¡Son mejores las mujeres?

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Sara Sefchovich a través de la editorial Paidós publica un texto cuyo título es ¿Son mejores las mujeres?, bajo la colección debate feminista, salido a la luz en el año 2011, muestra un rompecabezas de datos y textos que reflejan la complejidad del mundo de la mujer. La presentación escrita está hecha por la estudiosa de temas femeniles: Marta Lamas. Intelectual mexicana a la que admiramos por su entusiasmo en todo lo humano y en particular, por lo que corresponde a lo femenino. Marta es un ser humano que se preocupa por todo lo referente a la existencia que busca felicidad para todos. Al presentar el libro de Sara, intelectual, académica, investigadora del Sistema Nacional y narradora y ensayista destacada. Dice Marta: En este libro hay tres dimensiones. La primera, una exposición provocadora e inteligente del pensamiento feminista de una escritora. La segunda, una crítica sutil pero demoledora a ese feminismo autocomplaciente que piensa que las mujeres tienen una esencia distinta de la de los hombres. La tercera, un acto de solidaridad con debate feminista. 

Libro llamativo que reúne gran cantidad de textos investigados en periódicos, revistas o medios de comunicación que llegan a exponer o expresar perlas del conocimiento sobre el feminismo. Basta con citar el inicio, que fuera publicado en el periódico La Jornada, del 4 de junio de 2011, dicha por el entonces el presidente municipal de Querétaro: Quiero reconocer el trabajo en esta delegación y agradezco a la delegada, que ha demostrado que, aunque sea mujer, ha podido hacer bien las cosas. Reminiscencias o persistencia del machismo que vienen de inicios de la revolución de 1910, donde sólo los hombres hicieron la gesta social, sin que se notara la pasión y el dolor de la mujer en cada día de esa guerra entre hermanos.

El texto es importante para el estudio de la mujer, pues Sara es una investigadora social, por estar en el registro de nuestras investigadoras en el gobierno nacional. Escribe: Construido a partir de extractos que Sara Sefchovich ha seleccionado de sus libros, artículos e intervenciones públicas, este libro está dirigido tanto a personas interesadas en uno de los conflictos más acuciantes de hoy, la desigualdad entre hombres y mujeres, como a un público amplio, interesado en el devenir político de nuestro país. El feminismo, como movimiento social, está constituido por diversas tendencias, mientras que como pensamiento político son ciertas figuras intelectuales las que le otorgan su perfil destacado. En este año 2021 ejemplo relevante es Ángela Merkel, mujer inolvidable para el mundo de la política que ha logrado gobernar a una de las democracias más ejemplares de los últimos 70 años en el planeta. De Alemania es Ángela Merkel, del mismo país que el peor gobernante que haya tenido la historia surgió en 1933. Adolf Hitler quien pidió el apoyo para crear el Reich de los mil años y sólo pudo concluir en el terror, la sangre, los campos de concentración, los bombardeos y matanzas sin parar ante nada, 13 años de terror bajo la egida de su movimiento nazista. La mujer, ejemplo de política para muchísimos pésimos o corruptos gobernantes, que bajo diversos nombres de regímenes han dado al traste con sus países; en el ejemplo de una mujer que sólo de pensar que sin crear una dictadura ha durado más que cualquier hombre que haya querido para su egoísmo y soberbia: Hitler y Donald Trump, claro que le tienen envidia y odio, a la mujer que con mano firme, con sabiduría, sin necesidad de volverse machista, es decir: Yo, grito más fuerte, Yo, soy más cruel y poderosa que el ‘hombre’, Yo, soy más temida y odiada que el macho; sin hacer esto, para dar temor en el acto de liderear un país; sino en su sabiduría de académica, de científica que pone —en estos tiempos de Pandemia— voz de gobernanza en sabios de la salud… en científicos que de muchas maneras, pero con rigor científico, han tomado medidas para que Alemania no esté en los 5 primeros lugares de muertos por culpa del Covid-19. Que es terreno del relajo y las estampitas, del abandono y la politiquería de la que habló Jesús Reyes Heroles en su tiempo. Para nuestra desgracia, entre los peores lugares de fallecimientos está México en este mes de marzo del año 2021. 

Sara cita en su libro: El feminismo tiene algo importante que decirles a los teóricos de la democracia y a los ciudadanos democráticos, en la medida en que le presenta hoy a la democracia su desafío más importante y su crítica más amplia: tanto a la democracia en su forma liberal actual como en cualquier forma futura, sea participativa o autogestiva. / Se supone que, puesto que ya ha pasado un siglo o más de la introducción del sufragio universal y de otras reformas jurídicas, hoy las mujeres ya están en igualdad de condiciones con los hombres en el orden civil y político, razón por la cual el feminismo tiene poco o nada con qué contribuir al ejercicio y a la práctica de la democracia. Publicado por Carol Pateman, en Feminismo y democracia mantiene el lenguaje formal de aquello que parece que ha logrado la mujer en las democracias liberales, mientras que se señala en el escrito que la realidad es otra, ante la diferenciación que se hace de hombres y mujeres y sus relaciones en la vida familiar, social y política. En otro texto, sobre las políticas públicas, se lee en el libro de Sara: El Estado es la “instancia decisoria del ordenamiento socialafirma Norberto Bobbio, es la “estructura de dominación legítima que tiene el monopolio de tomar decisiones para toda la sociedad”, dice Norbert Lechner. El Estado entonces es el que articula la vida social mediante una coordinación política y opera con la administración pública a través de una serie de instituciones que ponen en práctica sus acciones. Todo este lenguaje como vemos parece la punta del iceberg que no deja ver las desigualdades al señalar tareas y acciones que normalmente están dibujados para el hombre y no necesariamente para la mujer. 

Sobre ello, se lee: Lo anterior significa que las buenas acciones y los buenos deseos y las buenas intenciones y la buena voluntad y la buena fe (el buen samaritanismo lo llama Helena Béjar) no bastan para conseguir resultados buenos y justos para la sociedad. Buenos y justos para hombres y mujeres por igual. Los estudios de la humanidad, incluidos los que hacen filósofos del presente y del pasado, parten de la idea de que sus indagaciones hablan del hombre, y del solo hombre, pero no de la mujer. Para encontrar estudios acuciosos y reflejos en el espejo de la mujer es más posible encontrar en el mundo de la literatura, en todos sus géneros antes que en otros que pensamos estudian a mujeres y a hombres por igual. Comenzar a reconocer este estado de cosas, ha de permitir hablar o escribir con lenguaje inclusivo donde si se escribe del ser humano, sea igualitario en la preocupación por hombres y mujeres. No sucede así. 

Decenas de rumbos sigue el tema del feminismo, por lo que acercarse al mismo, es caminar por sendas que siendo muchas veces cotidianos, nos olvidamos de atender con cuidado la importancia de la mujer en la sociedad del siglo XXI. Por ejemplo, crítica con el tema Sara Sefchovich escribe: Las feministas quieren creer que todas las que son es porque son de izquierda o liberales o progresistas. No aceptan que hay feminismo de derecha, conservadoras. Eso sucede porque no todo mundo entiende de la misma manera el concepto feminismo. Para algunas significa poder votar o ganar dinero o poder opinar o andar sola y nada más. Pero para otras necesariamente tiene que ver con algo más amplio, el compromiso con causas sociales, entre las cuales está el respeto a los derechos humanos, específicamente los derechos reproductivos. Es decir, el derecho al aborto. Texto presentado en la agenda Mujeres mexicanas del siglo XX. El libro de Sara es un material invaluable para recorrer los vericuetos de un asunto que importa por igual a hombres y mujeres.