+Un recuerdo sobre el periodista Rafael Vilchis y un recorrido por la Toluca donde él, ejerció su trabajo y la evolución de la capital
La frase:
En la vida periodística uno observa hechos y conductas de los personajes públicos. Lo que impacta se queda grabado en el archivo mental.
RAFAEL VILCHIS GIL DE ARÉVALO
FALLECIÓ RAFAEL VILCHIS GIL DE ARÉVALO
Casi en secreto, porque así lo determinó ante su familia, murió el periodista Rafael Vilchis Gil de Arévalo, quien por más de 50 años trabajó en el periódico El Solde Toluca y que en los últimos años escribió en su portal denominado Noticias de Toluca. Comenzó desde las infanterías en dicho periódico en 1957.
Hay que hacer notar que El Sol de Toluca nació con el nombre Diario de Toluca, el 23 de mayo de 1947 y que su primera cabeza en portada fue: Descarriló el tren de Acámbaro. El director fundador fue Manuel López Pérez quien duró muy poco tiempo, fue sustituido por don Carlos Garduño Torres, quien tuvo como colaboradores a las siguientes personas: Rodolfo García Gutiérrez, Francisco Martínez, Ángel Albíter Barrueta, Edmundo Flores Cuevas, quien sería el que enseñó todos los secretos del oficio a Rafael Vilchis. El columnista era Enrique Carbajal Robles.
En Belisario Domínguez, que era una calle cerrada por el Portal donde actualmente se ubica la Concha Acústica se dieron las primeras instalaciones, ahí mismo estaba el Casino Militar y una oficina del PRI de ese entonces.
Ingresaron al equipo don Alfonso Solleiro Landa antes de fundar su periódico El Mundo, el profesor Rafael Ariceaga Sánchez, don Ramón Pérez a quien nombraban Mesié Pérez y escribía una columna que firmaba con el seudónimo de RAPE.
El periódico pasó a manos del coronel José García Valseca, quien a través del nuevo director, Abel Moreno Terrazas, construyó un edificio, lo cual por cierto fue aprovechado por el nuevo director para construir su casa en la esquina de Juan Álvarez y avenida Benito Juárez, misma que quedó en obra negra, porque le cayeron en la movida y le costó el trabajo; años después la vendió a don Joaquín Iracheta Pérez, quien fue gerente de los cines Justo Sierra hoy Sala FelipeVillanueva y Florida, donde ahora está Coppel en avenida Juárez. Por cierto, esa casa ya no existe, ahora está una tienda de telas y un banco BBVA.
Si regresamos a Belisario Domínguez, ahí había también un sitio de taxis con el nombre de la propia calle y del prócer. Más adelante estaba la Cámara de Diputados, de la cual queda solamente la Capilla Exenta. Estaban los Funerales Zúñiga y la casa de los abuelos del licenciado Emilio Chuayffet Chemor, que después fue adquirida por el Ayuntamiento para ampliar el Palacio Municipal de Toluca.
DE DIARIO A SOL DE TOLUCA
El coronel García Valseca ordenó que al periódico le cambiaran el nombre a El Sol de Toluca y el segundo director como tal fue don Luis García Ramos, quien también era maestro de Literatura en la preparatoria número Uno Adolfo López Mateos. Escribió una columna en primera plana que se llamó Zoon Politikónfirmada por Don Luis sin apellido.
En esta época ingresó Rafael Vilchis a El Sol de Toluca, pero lo hizo desde abajo, en intendencia. Esas instalaciones debido a la plaza que se hizo fueron derrumbadas y El Sol se cambió a lo que era el Kilómetro 63.8 de la Carretera Toluca-México, en donde por muchos años estuvieron las instalaciones de la distribuidora de camiones International, junto a la sede de la Policía de Caminos. Hoy en esas instalaciones se construyó El Mausoleo Toluca.
Antes de ingresar al periódico, el joven Rafael manejó una miscelánea denominada La Suriana muy bien surtida, ubicada en la esquina de Ignacio Allende y hoy avenida Morelos, en ese entonces se llamaba Francisco Xavier Mina, donde después hubo una tienda de ropa para niñas y ahora está una casa de cambio. Un edificio, porque tenía departamentos arriba, propiedad del magnate camionero don Rubén Nava, quien fue socio, lo mismo de varias líneas camioneras que de la Terminal Toluca.
En ese edificio vivía también la familia Alonso, cuyo papá don César tenía dos hijos Irma y César, a quien le decíamos Chícharo y quien durante muchos años fue corrector de estilo en el periódico. Irma sería después la esposa de Rafael.
En el primer piso vivía una modista muy famosa Lucía Pedraza, tía de Bertha Ávila Pedraza quien fue dueña de uno de los primeros cafés cantantes que hubo en Toluca, el Zodiac arriba del restaurante Impala en Portal Madero, y de María Ávila Pedraza, quien fue presidenta municipal de Amanalco de Becerra, así como del que fue portero del América y de Cruz Azul Óscar Ávila.
Atrás de la tienda, pero con acceso por Morelos y por Allende, estuvo una oficina del Ministerio Público Federal.
La razón por la que el joven Rafael tenía bien surtida su miscelánea, es porque la competencia era dura, en contra esquina estaba la miscelánea La Miniatura del señor Baltazar Chiquillo y en casi la esquina norte estaba la distribuidora de muebles de oficina DM Nacional y junto por el lado de Morelos antes Mina la miscelánea El Faro, propiedad de doña Eva Zarco de Reyes quien en los años 70 fue la primera mujer taxista que hubo en Toluca, a raíz de la muerte de su esposoMario.
Fue don David Alvarado Guerrero quien sustituyó a don Luis García Ramos como director de El Sol de Toluca y le dio una característica especial al periódico hasta lograr ser el número uno en las preferencias del público, aunque tuvo la competencia en el sector vespertino de El Noticiero, fundado por Carlos Garduño Torres, cuyo atractivo era tener la noticia fresca que había ocurrido en la mañana, pues empezaba a circular a las 16:30 horas. Pero como se imprimía en offset contenía las fotos del día, era un gran atractivo.

La característica que le dio Alvarado, fue la de ser un periodico crítico, basado en la independencia que le daba el gran cúmulo de anuncios comerciales que no requerían del apoyo gubernamental. Rafael Vilchis era el jefe de Redacción y formábamos ese equipo, entre los años 1974 y 1984 Serapio Ramos Jiménez, Salomón Mondragón Pulido, Horacio Garza Morales, Eleazar Flores Arriaga, Moisés González de la Luz, Guillermo Garduño Ramírez, Víctor Vázquez Pérez, Gerardo Durán, Víctor Sánchez Munguía, Raúl Rojas Flores y el fotógrafo Fernando Chávez.
Había gran compañerismo, pero un gran defecto. Resulta que don David vivía en el hotel Rex, en el centro de la ciudad y ahí bajaba a desayunar al café Piccolinopropiedad del señor Raúl Naveda dueño también del restaurante Napoleón, el primero de lujo en Toluca y de la relojería Artículos Importados, ambos establecimientos en Portal Madero, a la una de la tarde.
Llegaba a las cuatro o cinco de la tarde a la redacción, revisaba las notas que había antes de salir a la ciudad de México a las 19:30 horas y regresaba a la una de la madrugada.
Durante todo ese tiempo, como no había nota principal, quedábamos todos acuartelados hasta que a la una de la mañana decía el director Alvarado que ya había nota principal o de plano él la hacía, como también escribía sus columnas Preguntas Bobas la que firmaba con el anagrama de Dagro o la columna Latigazos que firmaba con su nombre.
Rafael hacía su columna Pluma Loca primero con el seudónimo de Fofoy, mismo que le cambió el licenciado Mario Vázquez Raña por Frater A. Morales y el título fue La Parroquia, que en realidad fue idea, dicho seudónimo, del ex rector Marco Antonio Morales. Hizo otra llamada Los Asoleados.
Se alcanzaron ventas nunca igualadas.
Ese estilo crítico no le gustó al nuevo propietario Mario Vázquez Raña y hubo conflicto, que terminó con el despido de don David Alvarado. Hubo diversos directores como Manuel Ibarra Herrera, quien había estado en la Dirección Federal de Seguridad y era cuñado de Victoria Adato de Ibarra, procuradora del entonces Distrito Federal hubo por ahí un informe de periodistas disidentes y también de las vacaciones forzadas que se le dieron a Rafael Vilchis.
Luego llegó César Silva Rojas, quien había sido reportero del periódico La Prensa, en la fuente de la Presidencia de la República, le siguió Vicente Morales y otros, hasta que por intervención del ex gobernador Ignacio Pichardo Pagaza, muy amigo de Rafael, nombraron al periodista como director de El Sol de Toluca.
Cosa curiosa, también el licenciado Pichardo ayudó a don David Alvarado cuando fue subsecretario de Hacienda, lo asignó en el área de comunicación.
Rafael Vilchis fue director de El Sol de Toluca durante 20 años. Por ahí del año 2011, cuando el que escribe, era director del periodico El Diario de Toluca y tenía un noticiario matutino en XECH, me habló a las 7:00 de la mañana para decirme lo siguiente:
Joven Garduño (así me dijo siempre) qué posibilidades hay de que pueda tirar mi periódico con sus máquinas, ya que nuestra máquina impresora se dañó. Llevo mi papel y mis tintas.
De inmediato le dije que sí. Al colgar con él, le hablé al dueño del periódico, don Anuar Maccise Dib, sobre si se podría imprimir El Sol, me respondió:
Sí, encárgale a alguien el noticiario y vete a los talleres, estás al pendiente de todo. Hiciste muy bien en decir que sí.
A las 10:00 de la mañana se terminó de imprimir y no falló la circulación de El Sol de Toluca.
Al día siguiente en la primera plana de El Sol, un recuadro decía: Gracias a Anuar Maccise y a Guillermo Garduño, gracias a ellos pudo ver la luz El Sol de Toluca.
Antes de trabajar juntos, conocí a Rafael por su hermano Cruz, quien era cajista (formador de planas con tipo movible) en el periódico El Noticiero. A Rafael le gustaba hacer cuadros y objetos en la técnica de repujado y montó varias exposiciones. Hay una calle con su nombre en San Pablo Autopan y otra en San Francisco Tetela en Tenango del Valle.
Falleció el pasado martes 17 de enero, a su petición tuvo un sepelio entre familia y solicitó que su muerte se diera a conocer ocho días después.
Descanse en paz.
