PIDE CHAVARRÍA FRENAR EL DETERIORO DEL PATRIMONIO EDIFICADO DE TOLUCA
Arturo Chavarría Sánchez, cuarto regidor de Toluca hizo un llamado a frenar el deterioro sistemático, silencioso y alarmante que se está dando en contra del patrimonio cultural edificado de la capital mexiquense, y con ello, trabajar para que se dé realmente una conservación, mejoramiento y cuidado de este rasgo de la identidad toluqueña, que incluye construcciones no solo en el llamado Centro Histórico sino también en delegaciones, subdelegaciones y barrios, mismas que pueden constituir un impulso a la actividad turística.
La ciudad de Toluca cuenta con 600 inmuebles de valor históricos o cultural; 401 que se encuentran catalogados por parte de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos, y 133 de estos pertenecen al siglo XX.
“Se cuenta con un registro de lo que en Toluca se debe respetar, pero de repente vemos que empiezan a demoler interiormente, dejan la fachada principal que está sobre las avenidas, de repente llueve y se cae, en la noche, y ahí se queda”, indicó Chavarría Sánchez.
El edil comentó que otro de los factores es el crecimiento económico que se está apalancando y la poca oportunidad de acceder a la actividad económica, que han motivado a la gente a generar su propio sustento, implementando negocios en sus domicilios a través de cafeterías, tienditas, estacionamientos, entre otros, “y es válido, pero van quitando las puertas antiguas, poniendo zaguanes y el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) no hace nada al respecto”.
En un caso reciente, comentó en el centro de San Cristóbal Huichochitlán empezaron una edificación al costado de la iglesia, pese a que varios de los pobladores se manifestaron en contra. “Deben tener todos los permisos porque no se puede construir algo que es “intocable”, por lo que representa histórica y culturalmente. Sin embargo, no hicieron caso, empezaron a poner la cimentación, poner columnas, y se les vino abajo la barda perimetral y un acceso importante, que es considerado un patrimonio”, puntualizó.
Chavarría lamentó que en este caso específico, jamás hubo una clausura por parte del Ayuntamiento, y es que la Dirección de Desarrollo Urbano ha sido omisa en este sentido, pues a pesar de recibir señalamientos directos de construcciones que se están efectuando en algunos puntos del municipio, “se queda nada más en el comentario en Cabildo, ante los directores o por escrito, pero no vemos clausura ni acciones, y eso hace muy difícil que se pueda controlar ese deterioro que se le está dando a la ciudad capital, así como en sus delegaciones”, en edificaciones que datan de los siglos XIX y XX, y a las cuales “desgraciadamente ya no les están dando esa promoción ni cuidado, tanto a nivel estatal como a nivel federal”.
Con ello, subrayó que debe haber una atención de parte de las autoridades federales y estatales, “que ponen muchas restricciones pero tampoco ponen inversiones, estímulos fiscales para que se sigan manteniendo, mejorando, no tocando el esquema arquitectónico de estas edificaciones y casas muy valiosas, pero si seguimos contra estas prácticas silenciosas de estar atentando contra nuestro patrimonio edificado, vamos perdiendo nuestra identidad como ciudad”, advirtió.
“Es algo que atenta contra el paisaje urbano de nuestro municipio y vamos perdiendo esa belleza que teníamos a la llegada de la ciudad capital, andar recorriendo sus calles, sus avenidas, sus delegaciones y subdelegaciones. Es muy importante seguir conservando la historia, el pasado, para que la gente siga recordando el aroma que a nosotros nos dio esa identidad a todos los toluqueños”, añadió.
Para encarar esta problemática, el regidor por Morena expuso la importancia de crear un marco normativo acorde con la participación de la Federación, el Estado y el Ayuntamiento, para rehabilitar el patrimonio edificado.
Asimismo, propone la elaboración de un manual de normas técnicas y procedimientos constructivos avalados por las dependencias gubernamentales e institucionales para la rehabilitación del patrimonio edificado; contratar mano de obra profesional y especializada para esta labor; motivar e involucrar a otras instituciones y a la sociedad civil; realizar obras de restauración como práctica para futuros profesionistas (estudiantes), y la formación de mano de obra calificada que pueda trabajar en proyectos de restauración en otras localidades.
Señaló que también es necesario generar empleo que beneficie a grupos familiares en condiciones de pobreza, en delegaciones, subdelegaciones y barrios del municipio, así como realizar foros permanentes para difundir las investigaciones del origen del patrimonio edificado.

