POLITICA Y FUTBOL
La frase latina panem et circenses cobra certeza con la inminente celebración del campeonato Mundial de Futbol en que una de las tres sedes es nuestro país.
Hecho que algunos festinan, pero se presta a polémica el ser el país que más mundiales ha albergado, sin ser una potencia.
Ohhh mexicanos al grito de gol, pues somos buenos anfitriones, pero malos futbolistas y es discutible gastar miles de pesos en remodelar estadios habiendo obras que urgen. Y aun más, gastar miles de pesos en un boleto, hasta arriba del Estadio Azteca para ver el partido en el celular.
Pero el colmo llega cuando se festina a la Coca Cola por mostrarnos el trofeo que se llevara el equipo campeón, que por cierto sólo lo pueden tocar los mandatarios de los países o los campeones del mundo.
¡Gooool de México! Un paso a la gloria, como dijo Eduardo Galeano el orgasmo del futbol. Un mercadotécnico circo organizado por la FIFA que por cierto su líder, Fantino otorgó a Donald Trump el trofeo como adalid de la paz. Cierto a este infeliz que anda bombardeando al mundo.
La FIFA tiene más afiliados que la ONU y en ciertos rubros está sobre las constituciones de los países que le otorgan su adhesión. Y sucede la ironía de que el refresco de aguas negras que decía AMLO, ahora tuvo su hora feliz y ni modo, a soportar de uno de sus dirigentes una retahila de conceptos huecos y por otro lado, unos días antes Mario Delgado platicó y sonrío junto a ellos, que por cierto donaran basculas para ver si los niños no han engordado.
No se explica uno como la fina teoría pedagógica de Marx Arriaga este borrada y que poco a poco nos vayamos acercando al Neoliberalismo por que la Caca Loca también es productora y distribuidora de 100 productos chatarra.
¿Qué caso tiene mirar el trofeo? Viene siendo un fanatismo que linda en la tontería.
Política y futbol, binomio humorístico y fatal, pues es más fácil peinar al balón que a Salinas de Gortari y al presidente Felipe Calderón seria asiduo visitante al VAR. Pero no podemos negar que el fucho es el negocio más lucrativo del mundo que se ha prestado a muchas transas que sería innecesario enumerar .
Politica y fut, unidos el circo que hace olvidar que estamos cerca de una guerra mundial y que celebremos más una jugada de media tijera, que nos hagan rabiar de cólera las bombas tijeras que cortan y matan a miles de humanos.
No podemos olvidarnos de Donald Trump o de una presunta venganza de un país ofendido en contra del imperio. Lo más seguro es que no suceda nada, pero como que no fue el momento justo para celebrar esta fiesta deportiva.
Fut y política. En México son cosa común los autogoles de Alito y la conservación del balón de los billetes del Partido Verde y del Trabajo en detrimento del pueblo chutando en contra del bien común.
Es curioso que un beisbolista como AMLO haya jonrroneado a la oposición y que hoy, por un canal que se va agrandando el régimen actual, vaya dando paso a los neoliberales.
Por último, gracias a que no hubo reforma para disminuir gastos, el IEEM y el SAT siguen cobrando penaltis sin falta.
Finalmente un homenaje a Memo Ochoa y a Pablo Gómez que siguen jugando con sapiensa a pesar de su longevidad.

