+En la mayoría de los ayuntamientos hay grandes proyectos, pero muy poco dinero para realizarlos; han perdido peso las organizaciones empresariales

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La frase:

¿Por qué no hubo dinero en Ecatepec para pagar a los trabajadores sindicalizados?

ES PREGUNTA

EL DRAMA DE LA MAYORÍA DE LOS AYUNTAMIENTOS

La primera quincena del año es económicamente complicada para todas y todos. Los gastos decembrinos dejan a la mayoría de las personas en una difícil situación, que, con suerte, se irá resolviendo por ahí del 15 de enero, para quienes tienen ingresos fijos, y un poco más tarde para quienes dependen de, por ejemplo, las ventas.

El panorama no es diferente para los gobiernos estatales y municipales, más cuando se trata de administraciones entrantes, como es el caso del Estado de México, que, en la mayoría vienen llegando con grandes planes, muchos sueños, pero pocos centavos en las tesorerías municipales.

La situación económica en la mayoría de los municipios mexiquenses es apremiante, salvo dos o tres casos específicos donde triunfó la reelecciónel resto comienza prácticamente de cero la complicada tarea de cumplir todo lo que se prometió en campaña y que ahora se dan cuenta que parece imposible con unos cuantos pesos en la Tesorería.

Cumplir con el pago de la primera quincena del trienio resulta prácticamente una misión imposible para la mayoría de los alcaldes que tomaron posesión del cargo el primer minuto de este naciente 2025. Los que más les preocupan son los empleados sindicalizados, pues a ellos no se les puede retrasar ni un día el pago al cual tienen derecho, y luego vendrán los trabajadores de confianza, quienes seguramente tendrán que esperar por lo menos unas tres quincenas antes de que se les dé de alta en la nómina y cumplan con el trámite correspondiente.

Las finanzas de los municipios han sido severamente lastimadas, unas más que otras, porque además de que casi todos los municipios mexiquenses son pésimos para el cobro de los impuestos, todavía están arrastrando adeudos muy altos ante instancias como la Comisión Federal de Electricidad y la misma Comisión del Agua del Estado de México y Comisión Nacional del Agua a las que les deben no solo de un trienio, sino que registran retrasos históricos (que de históricos no tienen nada, simplemente son morosos) que han acumulado en la última década.

Luego vienen verdaderos dramas financieros de los ayuntamientos, como el pago de laudos, que son larguísimos procesos de justicia laboral con la que algunas personas tienen la fortuna de recuperar lo que les quedaron a deber por despidos injustificados o por liquidaciones no realizadas al término de su vida laboral en el sector público.

Pero también hay casos de liquidaciones fantasma, que son las que algunos listos cobran en los municipios porque son familiares o amigos de algún funcionario, comenzando por los presidentes municipales, que estuvieron anotados como trabajadores, aunque nunca en su vida se hayan presentado a laborar, y solo estuvieron recibiendo un pago a través de transferencias, pero, como al término de la administración resultaron en nómina, ahora hay que liquidarlos.

Ese tipo de estrategias no son nuevas en ningún municipio del Estado de México, las ha habido desde hace décadas, aunque anteriormente se difundían menos, pues siempre había arreglo entre las partes involucradas, pues a la mayoría de las personas no les convenía que se dieran a conocer casos así.

Pero esta práctica parece hoy estar de moda entre políticos del mismo partido e incluso entre otros que dicen pertenecer o haber pertenecido a una misma tendencia ideológica, pero que terminan como perros y gatos peleando por el poder y sacándose sus trapitos al sol para revelar verdaderos escándalos.

Un caso así se vive hoy en Ecatepec, el municipio más poblado del Estado de México, y uno de los más complicados para gobernar precisamente porque no debe ser fácil para nadie satisfacer las necesidades y demandas de más de millón y medio de habitantes, sobre todo cuando sus gobernantes resultan ser auténticas fichitas.

Ahí, hasta hace un año gobernó Luis Fernando Vilchis Contreras, entonces militante del Movimiento de Regeneración Nacionalahora miembro de la dirigencia estatal del Partido del Trabajo, donde actualmente cobra como coordinador del programa estatal de afiliación. Ese sujeto, además de irse de esa responsabilidad cuando le faltaba casi un año de gestión, para buscar una diputación federaldejó sin pagar a más de 2 mil empleados municipales, pues no fue capaz tampoco de dejar dinero a la hora de heredar el poder a un auténtico títere de la política que rápidamente evidenció su incapacidad política y administrativa.

La nueva presidenta municipal de Ecatepec, la también morenista Azucena Cisneros Cossreveló hace unas horas que Fernando Vilchis Contreras entregó finiquitos millonarios a por lo menos 25 personas que estaban en la nómina como empleados municipales, entre ellos, la señora madre de Fernando Vilchis, quien firmó un recibo al anterior gobierno municipal y cuyo beneficiario era su hijo Kevin Corso Contreras. Pero hay más, mucho más, pues en la nómina aparecen dos primos y un tío de Fernando Vilchis Contreras, todos de apellido Contreras Contreras, quienes recibieron finiquitos superiores a un millón de pesosmás aguinaldo y prima vacacional correspondiente al mes de diciembre de 2024.

Por eso las finanzas municipales están como están en tantos municipios del Estado de México, no es que las administraciones municipales no hayan recibido dinero a manos llenas de programas federales y estatales para impulsar el desarrollo, sino es que la voracidad de algunos políticos de esta entidad parece no tener límites y recurren a todo lo que tienen a su alcance para irse con las alforjas llenas, muy llenas, como es este emblemático caso del ahora diputado federal, cuyo nombre seguramente seguiremos escuchando muy seguido, y no necesariamente por su brillante actuación como diputado federal, sino porque tarde o temprano tendrá que rendir cuentas y cuando eso suceda seguramente pasará de la nota política a la policíaca.

Pierden peso los empresarios ante gobierno.

La debilidad de las organizaciones empresariales

Las organizaciones empresariales, tanto a nivel federal como estatal, han perdido representatividad y fuerza, derivado del divorcio evidente que existe entre el poder público y la iniciativa privada. Poco a poco organizaciones que antes tenían mucho peso en la toma de decisiones han pasado a un segundo plano y algunas están en franco riesgo de desaparecer.

Si bien esto responde a una política nacional en la que las decisiones ahora son propiedad de un solo partido político, el cual tiene oídos sordos para escuchar cualquier sector de la sociedad que no sean ellos mismos, también es cierto que quienes encabezan esas organizaciones son cada vez más grises en su actuación y prácticamente ellos mismos se han apartado de la toma de decisiones. Su voz se hace escuchar cada vez con menos fuerza.

¿Qué le hace falta a la iniciativa privada para retomar el lugar histórico que tuvieron? Pues para comenzar carecen de tamaño, de personalidad, y evidentemente de talentoLejos quedaron apellidos como Velasco, Monroy o Sánchez, esos que alguna vez fundaron las empresas que hicieron grande a Toluca, y desde aquí le dieron prestigio al Estado de México, pues fueron compañías que forjaron al sector productivo y con las que muchos estaban agradecidos y reconocidos por lo que también hicieron por miles de familias que dependían de esos trabajos que fueron capaces de crear.

Desafortunadamente las representaciones empresariales no fueron capaces de renovarse, no al menos con hombres visionarios del tamaño y prestigio de sus antecesores, y a pesar de que ahora hay quienes encabezan esas agrupaciones, no tienen la fuerza que da la sabiduría de los años y los logros para el sector como para ser auténticos voceros de la sociedad.

Falta fuerza, sí, pero también les falta actitud y liderazgoese que tuvieron quienes apostaron todo para forjar y fortalecer las empresas que dieron prestigio al Valle de Toluca y al Estado de México en General. Por ello, ahora, ante encrucijadas como la reciente reforma al Infonavitquienes detentan el poder los oyeron, pero nunca los escucharon, y menos todavía tomaron en cuenta esas voces que intentaron reformar una reforma que, dicho sea de paso, ya estaba aprobada incluso antes de ser presentada.