Sax
El sonido triste y
melancólico del sax
estrujaba el silencio,
cada nota parecía
un largo lamento.
Pasaba de largo
el sonido del viento y
empezaba azotar
las ventanas del puerto.
El corazón latía
apresuradamente,
como las olas del mar
que se mecía impaciente.
Dentro, muy dentro
las notas me hablaban
del tiempo, ese tiempo
de felices momentos
por la calle empedrada
cuando el sax musitaba
las palabras en notas
celebrando el encuentro
de dos almas que ascienden
al espacio sin tiempo.
Aun las notas del
sax han seguido
por siempre
en las alas del
viento.

