ÚLTIMO DIVÁN
Te saludo con todos los ojos
Desde todos los días
Tocando toda tu historia, es decir
Tu cuerpo como si no hubiera recibido agua nunca
Ni dulce ni salada ni esa que flota
Te recuerdo con todas las pruebas de los matasellos
Y con algún zapato sin pareja
Te recuerdo con el repertorio de sonrisas listo
Y sin dejar día sin llamar
Te huelo de lejos como un animal sin metáforas
Desesperado por evitar
Las mismas huellas que deja cuando corre
Y cuando duerme en alguna cama donde agarre la noche
Me preparo
Para algo que no sabría ofrecerte
Quizá, es lo más probable
Con el silencio más entreguista
Con el silencio sin palabras tibias
Con el silencio
Sin pausas
Con un parpadeo también
Para respirar al verte
Con la absoluta sabiduría de lo microscópico
Para meterme en ti
Porque ese es el lugar y no otro
Y quedarme ahí
Quedarme allí
Abrigado y con abanico de emergencia
Por si al fuego se le ocurre respirar
O al olor ponerse triste en su máximo protagonismo
Con el silencio en el elenco
Callado, estropeado, pero aún vestido
Para que vengas a soñar,
Como único regalo
O como último cómo.

