SE BUSCA
Se basa a veces en la pereza, cuando se trata de los hombres y otras veces en la costumbre cuando se trata de las mujeres.
Suele ser el esfuerzo genuino de un alma noble para lograr igualarse a otra alma más grande que ella.
Es común que se ponga a prueba normalmente cuando la batalla se pone dura y cuando las armas se agotan a simple vista.
No conoce los colores grises ni sabe de medias tintas, siempre tiene la claridad del negro o el blanco, y siempre será no negociable.
Si por decisión propia, en algún momento se ausenta, siempre terminará siendo merecedora de un castigo.
La fórmula casi infalible para evitar su ausencia es el amor presente, latente, que no se va, que se alimenta y permanece con el paso de los años.
Se podría decir que es como una perla entre los granos de arena, donde sólo quien entiende su significado la puede ver.
No sabe de atajos, no sabe de caminos nuevos, o caminos por explorar, el sendero que tiene trazado siempre será recto.
Tenerla es cuestión de madurez mental, porque los hombres jóvenes la quieren tener y no la consiguien, y, los hombres viejos quieren deshacerse de ella, pero no pueden.
La confianza rápida, la larga e inquebrantable memoria y el entendimiento cabal hacen una verdadera amistad, y la amistad sin ella, simplemente no existe.
Es normalmente un rasgo característico que se da de forma gratuita y siempre desinteresadamente.
La ausencia de ella en algunos casos y el perdón, no siempre van de la mano. Suelen en muchos casos, darse la espalda y no mirarse nunca mas.
La confianza siempre será una prueba de valentía, pero sostenerla a ella, siempre será una señal de fuerza. Es un acto heroico que se debe resaltar.
Cuando ella es comprada, termina siendo muy sospechosa, y casi siempre, es de corta duración.
Es la confianza erigida en norma, siempre será un regalo, nunca un requisito, porque si es un requisito, sería impuesta y es ahí donde pierde su total valor.
Siempre ha sido y será una de las cualidades humanas mas respetables, virtuosas y lamentablemente escasas.
Es una de las cosas más sagradas en las relaciones entre las personas, que no permite la más mínima ni leve ironía.
No depende de las circunstancias, no es un producto de ellas, es un valor, es la permanencia de los principios.
Es la hermana de la justicia, es algo de lo que todo el mundo habla, pero casi nadie practica, es una posición espiritual que está al alcance de muy pocos.
Es una fortaleza, quien la ejerce, siempre estará blindado, siempre la decide el que la entrega, no el que la recibe.
De todas las virtudes, es la menos constante, porque la fortaleza se prueba en la desgracia y ella se prueba en la tempestad.
Para un erudito el verdadero y preciado tesoro no es el oro, sino los valores, como ella, valores de los que cada vez más carece la humanidad.
Y cierro con Edgar Allan Poe, quien dice: Hay algo en el generoso y abnegado amor de un animal que llega directamente al corazón de aquel que con frecuencia ha probado la falsa amistad y la frágil fidelidad del hombre.

