ISIDRO PASTOR LIBRE, PROPUSO A CLAUDIA SHEINBAUM INSTRUMENTAR 2ª OPORTUNIDAD
Tras permanecer cinco días en un centro penitenciario de Almoloyita, derivado de una orden de aprehensión, Isidro Pastor Medrano, narró públicamente su experiencia al interior del reclusorio, donde aseguró haber recibido un trato respetuoso por parte del personal y de las personas privadas de la libertad con quienes convivió.
El ex dirigente del Partido Revolucionario Institucional, explicó que su detención se debió a una denuncia de la que nunca fue notificado por la Fiscalía General de la República. A su llegada al penal, dijo, la jueza María Jazmín Ambríz López determinó imponerle prisión preventiva bajo el argumento de posible riesgo de evasión, decisión que él afirmó respetar pese a no compartir.
Durante los días siguientes y en la audiencia que se prolongó de las nueve de la mañana hasta pasadas las cinco de la tarde, la Fiscalía reiteró imputaciones en su contra. No obstante, destacó que contó con el acompañamiento de tres abogados, la licenciada Brenda de la Garza, la licenciada Paulina y el licenciado Miguel Calleja, quienes —según dijo— lograron desvirtuar los argumentos del Ministerio Público.
Finalmente, la jueza resolvió no vincularlo a proceso, al concluir que no había elementos suficientes para sostener la acusación. Pastor reconoció públicamente la actuación de la juzgadora, del personal penitenciario y de los agentes de la Fiscalía, subrayando que “cada uno hizo su trabajo”.
Reflexiones desde el penal
Parte de sus días dentro del penal, compartió que durante su estancia escuchó historias complicadas de otras personas privadas de la libertad, algunas culpables, otras que se decían inocentes y otras más que denunciaban irregularidades en sus procesos. Aunque evitó emitir juicios, afirmó que la experiencia lo llevó a reflexionar sobre la necesidad de impulsar acciones para la reinserción social.
Recordó una referencia al criminólogo César Lombroso, señalando que aunque algunos casos pueden ser difíciles de corregir, la mayoría de las personas privadas de la libertad sí puede reconstruir su vida si recibe apoyo.
Por tal motivo, hizo un llamado “respetuoso” a la presidenta Claudia Sheinbaum para crear un programa nacional denominado “La Segunda Oportunidad”, enfocado en acompañar a las personas que salen de prisión mediante tutores o responsables que den seguimiento a su reinserción.
“Hay mucha gente que puede lograrlo, que puede rehacer su vida si se les extiende la mano”, señaló. Afirmó que él mismo estaría dispuesto a colaborar en la construcción de esta política pública.
Finalmente y sin rencores, dijo, solo pidió al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, que instruya a elementos bajo su mando a devolverle su cartera, la cual —según relató— contenía dinero, identificaciones y tarjetas de crédito y débito.
“Si me la regresan, se los agradeceré”, expresó.
Finalmente, el senador agradeció las muestras de solidaridad recibidas durante y después de su detención. “No hace falta escuchar las palabras; uno siente cuando hay comunicación en voluntad y en espíritu”, dijo.
