CONDUCTAS EXITOSAS
Llamo conductas exitosas, a las conductas que se basan tanto en valores, como en experiencias que proyectan un estado de ánimo de alegría, de satisfacción. En una palabra, que producen o tienen como efecto, una vida plena. Esto es, una calidad de vida superior. Tales conductas son las siguientes:
Compasión,
Resiliencia,
Mindfulness,
Propensión a soltar,
Interés en la verdad,
No estar a la defensiva,
Capacidad de tolerar la disonancia cognitiva (por ejemplo tener pensamientos creencias o actitudes inconsistentes)
Tolerancia para la incomodidad emocional, Gratitud,
Bajo nivel de ansiedad,
Autenticidad,
Humildad.
Debo señalar que estas, no precisamente son, todas las que se pueden llamar virtudes. Les llamo virtudes por ser proyección de
valores axiológicos. Sin embargo, algunas efectivamente son virtudes, como puede ser la compasión, la gratitud y la humildad. Hago este señalamiento porque para tener una vida plena, en el sentido de no tener problemas en sociedad, deben practicarse otras virtudes o tradicionalmente llamadas virtudes, porque descansan en principios no solamente lógicos sino en valores axiológicos -como dije anteriormente- algunas de estas conductas las conocemos, sin embargo, vale la pena aclarar el significado de otras a las cuales no estamos acostumbrados, tales como las siguientes
Resiliencia, se refiere a la capacidad de una persona para resistir absorber o recuperarse de situaciones adversas traumáticas o estresantes. También significa tener la capacidad de adaptarse y crecer a partir de estas experiencias.
La mindfulness o atención plena, se refiere a la práctica de estar presente y consciente.
En el momento actual, sin juzgar ni distraerse. Implica presta atención a tus pensamientos, sentimientos, sensaciones físicas y entorno con una actitud de curiosidad y apertura la práctica del mindfulness implica, atención a enfocarte en el momento presente tener la intención de estar presente y consciente. Observar sin juzgar, ni evaluar, acercarte a las experiencias con interés y apertura.
Propensión a soltar, se refiere a la tendencia o inclinación a dejar ir. Abandonar o soltar algo ya sea físico o emocional. Puede manifestarse de varias maneras, soltar objetos o posesiones. Tendencias a desprenderse de objetos materiales como regalar
donar o tirar cosas. Soltar emociones. Es decir, la capacidad para liberar o dejar ir emociones negativas como el enojo, la tristeza o el miedo. Soltar relaciones tendencia a terminar relaciones tóxicas o hábitos perjudiciales o no saludables.
Soltar creencias es la capacidad para cuestionar y dejar ir creencias que limitan el crecimiento personal. La propensión a soltar puede ser beneficiosa cuando ayuda a liberar peso emocional o físico permite crecer y cambiar facilita la adaptación a nuevas situaciones. Mejora la salud mental y emocional.
Debemos tener cuidado en que pudiera ser perjudicial el soltar, cuando hay un abandono o evasión de responsabilidades, dificultad para comprometerse o mantener relaciones. Tendencia a indecisión o falta de firmeza. Aquí entra de nuevo la opinión aristotélica en el sentido del justo término medio. Es decir, se debe encontrar un equilibrio saludable entre soltar lo que ya no sirve y aferrarse a lo que es valioso e importante.
Capacidad de tolerar la disonancia cognitiva, se refiere a la habilidad de una persona para soportar y manejar la sensación de incomodidad o malestar que surge cuando se enfrenta a información o ideas que contradicen sus creencias valores o pensamientos previos. La disonancia cognitiva, es un estado de tensión o conflicto interno que ocurre cuando una persona experimenta una discrepancia entre sus creencias y la realidad. Esta disonancia puede ser incómoda y motivar a la persona a reducirla, ya sea cambiando sus creencias, ignorando la información contradictoria o racionalizando la discrepancia. Tolerar la disonancia cognitiva implica ser capaz de manejar la
incomodidad o malestar asociado. Considerar y evaluar la información contradictoria de manera objetiva. Estar dispuesto a revisar y ajustar las creencias o pensamientos previos, mantener la apertura mental y la flexibilidad cognitiva. Desarrollar la capacidad de tolerar la disonancia cognitiva puede llevar a mejorar la toma de decisiones, fomentar el pensamiento crítico y la reflexión, incrementar la empatía y la comprensión hacia perspectivas diferentes, reducir la polarización y el dogmatismo, promover el crecimiento personal y la autoconciencia. Espero haber contribuido en algo a la reflexión. Gracias por dar lectura a estas líneas.

