+ Se violenta el paro de universitarios. Urge que prive la prudencia y la pronta solución definitiva; La trata de personas, un fenómeno que debería importarnos a todos, y que se comete a la luz de las autoridades
La frase:
La violencia hiere el cuerpo y la mente del que la ejecuta, del que la sufre, de los que lloran, de toda la humanidad. Nos rebajan a todas las personas.
KATHY REICHS
Antropóloga forense y escritora
TRATA DE PERSONAS ANTE LA LUZ OFICIAL
Este 30 de julio se conmemoró el Día Mundial Contra la Trata de Personas. El tema de este año: La Trata de Personas es un delito organizado Poner fin a la explotación, destaca a este delito que a veces pasa desapercibido: la trata para criminalidad forzada.
La campaña reclama que las víctimas de este abuso sean protegidas y no castigadas.
En todo el mundo las personas víctimas de trata –a menudo migrantes, jóvenes y menores– son obligadas a cometer delitos como fraude en línea, tráfico de drogas y robos, y en lugar de ser reconocidas como víctimas, son criminalizadas negándoseles todo tipo de apoyo.
La trata para criminalidad forzada incentiva la corrupción y el delito organizado; los delincuentes obtienen ganancias con el sufrimiento humano en tanto que las víctimas deben enfrentar castigos y estigmatización.
Para desmantelar estas redes, las respuestas deben poner el foco en la identificación de las víctimas y en una justicia centrada en los sobrevivientes. Los gobiernos, la sociedad civil y los actores internacionales deben garantizar sólidos sistemas de derivación, el apoyo de reintegración y la defensa del principio de la no punibilidad.

Los países avanzados en el combate a este flagelo están comprometidos con la tarea de salvar vidas y garantizar que los sobrevivientes sean protegidos, escuchados y apoyados, en lugar de ser silenciados.
¿Cómo? Escuchando a las víctimas, fortaleciendo su protección y haciendo que los tratantes asuman su responsabilidad, Solo así se podrá terminar para siempre con la explotación de personas.
De acuerdo con Amnistía Internacional, tan sólo en el primer semestre de 2024, se identificaron en México 185 casos de trata, en los que 87.4% de las víctimas eran mujeres. Para noviembre de 2024, la cifra incrementó a 359 víctimas, sólo considerando a menores de edad.
Lo anterior resulta alarmante si observamos que la tasa de niños y adolescentes en trata en 2022, fue de 1.11% en comparación con la tasa de 0.25% que se tenía a nivel global ese mismo año. Esto quiere decir que México tiene cuatro veces más víctimas de trata que el promedio del resto del mundo.
Para combatir esta problemática, en 2012 se publicó la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos, en donde se establece la participación de las autoridades para atender y prevenir este tipo de ilícitos, así como las sanciones para los particulares que incurran en los mismos.
La pregunta en este tipo de casos es: ¿cómo se puede observar la trata de personas en un escenario real?
La ley nos da algunos ejemplos tales como la esclavitud, la explotación sexual, la mendicidad, la participación de menores de edad o incapaces en actividades delictivas, el tráfico de órganos, la experimentación ilícita en humanos, así como los trabajos forzados y la explotación laboral.
Probablemente la mayoría de estas conductas nos parezcan fáciles de identificar, sin embargo, los
Respecto a la explotación laboral trabajos forzados y la explotación laboral son conceptos que entran en una zona gris en la que muchos empleadores podrían llegar a caer si no actúan con cautela., la Ley de Trata de Personas señala que ocurre cuando una persona obtiene beneficio injustificable, económico o de otra índole, de manera ilícita, mediante el trabajo ajeno, sometiendo a la persona a prácticas que atenten contra su dignidad, las cuales incluyen que el trabajador realice sus funciones en condiciones peligrosas o insalubres, esto es, en incumplimiento de alguna norma de seguridad e higiene.
Otra práctica considerada como denigrante por la ley es la desproporción entre la cantidad de trabajo realizado y el pago efectuado por ello, así como el pago inferior al salario mínimo. Finalmente, a raíz de la reforma a la Ley de Trata en junio de 2024, se incluyó como práctica denigrante que puede dar lugar al delito de trata de personas el obligar a los trabajadores a laborar por encima de lo establecido por la Ley Federal del Trabajo, es decir, más de 9 horas extras a la semana.
Las sanciones de este delito son relevantes, ya que no solo prevén multas de 5 mil a 70 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA), sino también pena de prisión de 3 a 12 años para quien haya emitido la orden, por ejemplo, el laborar tiempo extra sin el consentimiento del trabajador, por encima de 9 horas extras a la semana y sin efectuar el pago requerido por la Ley Federal del Trabajo.
De igual manera, el delito de trata de personas se puede configurar si el empleador tiene a una o más personas en trabajos forzados, los cuales incluyen estar bajo amenaza de agresión, coerción física o amenaza de ser denunciado ante las autoridades migratorias para someterse a condiciones injustas de trabajo.
Aunque este tipo de actos parecía caer en desuso, las crecientes oleadas migratorias a nuestro país podrían generar que cada vez más extranjeros tengan que aceptar trabajos forzados con tal de que su patrón no active una alerta migratoria. De igual manera, este delito es sancionable con multas de 5 mil a 50 mil UMAs, así como con prisión de 10 a 20 años.
Ante este panorama, se vuelve cada vez más importante que el sector empleador esté alerta de situaciones que podrían encuadrar como trata de personas y evitar que éstas se presenten en sus organizaciones, comenzando por analizar las jornadas de trabajo del personal, los procesos de contratación de extranjeros, así como la sensibilización de los mandos medios en cuanto a cómo ejercer sus facultades de supervisión sin incurrir en amenazas o coacciones. Solo así los índices que México presenta en materia de trata de personas comenzarán a reducirse.
Este fenómeno si bien ocurre en todo el mundo, México es considerado como un paraíso para la trata de personas y quienes la ejercen, pues las acciones legales emprendidas para su prevención y combate son realmente muy pequeñas, casi blandengue, que en la mayoría de los casos puede ser burlada la acción de la justicia.
Se trata, eso sí, de un asunto de voluntad política, pues cuando ésta existe, con ley o sin ley, con reformas o sin ellas, es viable actuar para poner a salvo a las víctimas y atender a quienes ya han sido víctimas de este delito, todo es cuestión de querer hacerlo.
Se violenta el paro de universitarios. Urge que prive la prudencia y la pronta solución definitiva
Lo que comentamos hace unos días que pasaría, pasó. Nos referimos al conflicto universitario que desde hace tres meses envuelve a esa institución. La noche del martes se presentó un grupo que se identificó como Colmena Revolucionaria de la Zona Oriente, y su principal propósito fue recuperar el edificio central de Rectoría, el cual algunos ahora insisten en identificar como Casa del Estudiante.
Lamentablemente no se presentaron de forma pacífica ni mucho menos educada, se trató en realidad de un desalojo estilo los que ejecutan los golpeadores de organizaciones seudo sociales como la Che Guevara y Antorcha Campesina, entre otras, que operan en este conflictivo estado. Lo malo es que en esta ocasión el incidente se registró en la sede de la Universidad y eso sí es preocupante.
Los sujetos que integraron ese movimiento por supuesto que lo hicieron con los rostros cubiertos y amparados en la oscuridad de la noche, reclamando posesión sobre el inmueble histórico de la Universidad, y señalando que están hartos del paro, que a ellos les urge volver a las actividades académicas.

No son los únicos a los que ya los tienen hartos la situación universitaria, sobre todo lo que tiene que ver con la parálisis que se ha causado a la institución, con sus afectaciones derivadas de bloquear la formación de miles de estudiantes, pero no por eso la violencia tiene que ser la fórmula para desatorar el conflicto, por el contrario, en la medida en que se registren este tipo de incidentes mayor será el tiempo que lleve volver a la normalidad a la institución.
Es lamentable que haya quienes insistan en rociar de gasolina a esta institución, hacer crecer el conflicto, porque afortunadamente este episodio se resolvió porque en alguien cupo la prudencia y simplemente se dio la vuelta, y, como se dice, para que exista bronca se necesitan dos, y en este caso mejor se fueron del lugar.
Sobre la posesión del inmueble universitario, finalmente se quedó en manos del mismo grupo que se ha adueñado del mismo desde hace más de tres meses, por lo que los de la zona oriente se fueron un rato después de regreso a su lugar de origen.
Este primer incidente debería encender las alarmas de la autoridad universitaria, pues lo peor que le podría suceder a la institución es que ahora se violente el asunto, lo cual se ha mantenido más o menos al margen del conflicto. Esperemos que prive la prudencia y que pronto el Edificio de Rectoría o Casa del Estudiante regrese a las manos adecuadas: los universitarios.

