Poesía y Música
–Primera Crónica del centro–
Los Portales de la ciudad de Toluca, populares y ya centenarios dan albergue a un lugar especial: El Foro Sor Juana Inés de la Cruz de la Librería del Fondo de Cultura Económica, enclavado, sí, en la librería del mismo nombre que llevara la Décima Musa. Ella, justificadamente nombrada así, por su extensa biblioteca, por su preclara voz en teología, lengua y poesía; y además porque ha sido patrona de escribanas ignoradas. El lunes 15 de Agosto de este 2022, se dio a conocer un extraño libro de poemas titulado DivErtiMentos y MaNías publicado por Hipertexts Ediciones (2020).
Una expresión femenina y audaz, en su intento por ser un poemario amoroso o erótico como se ha dado en llamar, a través de los siglos, a la más sublime expresión del amor en la palabra. El caso es insólito, de la autoría de una anónima Marlú Ve, quejosa y dolorida, se prodiga un llamado a la reconciliación entre el alma y el cuerpo, son éstos, unos poemas de amor y desamor al mismo tiempo; divertimentos como composiciones de temática ligera que ella misma promueve como cura al aburrimiento patético del abandono –especialmente en largos períodos–.
La publicación, dice la autora en su trance verbal, fue pandémica y como mucho, ayudó a paliar algunos recuerdos de sus tipificados amores fallidos. La asistencia nutrida –dos decenas si acaso de contertulios– se vio afectada, muy afectada en el sentido de las pasiones, pues los títulos Amorosos, Divertimentos, Francesca –a la atrevida usanza de Ezra, Pound, sin llegar, por supuesto a esos altos vuelos–, Animal, Lingüístico y el aclamado Amor o La comida china dejaron honda huella en los melancólicos, sin dejar de mencionar el poema–cuento que da cierre al pequeño y coqueto fascículo con portada rosa: Habitación 33. Apenas un dejo poético, sin precedentes, por su contenido bufo y hermoso, poesía de la experiencia, reposada, sin pretensiones ni alcances. Sólo poesía.
Fue una tarde que se inscribe en la larga y fría historia de poetas desplegando los encantamientos de la palabra en esta ciudad volcánica. Algunos colegas y críticos dieron su generosa opinión y concluyeron que estaba bien que los arrebatos del lenguaje nos dejen al menos una bella sonrisa, una evocación de seres queridos.
Por si esto no hubiera sido mucho, un verdadero artista de la musicalidad y la tónica, el cantautor toluqueño Sergio Ochoa develó ante los presentes una de las obsesiones de la poeta: el nocturno, con su canción Noches de Pasión vibrantemente interpretada. Como anuncio final se suscitó el estreno mundial del tema musical escrito en colaboración con Marlú Ve, titulado Vestida de Nochecita un verdadero himno a la Musa extraviada que en cualquier momento puede visitarnos.
