REFRIGERADOR
El no saber
Que el refrigerador está casi vacío
Y ese vacío está con una lata mal abierta
De atún que el gato me dejó,
Con cierta pena,
Con el desdén
Con el que siento que
La cosa se está cayendo
Y digo cayendo porque yo lo aburro,
Hasta
Que llego y ya no paro
De llorar con la sonrisa subiéndose a mis ojos
De esas sonrisas fracasadas
De los que por ya no sentir
Lo sienten todo
Desde ese
Respirar
A ese respirar
Enamorándome cada cinco minutos,
Como dijo la poeta
Cada cinco minutos
Cada cinco minutos
Y es como un reloj borracho,
Como yo
En pleno
Mundo vagabundo
Porque mi corazón ya no da más y así es como mis salvadoras
Hacen su labor
Una diferente a la semana
Limpian lo que queda del departamento
Y hago lo imposible,
Lo épico, lo colosal,
Y es entonces
Cuando les arranco una sonrisa,
Y así,
Sucesivamente,
Hasta la próxima sonrisa, o semana.

