40 años de la Hermandad Toluca-Urawa

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rodrigo.pynv@hotmail.com; Facebook: Rodrigo Sánchez;

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Si entran a la biblioteca del Profesor Mosquito observarán sus numerosos libros, los antiguos y los no tanto, y podrán aspirar el polvo y los ácaros que reflejan el paso del tiempo. También podrán admirar las artesanías que adquirió en vida, así como objetos decorativos, juguetitos y tiliches varios. Todo ello podría sonar interesante, pero la verdad es que tiene aspecto de bodega abandonada.

 

La cosa se pone más extraña cuando descubres artesanías y souvenirs cuyo origen evidente es el otro extremo del mundo, entre ellos:

 

  • Un plato de cerámica con ideogramas chinos inentendibles y que tiene impresa una fotografía decolorada, que muestra al Mosquito con chamarra, sus característicos lentes y boina española, frente al mar en Hong Kong.

 

  • Una foto del mismo Mosquito con cara de complacencia, junto a una atractiva edecan hawaiana de lindos ojos, vestida con el tradicional kahiko: falda, collares, pulseras en muñecas y tobillos, guirnaldas en la cabeza.

 

  • Y la joya de la corona: una caja de vidrio que contiene una bella muñeca vestida con traje rojo y su inscripción con caracteres japoneses.

 

¿De dónde salió todo eso que contrasta con los tiliches mexicanos? En 1981 mi padre se ausentó de casa varias semanas para hacer un viaje por el Extremo Oriente, en el que visitó algunos de los países mencionados además de Singapur, Tailandia y alguno otro que se me escapa. ¿Con qué objeto hizo el viaje? Luego supe que fue en el marco de la Hermandad de las ciudades de Toluca y Urawa.

 

Dos años antes, en 1979, la Secretaría de Relaciones Exteriores del gobierno mexicano, cuyo titular era el Embajador Jorge Castañeda y Álvarez de la Rosa, envió al Ayuntamiento de Toluca una petición del licenciado Francisco Xavier Olea Muñoz, entonces Embajador de México en Japón, para que la capital del Estado de México se hermanara con la ciudad de Urawa, antigua capital de la prefectura de Saitama. ¿Cuál fue el motivo que originó esta iniciativa?

 

En uno de aquellos múltiples gestos de buena voluntad que caracterizaron a los japoneses después de la Segunda Guerra Mundial, las autoridades de Urawa buscaron una ciudad con la cual hermanarse y consideraron que Toluca contaba con características similares a la suya, entre ellas su ubicación: Urawa se encuentra a 24 kilómetros de Tokio y Toluca se ubica a 64 kilómetros de la ciudad de México; su desarrollo en materia de agricultura, desarrollo urbano, comercio y servicios; y algo sumamente relevante: mientras que en Urawa tienen la hermosa vista del monte Fuji, en Toluca tenemos la imponente vista de nuestro Nevado.

 

Dadas estas razones y para responder favorablemente a la petición, el Cabildo de Toluca aceptó el hermanamiento. Vinieron algunos visitantes encabezados por Noboyuki Azuma, Matzuo Suzuki y Katsuaki Konoshu para precisar el convenio. Finalmente, el 2 de octubre de 1979, el alcalde de Toluca, José Antonio Muñoz Samayoa, viajó a Japón para firmar el convenio con el alcalde de Urawa, Kenkichi Nakagawa. El convenio también fue signado simbólicamente por los gobernadores de Saitama, Yawara Hata, y del Estado de México, Jorge Jiménez Cantú.

 

De esta forma, hace 40 años fue sellada esta hermandad entre ciudades basada en vínculos de cordial amistad… con el ferviente deseo de estrechar aún más el mutuo entendimiento y las fraternas relaciones… a través de intercambios recíprocos de carácter cultural, económico, deportivo, social y personal de sus habitantes y deseando contribuir con este acto a fomentar las relaciones amistosas que existen entre los Estados Unidos Mexicanos y Japón.

 

Cabe recordar que uno de los primeros frutos de esta hermandad son una linterna de la amistad y su placa que se encuentran dentro del Cosmovitral inaugurado el 5 de julio de 1980, así como el poner a una calle de la ciudad el nombre de Urawa (aquella calle a un costado del Centro de Servicios Administrativos del gobierno estatal y de la bibloteca Leona Vicario, en la colonia Izcalli).

 

A la fecha la hermandad Toluca-Urawa (ahora es con Saitama pues en algún momento Urawa cambió su nombre) ha rendido frutos importantes y diversos, sobre todo gracias a los intercambios de personas entre estas ciudades. Y aunque no es muy conocida, la hermandad sigue en pie y ha cumplido ya cuatro décadas.

 

No tengo más espacio para hablar de lo rico que ha sido todo este tiempo en cuanto a intercambios humanos, culturales y materiales. Esa es otra historia que ojalá la cuenten en algún libro quienes mantienen viva la hermandad, entre ellos, el principal, el licenciado Víctor Muhlia Melo, junto a personajes como Isidro Muñoz Rivera y el grandote conocido de todos, Rodolfo Vértiz.

 

El viaje del Mosquito debió ser la segunda misión toluqueña que viajó al País del Sol Naciente, luego de que la primera había viajado en 1980. Me faltó mencionar cosas personales como el que mi padre me trajo de Japón un reloj que luego perdí en el trajín escolar. También me trajo un traje típico japonés, pantalón y chaqueta de color rojo. Sin vergüenza lo usaba por las calles de Toluca, a pleno rayo de sol. Tengo fotos que dan cuenta de ello. Creo que mejor destruiré la evidencia…