Un libro de la poeta

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Así surgió el libro que presentamos en este foro magnífico de La Feria Internacional del Libro del Estado de México. El huésped, es una antología preparada por ella, misma que surgió después de haber recibido en la Hacienda San Mónica el premio de cien mil pesos, de manos de la que fue presidenta municipal de Tlalnepantla —Denis Ugalde—. En ese espacio tan digno y con la ceremonia tan bella frente a los habitantes de ese lugar, la maestra recibió el cariño y la admiración de los presentes.

 

Ahora pienso que reunir a José Emilio Pacheco con Dolores Castro fue un momento magnífico de las letras mexicanas. El libro que aquí se presenta, es un homenaje a quien expresa no sólo la versificación de quien es la mayor poeta de este tiempo en el país, sino que también, lo es el esfuerzo de la mujer que con sus versos, ha dado voz a la poesía mexicana en Hispanoamérica en las últimas décadas.

 

No olvido su trabajo como tallerista realizado por décadas en distintas entidades del país, en el estado de México su magisterio se ha dado en particular en Metepec, en la escuela que dirige la poeta Flor Cecilia Reyes, donde la maestra Lolita tanto se enorgullece de su labor magisterial; con dicha tarea ha expresado su vocación de enseñante, ha dado para el beneficio de nuestras letras, una gran cantidad de escritores de poesía que han aprendido a tomar en serio dicha vocación y profesión de vida.

 

Sería largo citar la lista de quienes le amamos con tanto amor que desborda nuestros corazones muchas veces. Al grado que escritores de reconocida fama, Como Bernardo Ruiz, Lucía Rivadeneira, Perla Schwarts, Leticia Luna, Carmen Nozal o Roxana Elvridge-Thomas, pues escuchan el nombre de la Maestra, e inmediatamente expresan su reconocimiento y su profundo amor por Lolita Castro.

 

Así que este libro, que con acierto decidió en el año de su premiación, Ismael Ordóñez, entonces Secretario Técnico del Consejo Editorial del Gobierno del Estado Mexiquense, que el Gobierno estatal publicara el libro de nuestra poeta ganadora, así como el libro del ganador en poesía inédita, cuyo título fue ganado por un poeta chiapaneco. Dos bellos libros para nuestro patrimonio en las letras nacionales.

 

El Consejo Editorial cumplió, y es por ello, que en noviembre de 2018 el libro salió a la luz pública, con ese cuidado que los editores de reconocida fama nacional e internacional, han dado a lectores y a las artes del diseño; orgullo mexiquense de todos son los libros que ha publicado desde el 2010 cuando se fundó.

 

El huésped, texto preparado por la Maestra Lolita, que se presenta este día en la ciudad de Toluca dentro de la FILEM, es una selección de la autora preparado con gran afecto para nosotros.

 

Por lo cual a nuestra entidad recibe el privilegio al ser la poeta, quien nos entrega en sus versos el corazón de la escritora, es decir la esencia y el cariño por quienes le han otorgado el Premio que ya he eludido, y nos hace ciudadanos en este país de un cariño especial de quien representa no sólo a la Poeta, sino a la Poesía con raíces de un México rico en la palabra, por voces como nuestro Nobel Octavio Paz, o Carlos Pellicer, Xavier Villaurrutia, Rosario Castellanos y Jaime Sabines, a ellos pertenece la profundidad de una voz que contiene lo mejor del alma mexicana.

 

Recuerdo que desde que charlamos qué tipo de libro quería hacer, y con la humildad siempre reconocida, planteó el deseo de poner en sus páginas varios de sus poemarios que más le definen según la autora. En este poemario Gustavo Peñaloza Castro, quien escribe palabras de presentación, cuyo título es: Celebrando noventa años, elabora el largo camino, profundo en el sentido de búsqueda que hace el crítico de literatura ante el poemario, con el solo fin de encontrar el significado y el esfuerzo de interpretación de sí mismo que todo verdadero poeta, hace al escribir el texto poético.

 

Vale la pena leerlo con atención pues bien dice Jorge Luis Borges en su libro Arte Poética: “Que él con todos sus estudios sobre este fenómeno de la creación humana, sólo ha aprendido a tener preguntas antes que respuestas.” Digo al revisar su paso por nuestras tierras que ella es mexiquense, porque su paso ha dejado huella con sus acciones y cariño a nuestra tierra; es tan mexiquense como lo es al ser originaria de Aguascalientes o Zacatecas; de la Ciudad de México, donde ha residido y, ha dejado en su extensa y rica vida en favor de la palabra sus mejores años, entregando sabiduría, poesía y su corazón a todos quienes habitamos el país.

 

Ha pasado por todas las entidades de nuestra patria, y siempre ha dejado honda huella de humanismo. De sencillez pidiendo que seamos felices sobre todo. Sea que escribamos o no poesía. Nunca ha separado la función del ciudadano de la voz poética y por eso igual que Jaime Sabines define el alma de México con gran pureza, con sabiduría que la hace nuestra.

 

El poemario es un lujo que hoy recibimos de nuestra poeta y la lectura de sus versos es un momento de abandono en los brazos de lo mejor que un alma da a sus compañeros de vida, sin importar edad o lejanía temporal o territorial. Es un libro para el corazón de todos nosotros.