el lance de García, porque se nuevo le faltó dar un paso más para poder tener éxito.

Y el tercero, Otero con una marca fantasmal del “Gallito” Vázquez quien llegó diez años tarde al Toluca, anotó el tercero de zurda.

El gol de Canelo solamente sirvió para su cuenta personal, pero no para el equipo.

Toluca hundido en su mediocridad y viene el América.

 

EL MENSAJE DE ANA LILIA: Ante artesanos y mujeres de Metepec y acompañada de Alejandra del Moral, presidenta del PRI, Ana Lilia Herrera dijo: “no podemos permitir que México siga en la ocurrencia; no podemos darnos el lujo de tener diputados obedientes de una persona o de un partido. Necesitamos diputados que defiendan nuestros intereses y nuestros derechos. Ese es el reto que tiene hoy México”.

Y Alejandra señaló: “Hoy el país requiere un equilibrio en el presupuesto, un equilibrio en el poder y para eso necesitamos gente experimentada. Nos estamos jugando el futuro democrático del país”

Periodistas y Medios de Comunicación, Armas de Guerra Política

Algo inédito está sucediendo en México cuando los periodistas y los medios de comunicación están siendo utilizados por los grupos de poder como armas de la guerra política  a muerte que libran, en aras de desmontar un sistema con medio siglo de vigencia e imponer uno totalmente diferente, sustentado en el retorno al estatismo de los años setentas con Luis Echeverría Álvarez a la cabeza y ahora abanderado por Andrés Manuel López Obrador, formado precisamente en la escuela del echeverrismo populista.

A diferencia de las sempiternas pugnas entre los grupos políticos a lo largo de la historia, la Cuarta Transformación del obradorismo decidió montar el campo de batalla sobre el espectro mediático y empujando como soldados de guerra a los comunicadores y a los medios informativos.

De entrada, el primer gobierno de izquierda en México, bajo las siglas del partido político Morena, desde el momento mismo de su arribo al poder el día uno de diciembre de 2018, declaró la guerra a periodistas y medios de comunicación y se atrincheró en La Jornada, un medio de corte social con registro de cooperativa, se asoció con el productor Epigmenio Ibarra para generar la imagen paternalista del nuevo presidente de México, y tomó por asalto los medios públicos del Estado Mexicano, para convertirlos en instrumentos de propaganda política y en especial para posicionar la imagen caudillista del Presidente de la República desde su trono del Palacio Nacional, como símbolo precisamente de esa Cuarta Transformación.

Para operar el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, Andrés Manuel López Obrador llamó a Jenaro Villamil, y para manejar la Comunicación Social del gobierno federal, a Jesús Ramírez, ambos formados al amparo de Carlos Monsiváis en la escuela ideológica y periodística del entonces naciente periódico La Jornada, con el encargo de marginar totalmente a la prensa privada para fortalecer los medios públicos y armonizar todo el aparato mediático del Estado y del Gobierno al servicio de la figura presidencial de Andrés Manuel López Obrador, teniendo como eje discursivo, ideológico y propagandístico la conferencia de prensa mañanera, cuya agenda más que informativa es el instrumento para combatir, debilitar y hasta aniquilar a los adversarios políticos, periodísticos y empresariales.

Es así que Andrés Manuel López Obrador, lejos de promover la reforma prometida a la Ley de Medios, conocida como la “Ley Chayote”, la mantiene vigente porque le cayó como anillo al dedo para asfixiar económicamente a los medios y periodistas que considera adversarios, y fortalecer a los que tiene como aliados, escudándose en que se trata de la legislación vigente, diseñada precisamente para facilitar el manejo discrecional de los recursos públicos y premiar a los aplaudidores y castigar a los críticos, por lo que continúa con la laguna jurídica de su reglamentación.

En consecuencia, no se ha desvanecido la sombra del control estatal, sino se ha llevado a su máxima expresión y operada precisamente por quienes desde los medios críticos y desde las aulas universitarias más combatían la legislación sobre medios de comunicación.

Hubo cambio de gobierno y de régimen, asegura el propio Presidente de la República, pero la concentración del mercado es extrema y la mayoría de los medios de comunicación no termina de avanzar hacia un modelo democrático para servir como contrapesos imparciales sobre las acciones del gobierno y de otros actores sociales. Lo único que cambió fue que a los que antes castigaban ahora premian, y viceversa.

Tarea pendiente, es que los medios de comunicación cumplan un papel adecuado en la promoción de la democracia, el pluralismo y la rendición de cuentas, en lugar de servir de conducto para el discurso oficial financiado a través de la publicidad gubernamental.

Un tema permanentemente pospuesto ha sido el de la regulación del uso de la publicidad oficial, lo cual conlleva al manejo discrecional y poco transparente del dinero público federal asignado a la difusión institucional, ante la carencia de una legislación específica en materia de publicidad gubernamental.

Este manejo abusivo del gasto federal para información institucional, propició la reforma que prohíbe a los funcionarios públicos, incluidos el Presidente de la república, los gobernadores y los presidentes municipales, aparecer en la publicidad oficial.

Es así que el artículo 134 de la Constitución prohíbe el uso de nombres, imágenes, voces y símbolos relacionados con la promoción de cualquier servidor público, en tanto que el artículo 41 de la propia Constitución prohíbe que los partidos políticos compren publicidad electoral en radio y televisión, así como el uso de la publicidad oficial, con algunas excepciones sobre temas electoral, salud, educación y emergencias, a efecto de garantizar la igualdad de acceso.

En pleno periodo electoral, la veda propagandística que impone la ley a los funcionarios y gobiernos, es más que un cero a la izquierda, y desde la mañanera se presume que no hay ley que valga para frenar el endiosamiento del transformador, ¿no le parece a usted, estimado lector?