PERIODISTAS

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Las amenazas a la libertad de los periodistas están aumentando “día a día” México continúa siendo el país donde más periodistas han muerto en lo que va de año.

Nuestro país es considerado por los organismos internacionales como el más peligroso del mundo para ser periodista. Más de 150 profesionales de la información asesinados durante este siglo, ocho en lo que va de año. El perfil de las víctimas es claro: redactores locales que no aceptan las presiones y publican informaciones críticas al poder político, empresarial y el crimen organizado.

Solo la connivencia entre estos tres poderes, junto a policías y jueces, explica la impunidad casi total de estos crímenes, dando alas a que se sigan produciendo y permitiendo así silenciar en muchas ocasiones cualquier voz crítica contra ellos.

“Temo por mi vida”, le dijo la periodista Lourdes Maldonado al presidente López Obrador en una rueda de prensa, señalando que el causante de sus temores era además un miembro de su partido. Tres años después, fue asesinada a balazos a la puerta de su casa.

Es importante resaltar que, la libertad de prensa hoy en día sigue sin estar garantizada en muchas partes del mundo. El asesinato de periodistas es inadmisible, no solo porque viola los derechos humanos de los individuos, sino también porque es perjudicial para la buena gobernanza y la democracia, y principalmente para el flujo de información precisa y fiable.

Lo anterior debido a que, si recordamos en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la libertad de expresión es un derecho fundamental[6].

«Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión».

Lamentablemente el gobierno de la 4t, propicia un clima de animadversión en contra del ejercicio periodístico, que no es de ahora, sino que es histórico por parte de los poderes fácticos y de los poderes públicos, pero hoy la impunidad rampante genera un incentivo.

Y en la actualidad, el discurso de López Obrador, muy crítico con cierta prensa, genera “un ambiente de hostilidad y de permisividad de violencia permanente que se replica por parte de otros actores de nuestro contexto político y social.

En el el Día Mundial de la Libertad de Prensa, debemos todas y todos honrar la labor esencial de los medios de comunicación de decir la verdad al poder, exponer las mentiras y construir instituciones y sociedades fuertes y resilientes.