~Sonetos melódicos encadenados~
-La pasión de las palabras-
Él:
En la cuna del verso, ríe el beso
si mecido el poema con tu rima
al tañer de mi fe, credo que ultima
mi pasión por tus letras, embeleso.
Ha de ver, el delirio, que inconfeso
se declara del beso, por ser cima
que en la cuna del verbo se redima
ante el verso que salve, pero preso.
Del encanto, hechizo de hermosura
que me alumbra, fascina y enloquece
con la risa que mece mi locura
al sentir esa rima que florece
cual sublime pasión de calentura,
la que cura mi sed cuando aparece.
Ella:
La que cura mi sed cuando aparece,
es tu estrofa impregnada de jazmines
y agradezco a mi Dios en los maitines
que al leerla mi alma se enternece.
Con el verbo que siente y se enaltece
al hacerme poema en tus jardines,
con la música fiel de tus violines
que al oírlos mi pecho se estremece.
Por tus versos que llevan en sus notas
el sentir más hermoso del amor
donde estoy en sus vuelos de gaviotas
consentida y sintiéndome un primor.
Con tus letras todita me alborotas
porque son, agua fresca, lo mejor.
~•~
–Flores en la oscuridad–
El:
Al llegar de mis noches, te apareces
y te acunas callada en mis anhelos
despertando mis ansias, me enloqueces
al compás que lo hacen mis desvelos.
Ya se van las oscuras sombras, cese
del silencio que muere, tras los velos
de la noche; ya llega la luz, crece
la alborada en los rizos de tu pelo.
Del rescoldo, ya salen las estrellas
en el cielo, las nubes del sollozo
se me alejan, atrás quedan sus huellas.
Son los besos que llenan, de alborozo,
el cantar de un amor que al final sella
un oscuro destino con el gozo.
Ella:
Un oscuro destino, con el gozo
se ha cambiado sembrando flores blancas,
lo que aflige se fue por las barrancas
y quedó en lo profundo de ese pozo
que cerrado se vuelve un calabozo
con barrotes de acero con sus trancas
y la fe y la esperanza son palancas
que deshacen conjuros de destrozo.
Él y ella, se fueron de la mano
a los valles de fresa y de turrón
en el cielo que sienten tan cercano
porque todo es poema y es canción,
y las notas que pone un viejo piano
dejan ver lo que guarda el corazón.
Y habló la razón…
Ya se escucha una nota virginal
de un amor que jamás tendrá un final.
~•~
