POEMAS DEL VERDE

Views: 1230

 Verónica Volkow (1955) — Ciudad de México. Poeta, ensayista, narradora, traductora de poemas y crítica de arte. Maestra de historia del arte e investigadora del Seminario de Hermenéutica del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM. Entre los premios que ha recibido sobresalen, el Premio Iberoamericano Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer 2004, Premio Bellas Artes de Ensayo Literario José Revueltas 2010 y accésit al Premio Ausiás March, por ser de los mejores poemario publicados en España de 2007. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

En este poemario escuchamos las voces de tierras, mares, hielos y aires que festejan la naturaleza y la vida regida por sus propias leyes; de ahí su final, dedicado a los veintidós arcanos del tarot como si todo lo antes dicho en ellos estuviese contenido. Encontramos poemas cortos, plétora de imágenes cristalinas y directas; otros, en su largo aliento, desatan una furiosa silva con sonoridades de prosa en un ritmo sostenido. Hay una mexicanidad profunda lírica, barroca, lograda siempre con la palabra cuidadosamente elegida de entre todas las palabras posibles, congelado en el acto la lectura para dar espacio a la reflexión profunda. En esta obra, la autora revela el origen de sus versos: Sólo en la libertad estoy realmente. Mi raíz es lo múltiple.

SELECCIÓN DE POEMAS

Poemas del verde I

Yo le he pedido a la montaña

que me abra sus pliegues como un libro,

y sus brillos donde late el agua,

y cuantas cosas que no sé,

pero que encierra

la promesa que es verde.

Las formas lejanas son como capullos,

en espesos ovillos hay         espera:

amarrado está el mundo

Avanzan sendas desatando.

En la prisa se vuela un costado en desbandada.

El camino asegura postes, casas,

y las puntuales citas de los árboles.

Sendas llevan las frutas en las ramas,

y las aéreas frases del poema.

En otros idiomas despierta

                            lo alejado.

***

Paisaje en automóvil

Azul es el color de la distancia,

es el color con que se pierden las montañas

                                  hundiéndose en el cielo,

es el color con que los charcos acercan

la inasible profundidad de lo lejano

entre las yerbas minuciosas y las piedras;

                                   golondrinas que se abren

                                   y cierran como puños,

fotografiadas un instante por el agua

se vuelven sombra otra vez al cruzar sobre la tierra.

                                   Allá lejos

los hombres dibujan los campos

con rayas de árboles,

surcos de tierra,

trazan la simetría de sus diseños

sobre los montes irregulares como piedras.

***

Wilderness IV

 

Desborda Una mujer al ser amada,

como una semilla irrumpe y cielo y astros nacen

y mares enteros adentro en ella danzan,

una mujer está,

por un universo, tan preñada.

***

Trópico

Por todas partes prenden

las llamaradas del viento,

las flores traen pequeños soles,

y en pequeños grifos todo está brotando.

El trópico es la filigrana del inmediato.

El arcoíris es un objeto del aire,

                     un arpa de la luz.

En el cielo la luz habita gemas fugaces.

Todo es un espejo

por todos los espejos el día danza.

La noche es la piedra del ojo,

piedra que se parte en luz,

luz que se divide en música.

En la llamarada del azar

arde la vida.

Sólo en la libertad estoy realmente.

Mi raíz es lo múltiple.