Teatro en mi casa

Views: 818

Hace más de veinte años ver a Edgar Guillén en su propia casa, en medio de su sala comedor, sin alterar los muebles de su intimidad, abriéndonos él mismo la puerta, ataviado como el personaje que le toca representar en esa función, ya se ha convertido, para personas del medio teatral y ajenos, en una suerte de tradición, de acto inolvidable, en destino obligado para conocer más al Perú, y es que, tener al primer actor nacional como anfitrión, y estar con su puesta en escena, prácticamente compartiendo la magia teatral en un espacio reducido por la mínima proximidad, y estar en contacto con el aliento de su virtuosismo tan cerca, con este ser de 82 años y con más de 60 en las tablas, y con el aval de Shakespeare, o Goethe, o Kazuo Ono, que sentados, codo a codo, como visitantes, lejos de ser un privilegio,  debe ser, esta aventura, única en la historia del mundo del arte.

*Perdonen este micro texto, pero va en concordancia con el contenido