RISUEÑO PANTEÓN
Casi siempre ocurre que la mujer calla y no mira
Y que el hombre habla observando, nada científico
También que la mujer se pone un broche en el escote
Y el hombre desata un botón más en el pecho
Y que la hembra se abanica
Y que el hombre se abandona a brillar de agua en todo su cuerpo
También pasa que el caballero lo quiere hacer todo
Y la dama también
Pero prefiere el recato
Salvo que se apaguen los ruidos y que se haga la oscuridad
Para mayor comodidad
Sucede que la mujer se enrosca y
El hombre ataca
Y empieza el acto por los labios que la mujer tiene en la cara
El resto es la historia de dos cuerpos
Que durante años esperaron este momento
Este momento
Donde se comprenden
Fuera de la enciclopedia
Y fuera de relojes
Y fechas pero por sobre todo
Muy lejos de acordarse quiénes son
Y así,
Esas pieles que jamás caerán en manos de un taxidermista,
viven
Ocurren lluvias y también se secan
Como felpas automáticas que lo absorbe todo,
Y por lo general,
Con una caricia basta
Para que la combustión y el estertor y el colapso se den
Y por qué no,
Esa erupción inevitable, esperable, plausible
Y todas las rimas que acompañen
A los amantes no cesen
Más solitarios que nunca
Más hechos uno que nunca
Más desconectados que nunca
Sin promesas ni planes
Porque los sueños en ese momento
Pueden disolverlo todo,
Y así poco
El reposo
Algunas palabras, que se olvidarán
Porque ya saben
Que recordarán,
Sin dilaciones ni titubeos y menos con dudas, que…
Y así obra el milagro
De repetir el encuentro acto seguido
Como en un guión invisible donde los cuerpos retoman
En busca del tiempo perdido
Y discurre la maratón,
El encierro
El cónclave
Apagando todo lo que tenga vida en esa habitación
Y así,
Día a día o semana a semana, o mes a mes o año a año
Una vez, sus reinos por una vez más,
Hasta algún epitafio feliz,
Donde la palabra siempre,
No puede faltar.

